
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR febrero de 2005 Vol. 29 No. 02
Venezuela
Washington critica compra de armas
Nuevas pruebas muestran apoyo de EE.UU. a fallido golpe militar de 2002
Por Argiris Malapanis
Washington ha dejado clara su oposición a los planes del gobierno de
Venezuela de comprar helicópteros, fusiles y otros armamentos rusos para sus
fuerzas armadas.
“Digámoslo así: nosotros derribamos los MiG”, dijo a la prensa un alto
funcionario de la administración cuando le preguntaron el 1 de diciembre si le
preocupaban al gobierno estadounidense las intenciones de compra de los
armamentos.
Sean McCormack, vocero del Consejo Nacional de Seguridad de la Casa Blanca,
dijo que el comentario significaba que la compra “será un asunto que
vigilaremos de cerca”.
Durante una visita a Moscú a fines de noviembre el presidente venezolano
Hugo Chávez anunció que su gobierno pronto recibirá 40 helicópteros rusos y
que había acordado comprar 100 mil fusiles semiautomáticos. Chávez señaló
que eran armas defensivas. “Venezuela no atacará a nadie”, dijo a la prensa.
Informes en la prensa capitalista también han especulado que Venezuela tiene
planes de adquirir 50 cazas MiG 29, el modelo más avanzado del avión de
combate ruso. El gobierno venezolano hasta ahora no lo ha anunciado.
Además de las declaraciones agresivas de funcionarios estadounidenses, el
régimen derechista del presidente colombiano, Alvaro Uribe, el aliado más
cercano de Washington en la región, se unió al coro de denuncias de una “carrera
armamentista” en Venezuela. Según un artículo del 30 de noviembre del Financial
Times de Londres, Alfredo Rángel, un “analista de defensa con sede en
Bogotá”, dijo que helicópteros y fusiles no son gran cosa, “pero los MiG
serían una gran preocupación. Su adquisición se consideraría prácticamente
como un acto hostil hacia Colombia”.
Según el Financial Times, la fuerza aérea venezolana tiene
unos 20 cazas estadounidenses F-16, adquiridos hace años, la mayoría de los
cuales están descompuestos.
Bogotá recibe más ayuda militar de Estados Unidos que cualquier país fuera
del Medio Oriente. Washington ha enviado 3.3 mil millones de dólares al
régimen colombiano desde el año 2000 a través del Plan Colombia iniciado bajo
la administración Clinton. El programa fue expandido por la administración
Bush. Bajo el manto de la lucha contra el “narcoterrorismo” Washington ha
usado el Plan Colombia para aumentar su intervención en la región en
anticipación de la creciente resistencia de los trabajadores y campesinos
frente al dominio imperialista y la depresión que azota a América Latina y el
Caribe.
Washington y el golpe de 2002
Las “preocupaciones” de Washington sobre la compra de armas rusas por
Caracas son en el mejor de los casos hipócritas. Washington ha prestado ayuda a
repetidos intentos de sectores de la clase capitalista venezolana para derrocar
al gobierno democráticamente electo de ese país. Estos incluyen un golpe
militar en abril de 2002, un cierre patronal en diciembre de ese año y enero de
2003 y un referendo revocatorio presidencial el pasado agosto. Los tres intentos
fracasaron ante las movilizaciones masivas del pueblo trabajador que dividieron
a las fuerzas armadas y forzaron el retorno de Chávez al poder dos días
después del golpe militar, hicieron andar rápidamente la producción durante
la “huelga” patronal y aseguraron una resonante derrota del voto revocatorio.
Jeremy Bigwood, un reportero investigativo independiente en Washington,
descubrió recientemente, a través del Acta de Libertad de Información,
documentos de la CIA previamente clasificados que demuestran que Washington
tenía pleno conocimiento de los planes para un golpe militar a principios de
2002.
“Facciones militares disidentes, incluso algunos oficiales de alto rango
descontentos y un grupo de oficiales menores radicales, están aumentando los
esfuerzos para organizar un golpe militar contra el presidente Chávez,
posiblemente tan pronto como a principios de este mes”, dice el memorando
secreto de la CIA (disponible en el sitio web www.venezuelafoia.info) con fecha
del 6 de abril de 2002, cinco días antes del golpe militar. El documento
describe el plan de las fuerzas de oposición pro imperialista para provocar
disturbios y hecharle la culpa al gobierno para justificar el golpe militar. “Para
provocar la acción militar, los golpistas tratarían de aprovechar los
disturbios provocados por manifestaciones de la oposición programadas para
fines de este mes o por la huelga actual en la compañía estatal petrolera
PDVSA”.
Eso fue lo que sucedió. Durante una marcha contra el gobierno el 11 de abril
de 2002, más de una docena de personas murieron de balas disparadas por
individuos que según las autoridades venezolanas fueron organizados por fuerzas
alineadas por la coalición opositora Coordinadora Democrática. Los generales
del ejército posteriormente usaron el derramamiento de sangre como pretexto
para remover del poder a Chávez. Los golpistas juramentaron a Pedro Carmona
como presidente, un petrolero millonario y dirigente de Fedecámaras, la
principal asociación patronal del país. El nuevo gobierno disolvió la
Asamblea Nacional, despidió a la Corte Suprema y abolió la constitución. Pero
fracasaron. Chávez regresó al palacio presidencial de Miraflores dos días
después en la cumbre de grandes movilizaciones populares contra el golpe
militar.
Durante el golpe, la administración Bush negó tener conocimiento previo de
los planes para el golpe militar, culpó al gobierno electo por la crisis,
repitió las mentiras de los generales quienes decían que Chávez había
renunciado y reconoció rapidamente al gobierno de Carmona.
Horas después del golpe militar, el vocero de la Casa Blanca Ari Fleisher dijo
que “el gobierno de Chávez había provocado la crisis” y que Chávez “había
renunciado de la presidencia”.
Asesinato de Danilo Anderson
Las tensiones entre Caracas y Washington han continuado. Según un informe de
la agencia noticiosa china Xinhua, el gobierno venezolano pedirá a Washington
la extradición a Venezuela de Johan Peña. El ministro de justicia del país
Jessé Chacón dijo que las agencias de inteligencia de su gobierno han
descubierto que Peña, quien es buscado en relación al reciente asesinato del
fiscal de Venezuela Danilo Anderson, se encuentra en Estados Unidos.
Anderson fue asesinado el 19 de noviembre por dos explosiones de bombas
colocadas bajo su carro. El estaba a cargo de la investigación que realiza el
gobierno de los responsables del golpe de abril de 2002. La Agencia de
Información Nacional de Cuba dijo a finales de noviembre que
las autoridades venezolanas habían descubierto un buzón de armas y explosivos
en Caracas que incrimina a individuos que residen actualmente en Estados Unidos
con el asesinato de Anderson.
Desde que llegó a la presidencia en 1998, Chávez ha provocado descontento
entre las familias millonarias que dominan Venezuela y sus aliados en Washington
al adoptar medidas tales como la ley de reforma agraria, leyes que aumentan el
control del estado sobre los recurso petroleros-la principal fuente de ingreso
del país-y otros recursos naturales y leyes que dan protección
contra la superexplotación de las grandes compañías capitalistas a los
pescadores pequeños. Los trabajadores y los agricultores se han tenido que
movilizar frecuentemente para exigir la implementación de estas y otras medidas
que defienden sus intereses de clase, y en ese proceso han aumentado su propia
confianza y sus expectativas . Estas movilizaciones han provocado temor entre
las familias capitalistas que el pueblo trabajador llegue a demandar cambios aun
más radicales que amenacen las relaciones de propiedad capitalista
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