
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR enero de 2005 Vol. 29 No. 01
China
Estallido en mina mata a 166 obreros
Protestas reflejan creciente resistencia de trabajadores y campesinos
Por Doug Nelson
Una explosión de gas y polvo sacudió la mina de carbón Chenjiashan en la
región central de China el 28 de noviembre, atrapando a 166 mineros. Los
obreros murieron asfixiados por el humo y monóxido de carbono. Otros 127
mineros pudieron escapar a tiempo.
Cerca de mil trabajadores y familiares angustiados se manifestaron varios
días frente a la entrada de la mina, esperando noticias sobre sus seres
queridos. Estas protestas son un ejemplo del descontento que va creciendo entre
trabajadores y campesinos chinos. En los últimos meses se han dado huelgas y
manifestaciones importantes, a medida que los trabajadores resisten los intentos
de los capitalistas extranjeros, empresarios chinos y burócratas de
enriquecerse a expensas de la vida y la salud del pueblo trabajador chino.
La agencia estatal de noticias Xinhua informó que muchos de los obreros
atrapados estaban trabajando en socavones de hasta cinco millas de largo,
accesibles solo a pie. La causa de la explosión fue la concentración de gas en
la mina. Una segunda explosión se produjo cuando el fuego encendió una
concentración de polvo de carbón.
La mina se conoce por su alta densidad de gas. Hace tres años 38 mineros
murieron en una explosión parecida. Después del último desastre, el gobierno
provincial de Shaanxi ordenó el cierre temporal de las minas de alta densidad
de gas para ser inspeccionadas.
La prensa china informó que un incendio subterráneo había comenzado en la
mina seis días antes de la explosión, pero la producción continuó mientras
los trabajadores intentaban apagar las llamas. La gerencia ordenó que los
obreros siguieran trabajando bajo amenaza de multas. “Ellos normalmente dejan
que los mineros bajemos a los socavones aún cuando la densidad del gas es
peligrosa,” dijo el Tang Longqing a la prensa.
La explosión en Chenjiashan es el último de una serie de desastres fatales
en las minas chinas. El 20 de octubre murieron 148 obreros en una explosión de
gas en la mina Doping en Xinmi, provincia de Henan. El 11 de noviembre hubo una
explosión en otra mina en la provincia de Henan, que mató a 33 mineros. Y 11
días después del desastre en Chenjiashan, una explosión en la provincia
norteña de Shanxi mató a 33 mineros.
En el 2004 han muerto más de 4 500 trabajadores en las minas de China. Las
explosiones de metano fueron la principal causa.
Además, Xinhua informa que 600 mil mineros sufren de neumoconiosis (“pulmón
negro”) y 5 mil mueren anualmente de esa enfermedad pulmonar.
El carbón representa el 70 por ciento del consumo energético de China. El
país también produce el 35 por ciento del carbón en el mundo. A pesar del
aumento rápido de la producción hullera en China, no se ha mantenido a la par
del vertiginoso aumento de la demanda energético del país.
El producto interno bruto de China está creciendo en un 9 por ciento por
año. La inmigración del campo a las ciudades ha crecido, impulsada por la
acelerada industrialización. La demanda ha aumentado los precios del carbón,
dando un incentivo a los operadores de las minas para acelerar la producción a
expensas de las condiciones de trabajo.
Los desastres mineros han provocado resistencia. Los obreros de la mina de
carbón Huainan en la provincia de Anhui se fueron a la huelga del 3 al 10
septiembre exigiendo indemnización por accidentes y para oponerse a cesanteos
arbitrarios y horas extras obligatorias. La huelga forzó a las autoridades a
aceptar algunas de sus demandas.
Ha estado creciendo la resistencia entre los trabajadores y campesinos en
China, donde el régimen burocrático continúa abriendo la economía -que sigue
mayormente en manos del estado-- a las inversiones capitalistas extranjeras y
está permitiendo que se amplíe la influencia de la ley del valor capitalista.
Según informes de la prensa, millones de personas participaron en unas 500
manifestaciones en China durante el mes de septiembre. Miles de campesinos se
han movilizado en las provincias de Henan y Jiangxi, tomando tierras y
protestando contra impuestos excesivos.
El Washington Post informó el 27 de noviembre que hubo una serie de
huelgas recientes en el delta del río Perla, donde las compañías extranjeras
tienen grandes inversiones. El 7 de noviembre, en la fábrica de
electrodomésticos Shanlin Technology, mil obreros salieron en huelga para
exigir el pago de primas por horas extras y más días de descanso. Regresaron a
sus labores al día siguiente cuando la compañía acordó subir la paga por
horas extras en un 50 por ciento y garantizó dos días de descanso al mes.
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