
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR enero de 2005 Vol. 29 No. 01
América Latina
Rumsfeld ofrece inversiones EE.UU. a cambio de cooperación militar
Por Paul Pederson
En una reciente reunión cumbre de ministros de defensa del continente
americano, el secretario de defensa norteamericano Donald Rumsfeld enfatizó la
zanahoria más que el garrote. Su mensaje: los gobiernos que cooperen con
Washington en la persecución de sus objetivos estratégicos en la región y el
resto del mundo recibirán un trato económico preferencial.
A la Sexta Reunión de Ministros de Defensa de las Américas, celebrada en
Quito, Ecuador, del 17 al 19 de noviembre, asistieron jefes militares de todos
los países del hemisferio excepto Cuba. El tema principal fue la expansión de
la intervención militar norteamericana en la región y las recompensas
económicas que podrían resultar de una cooperación más estrecha con el
imperialismo norteamericano en cuestiones de seguridad.
Rumsfeld abogó por una mayor flexibilidad para que las fuerzas armadas de
Estados Unidos y de sus aliados puedan cruzar fronteras nacionales más
libremente. “Hay zonas que no están gobernadas, y las fronteras entre los
países han sido y continúan siendo usadas efectivamente en contra de la
sociedad civil”, dijo. “Ningún país,” añadió Rumsfeld, “puede
resolver estos problemas solo, porque no son problemas localizados”.
“Un ejemplo obvio es la cooperación en la seguridad marítima”, dijo,
refiriéndose a la Iniciativa de Seguridad contra la Proliferación (PSI). La
Casa Blanca promueve la PSI, que le daría a Washington y a sus aliados la
autoridad para abordar cualquier barco en alta mar que según ellos sea
sospechoso de transportar carga que pueda usarse para la “proliferación” de
las llamadas armas de destrucción masiva.
En noviembre los gobiernos de Chile, Argentina, México, Panamá y 16 otros
países participaron en ejercicios militares en el Caribe, dirigidos por
Washington, a fin de establecer “nuevos procedimientos de consenso rápido”
bajo los cuales Washington y sus aliados puedan llevar al cabo estas operaciones
en alta mar.
En la reunión, los representantes norteamericanos señalaron otros ejemplos
de cooperación con las fuerzas norteamericanas en la región: en la Triple
Frontera entre Argentina, Paraguay y Brasil; las crecientes operaciones
militares y de espionaje de Washington en Colombia, Perú, Bolivia y Ecuador
para combatir el “narcoterrorismo”; las patrullas y espionaje conjuntos del
espacio aéreo sudamericano por Washington, Colombia y Brasil; y las operaciones
conjuntas de los gobiernos norteamericano, chileno y panameño en el Canal de
Panamá so pretexto de prevenir ataques “terroristas”.
Los representantes de Washington destacaron las ventajas económicas para los
gobiernos que cooperen con el imperialismo norteamericano. En un informe
afirmóaron que “la mayor amenaza a la democracia es la falta de esperanzas
que los ciudadanos tienen más y más de que su vida mejorará”. Postularon
que la vía a la estabilidad económica consiste en abrir a Latinoamérica a la
inversión extranjera reduciendo barreras comerciales, así como una más
estrecha colaboración de las fuerzas militares y policiacas de la región con
Washington.
“Los gobiernos regionales deben reanalizar el papel de sus ejércitos
permanentes en el siglo XX1”, concluyó el informe. “Estados Unidos está
obligado a asegurar que se apliquen sus propios reglamentos y leyes sobre la
transferencia técnica. Si distintas fuerzas militares han de trabajar juntas
para enfrentar las amenazas que van más allá de las fronteras, deben tener
acceso a tecnología y equipo similares para coordinar sus esfuerzos”.
Colombia como ‘modelo’
En su reportaje sobre la reunión en Quito, el Washington Post
señaló a Colombia como uno de los “ejemplos de cooperación efectiva entre
Estados Unidos y América Latina en cuestiones de seguridad”.
“A fines de los 90”, dijo el Post “algunos activistas de
derechos humanos se oponían a la colaboración de Estados Unidos con fuerzas
militares abusivas y corruptas en Colombia. Si Washington hubiera puesto
atención, las fuerzas militares en Colombia estarían hoy por lo menos cinco
años atrasadas en su nivel de profesionalismo y eficacia”.
Según el Post, la visita de Rumsfeld a Nicaragua y El Salvador antes
de la cumbre de Quito “dejó un mensaje claro en la región. Washington no se
olvida de los que cooperan en materia de seguridad”.
En una escuela militar nacional en El Salvador, Rumsfeld otorgó la Estrella
de Bronce, una condecoración estadounidense, a seis soldados salvadoreños que
en marzo defendieron contra una emboscada en Iraq a un convoy en que viajaban
funcionarios del régimen de ocupación en ese país. El Salvador es el único
gobierno latinoamericano que tiene tropas en Iraq: 380 soldados de las Fuerzas
Especiales. Los gobiernos de Nicaragua, República Dominicana y Honduras ya
retiraron sus contingentes de Iraq.
Rumsfeld visitó Nicaragua para presionar al gobierno del presidente Enrique
Bolaños a que siga cumpliendo la demanda de Washington de destruir 2 mil
misiles SAM-7, que en los años 80 el gobierno revolucionario de ese país, tras
la revolución de 1979, había usado para defenderse de los ataques aéreos de
los contras organizados por Washington.
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