Perspectiva Mundial
numeros anterioresbusqueda de articulosdistribuidores localescomo contactarnossuscribase


El Militant, un semanario socialista en inglés

en este numero

PORTADA

Ante despidos e intentos de intimidación patronal, se amplía respuesta de mineros en Utah

Mineros de Co-Op hablan sobre condiciones de seguridad

En esfuerzo bipartidista, Congreso aprueba ley para reforzar espionaje

Iraq: Al perseguir a baazistas, Washington eleva tropas a 150 mil

Colombia: Con apoyo de Washington, Uribe da amnistía a líderes de escuadrones de la muerte

Detrás de la crisis en Ucrania

AMÉRICA LATINA

Rumsfeld ofrece inversiones EE.UU. a cambio de cooperación militar

ARGENTINA

Telefónicos realizan huelga

CHINA

Estallido en mina mata a 166 obreros

ESTADOS UNIDOS

Socialistas postulan a Wendy Lyons, obrera de la carne, para alcalde de Los Angeles

Prisión en California impone ‘lockdown’ a revolucionario cubano y otros 600 presos

INDIA

Bhopal: marchan miles en 20 aniversario de desastre en planta química de EE.UU. que mató a 13 mil

PUERTO RICO

Trabajadores del agua firmes en su huelga

ESPECIAL

Capítulos 12 y 13 de ‘Fuerza Teamster’ por Farrell Dobbs: Tobin retrocede de sus ataques


UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR
enero de 2005 Vol. 29 No. 01

Iraq

EE.UU. aumenta tropas a 150 mil
Tropas de ocupación persiguen a fuerzas de ex régimen baazista

Por Sam Manuel

El Pentágono anunció el 1 de diciembre que para fines del año aumentaría en 12 mil el número de soldados norteamericanos en Iraq, aumentando la fuerza a 150 mil. Los comandantes norteamericanos dicen que su principal objetivo es de continuar persiguiendo a las fuerzas leales al ex régimen de Saddam Hussein y su Partido Baaz, que fueron derrotadas en la ciudad de Faluya por una ofensiva dirigida por Washington.

A principios de diciembre el primer ministro de Italia, Gianfranco Fini, dijo que las tropas italianas se quedarían en Iraq el tiempo que fuera necesario. Hay 3 500 tropas italianas en Iraq, basadas en la ciudad sureña de Nasiriya. Es la tercera fuerza militar en Iraq después de Londres, que cuenta con 9 mil efectivos.

El 10 de diciembre el diario Japan Today informó que el gobierno japonés ha decidido prolongar la presencia de sus 600 soldados en Iraq un año más. Es la primera vez desde la Segunda Guerra Mundial que se despliegan tropas japonesas en el exterior.

El gobierno de Australia anunció que enviará un equipo logístico de 50 efectivos a Iraq para ayudar al gobierno de ese país, informó The Age. Hay más de 400 soldados australianos en Iraq. Asimismo, el gobierno de Corea del sur dijo que aumentará su fuerza a 3 600 soldados y que se quedarán un año más.

En una reunión de la OTAN el 9 de diciembre, los representantes de Francia, Alemania, Bélgica, Luxemburgo, Grecia y España afirmaron que no enviarían tropas o policías a Iraq. “No enviaremos soldados alemanes a Iraq”, dijo el canciller alemán Joschka Fischer. Sin embargo, durante varios meses, oficiales alemanes han estado entrenando a policías iraquíes en Emiratos Arabes Unidos.

El Departamento de Defensa norteamericano dijo que el aumento de sus tropas en Iraq responde a la necesidad de mantener la estabilidad en el país antes de las elecciones programadas para el 30 de enero. Será el mayor despliegue de tropas norteamericanas desde la invasión de Iraq en marzo de 2003 con 170 mil tropas. El general Richard Myers, jefe del estado mayor norteamericano, dijo que el refuerzo es necesario para “aprovechar” la toma de Faluya.

Suníes ricos financian ‘insurgencia’

Los militares norteamericanos dijeron haber descubierto una abundancia de información en Faluya sobre las fuerzas baazistas en sus baluartes al sur de Bagdad, según la Agence France-Presse. Gracias a esos datos, las fuerzas estadounidenses dicen que capturaron a 204 baazistas y hallaron 11 depósitos de armas durante su Operación Plymouth Rock. Según el New York Times, uno de los enfoques de las operaciones norteamericanas son las acaudaladas familias terratenientes Janabi y Kargouli, las cuales se enriquecieron gracias a sus lazos estrechos con el régimen de Hussein. Se informa que encontraron fábricas de municiones, instalaciones de investigaciones sobre armamentos y terrenos de pruebas militares. Las zonas que controlaban eran centros de reclutamiento para la Guardia Republicana, la fuerza élite de Hussein.

Uno de los conocidos miembros de estas familias, Abdullah al-Janabi, encabezaba la principal mezquita de Faluya y en la práctica era el dirigente de las fuerzas baazistas en la ciudad, según las autoridades militares norteamericanas. Se escapó durante la ofensiva estadounidense junto con Abu Musab al-Zarqawi, el dirigente jordano del grupo Tahwid y Jihad, que se ha atribuido numerosos ataques dinamiteros contra blancos civiles y militares en Iraq así como secuestros y decapitaciones de rehenes.

Oficiales de inteligencia de Estados Unidos afirman que Mehdi al-Janabi, hermano de Abdullah, dirige fuerzas baazistas en Yusifiya, un pueblo en el “Triángulo de la Muerte”.

Los ataques a las tropas norteamericanas y a las fuerzas del régimen interino iraquí se concentran en los baluartes baazistas en las regiones suníes al sur y al norte de Bagdad, así como las secciones suníes árabes de las ciudades norteñas de Mosul y Kirkuk. Según informes de la prensa, los combates se concentran en cuatro o seis de las 18 provincias iraquíes.

El Washington Post informó el 8 de diciembre que dirigentes baazistas que se han refugiado en Siria están canalizando fondos y otros recursos a su gente dentro de Iraq para lanzar ataques armados. “Basándose en información recogida durante los recientes combates en Faluya, Bagdad y otras partes del Triángulo Suní”, dijo el artículo, “un puñado de altos funcionarios baazistas iraquíes que operan en Siria están juntando fondos de fuentes privadas en Arabia Saudita y Europa y entregándolos a la insurgencia”.

Las fuerzas militares norteamericanas mantienen un férreo control de Faluya, donde se toparon con una fuerte resistencia. En esa ciudad, según informa el Army Times del ejército norteamericano, en noviembre murieron 71 y fueron heridos 623 soldados estadounidenses. Unos 1 500 iraquíes fueron muertos y 1 200 capturados en esa batalla.

La Organización Internacional de Migración calcula que 210 mil de los 250 mil habitantes huyeron de Faluya antes del asalto norteamericano. Muchos están alojados en refugiados temporales en pueblos cercanos.

Unas 1 500 personas se manifestaron en el pueblo cercano de Habaniya, exigiendo poder volver a sus hogares en Faluya, informó la emisora Al-Jazeera el 5 de diciembre. Durante la protesta se distribuyeron volantes a nombre del Jaish Mohammed (Ejército de Mohammed). El dirigente del grupo, Moayed Ahmed Yassin, fue capturado durante el asalto a la ciudad. El ministro del interior de Iraq dijo que Yassin había sido miembro de la Guardia Republicana.

Elecciones del 30 de enero

Entretanto, dirigentes ricos de los partidos dirigidos por chiítas en Iraq están movilizándose para los comicios del 20 de enero, cuando se deberá escoger una Asamblea Nacional de 275 miembros. Los chiítas representan un 60 por ciento de la población de Iraq, y fueron reprimidos severamente por el régimen de Hussein, el cual ofrecía ciertos privilegios a los suníes que colaboraban con el gobierno.

Los partidos dirigidos por chiítas ha rechazado todo intento de aplazar las elecciones. Han organizado movilizaciones en mezquitas, centros comunitarios y escuelas a favor de los comicios.

El presidente norteamericano George Bush y el embajador norteamericano a Iraq, John Negroponte, han dicho que las elecciones deben hacerse en la fecha programada.

Dirigentes del Partido Islámico Iraquí, dirigido por suníes, están advirtiendo que el conflicto armado podría aumentar si no se posponen las elecciones hasta que se reestablezca el orden en las zonas suníes. Yousef Ghabdan, dirigente del partido, dijo, “Muchos expertos ha advertido acerca de una guerra civil después de las elecciones, y es cierto que esto podría suceder”. El Partido Islámico Iraquí es el mayor partido basado en la población suní. Se salió del gobierno interino en noviembre en protesta contra el asalto a Faluya.

Por otra parte, los dirigentes de los dos principales partidos kurdos amenazan con boicotear las elecciones si no se restaura el control en Kirkuk, un centro petrolero en el norte de Iraq, según informó el Christian Science Monitor. Hace décadas, los kurdos fueron expulsados brutalmente de la ciudad y la provincia durante una campaña de “arabización” bajo el régimen de Hussein. Los grupos kurdos han pedido que se posterguen los comicios para el consejo provincial hasta que los kurdos sean nuevamente una mayoría decisiva.

En los últimos meses, miles de kurdos han “regresado” a Kirkuk al cambiar su inscripción de votante, del lugar donde realmente viven a la ciudad de Kirkuk. En muchos barrios de Kirkuk se están construyendo hogares nuevos para familias kurdas. En las afueras de la ciudad, unos 7 mil kurdos viven en tiendas de campaña, esperando a ver si recibirán tierra y viviendas como indemnización por su expulsión anterior.

Los kurdos afirman que Kirkuk es parte de Kurdistán iraquí, una zona en el noreste de Iraq. Kurdistán abarca partes de Iraq, Siria, Turquía, Armenia e Irán, y cuenta con una población de unos 25 millones de kurdos.

Al igual que los gobernantes de todos estos países, los ricos gobernantes árabes de Iraq -tanto chiítas como suníes- temen las aspiraciones nacionales del pueblo kurdo. Sin embargo, dada la estrecha colaboración de los dirigentes de los partidos kurdos con Washington durante la última década, no se puede descartar la posibilidad de que se establezca en algún momento un Iraq federado con autonomía para las zonas kurdas.


Portada | Portada este número