
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR octubre de 2004 Vol. 28 No. 9
Rusia
Comandos rusos ponen fin a crisis de rehenes con redada sangrienta
POR RÓGER CALERO
El gobierno del presidente ruso Vladimir Putin ha aprovechado
los sucesos en torno a la toma armada de una escuela en un pueblo de Beslan, en
Osetia del Sur, para ampliar su ofensiva “antiterrorista”, sobre todo contra
grupos luchan por independizar a Chechenia de Moscú.
Desde la brutal incursión realizada por comandos rusos que
hizo que la toma de rehenes terminara en un baño de sangre, ha decaído la
popularidad de Putin, quien cultiva la imagen del “hombre fuerte” que “defiende
la patria”. Murieron unas 340 personas, entre ellas muchos niños. Ahora el
gobierno enfrenta una crisis por la inestabilidad en el Cáucaso y la falta de
resolución de la lucha por la autodeterminación de Chechenia.
El 1 de septiembre, asaltantes armados ocuparon una escuela
secundaria en este pequeño pueblo del Cáucaso y tomaron como rehenes a casi 1
200 personas, a quienes amenazaron con matar en caso de un asalto en su contra.
Los oficiales rusos que iniciaron negociaciones con el grupo
armado, que condujeron a la liberación inicial de 25 rehenes, dijeron que las
demandas de los asaltantes no eran claras.
Tropas rusas preparan asalto
El gobierno ruso cercó la escuela con soldados, tanques, y
helicópteros. Dos escuadrones de Fuerzas Especiales se entrenaron para un
ataque en una escuela cercana. El 4 de septiembre comenzó un tiroteo cuando,
por accidente, los que ocupaban la escuela detonaron una bomba. La explosión
provocó pánico entre los que estaban adentro, quienes salieron corriendo de la
escuela y se hallaron en el fuego cruzado entre comandos rusos y los que habían
tomado los rehenes.
Putin defendió la decisión de tomar la escuela por asalto,
afirmando que los que tomaron los rehenes habían comenzado a “fusilar a
niños por aburrimiento”.
Para ganar apoyo a su guerra contra la lucha independentista
en Chechenia, Moscú enarbola la bandera de la “guerra contra el terrorismos
islámico”.
Un portavoz del Departamento de Estado norteamericano,
Richard Boucher, dijo, “Estamos firmemente con Rusia en tanto enfrenta la
amenaza del terrorismo”.
Moscú dijo que las 32 personas que ocuparon la escuela eran
de un grupo separatista checheno con vínculos a organizaciones del “terrorismo
internacional”. Sin aportar pruebas, el gobierno afirmó que tenían nexos con
al-Qaeda y que entre los asaltantes había 10 combatientes de países árabes.
Pero los sobrevivientes dijeron que no vieron a árabes en la escuela.
Guerra de Moscú al pueblo checheno
Moscú ha lanzado durante la última década dos sangrientas
guerras para aplastar el movimiento independentista en Chechenia, una región en
el Cáucaso con una población mayoritariamente musulmana. En 1994-96 los
combatientes chechenos, apoyados por la masiva resistencia de la población,
derrotaron una invasión de tropas rusas. Esa guerra dejó un saldo de más de
30 mil muertos, en su mayoría civiles. En 1999 tropas rusas ocuparon Grozni, la
capital. Al menos 5 mil personas resultaron muertas.
El asalto de Beslan se enmarca en una serie de ataques que
han dejado un saldo de 500 muertes. Los últimos ataques principales fueron el
derribamiento de dos aviones de pasajeros y un ataque suicida en una estación
del subterráneo en Moscú. La toma de la escuela refleja la falta de un
liderazgo que pueda movilizar a la población chechena en su lucha por la
autodeterminación.
El gobierno de Putin ha aprovechado esta situación para
atizar el sentimiento nacionalista y fortalecer su llamada guerra contra el
terrorismo.
Más de 130 mil personas concurrieron a un mitin organizado
por el gobierno frente al Kremlin el 7 de septiembre bajo el lema “Rusia
contra el terror”.
No obstante esta campaña, el gobierno enfrenta críticas
cada vez más fuertes. El periódico Kommersant dijo que Putin destaca el
tema del “terrorismo internacional” para que Moscú evite responsabilidad
por las muertes. “Es como si todos los niños no murieran por una guerra en
Chechenia que lleva 10 años, sino porque el terrorismo internacional ha estado
a la ofensiva”, informó el periódico.
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