
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR julio de 2004 Vol. 28 No. 7
Irán
Imperialistas presionan a Irán
Buscan frenar proyectos de desarrollo de reactores de energía nuclear
POR PATRICK O'NEILL
La junta de directores de la Organización Internacional de Energía Atómica
(OIEA) aprobó una resolución el 18 de junio que advierte a Teherán para que
cese su supuesta lentitud en su cooperación con los "investigadores"
de Naciones Unidas, y presiona para que abandone los planes de construir un
reactor de investigación de energía nuclear.
El documento presentado por los gobiernos de Francia, Alemania y el Reino
Unido, con el respaldo de Washington, reconoce que en los últimos seis meses
Teherán ha provisto a los fisgones de la OIEA con "acceso a todas las
instalaciones requeridas". Al mismo tiempo, reclaman, "la cooperación
de Irán no ha sido completa, oportuna, ni pro activa como debiera haber
sido".
Funcionarios de la OIEA y de estos cuatro gobiernos -todos cuyos ya han
desarrollado energía nuclear y que tres de ellos controlan arsenales atómicos
masivos- criticaron especialmente al gobierno iraní por no haber supuestamente
confesado los intentos de sus científicos de producir uranio enriquecido.
Necesario para energía nuclear
La capacidad de enriquecer uranio es esencial en la producción de la
energía nuclear, como también como en la producción de armas. Después de la
extracción de uranio del suelo, las rocas son llevadas a una planta química
donde se remueve el uranio. El residuo que queda se llama relave de molino. Los
relaves contienen grandes cantidades de productos químicos y sustancias
radioactivas que no fueron removidas. Después es convertido en hexafluoruro de
uranio gaseoso, antes de ser enriquecido y convertido en combustible nuclear
para su uso en los reactores. Los desechos de uranio son almacenados o
reprocesados. Todo este proceso es conocido como el ciclo de combustible
nuclear.
La resolución señaló las "decisiones voluntarias" de Teherán en
el último año "de suspender todo lo relacionado con el enriquecimiento y
actividades de reprocesamiento y permitir que la agencia verifique esa
suspensión". Sin embargo, acusó que "esta verificación fue aplazada
en algunos casos... y la suspensión aún no es comprehensiva debido a la
producción ininterrumpida de equipo centrífugo".
Centrífugas de alta tecnología son empleadas en el enriquecimiento del
uranio. Mientras Teherán suspendió su enriquecimiento de uranio el pasado
octubre, no hizo ninguna promesa de parar el desarrollo de su tecnología.
Además, la resolución exhorta al gobierno iraní a "reconsiderar su
decisión de comenzar la construcción de un reactor de investigación de agua
pesada". En su página Web, la OIEA dice que tales reactores, "son una
proporción significativa del número de reactores del mundo. Estas proveen
flexibilidad del ciclo de combustible para el futuro y tienen el potencial de
quemar combustible gastado de reactores de agua liviana, sin mayores cambios en
el diseño del reactor, extendiendo así los recursos".
Tras la aprobación de la resolución del 18 de junio, Seyed Hossien
Musavian, jefe de la delegación iraní ante la OIEA, expresó alivio de que no
incluía lenguaje más fuertes preferido por Washington.
"Los estadounidenses trataban de establecer una fecha límite" para
el cumplimiento con todas las demandas de la OIEA, dijo Musavian. "En este
borrador no vemos una fecha límite". Mussavian aseguró a los reporteros
que "Irán continuaría su cooperación con la OIEA," y de que estaba
"comprometida al tratado de no-proliferación".
Mientras que Washington respaldó la resolución, dejó claro que esta
buscando una actitud más agresiva. Prensa Asociada señaló el 16 de junio que
la resolución no contenía "fecha límite o 'mecanismos de disparo' como
buscaba Estados Unidos y sus aliados" -medidas que "pudieran poner en
movimiento posibles sanciones si Irán continua su demora después de cierta
fecha". Funcionarios estadounidenses indicaron que presionarían por
acciones más fuertes en la próxima reunión de la junta de directores de la
OIEA en septiembre.
En una declaración el 2 de junio Kenneth Brill, el embajador norteamericano
ante la OIEA, aconsejó a Irán "a confesar su programa clandestino de
armas nucleares y actividades, como Libia".
Después de enfrentar décadas de presiones económicas, políticas y
militares de Washington y otras potencias imperialistas, el gobierno libio de
Muammar Qaddafi declaró el fin de todas las investigaciones de armas químicas
y nucleares a finales del año pasado, y permitió que sus instalaciones fueran
inspeccionadas.
Moscú da su consentimiento
Después del encuentro del Grupo de los 8 a principios de junio -el cual
incluye a siete de las potencias imperialistas y Moscú como observador- Sergei
Prikhodko, un asistente del presidente de Rusia, Vladimir Putin, dijo que Moscú
"continuaría cooperando con Irán en la generación de energía
nuclear". Prikhodko dijo que su gobierno también procedería con la
construcción del reactor nuclear en Bushehr, Irán, -un proyecto que ha
generado la ira de Washington.
Sin embargo, Prikhodko añadió, que "esto depende si Irán cumple con
las condiciones de la Organización Internacional de Energía Atómica".
Por su parte, las principales potencias imperialistas en Europa,
especialmente París y Berlín, han buscado, en varias ocasiones, distanciarse
del rumbo de confrontación de Washington con Irán, buscando espacio para
impulsar sus propios intereses económicos, militares y políticos e incrementar
su influencia sobre Teherán y la el resto de la región del Medio Oriente, rica
en recursos petroleros.
Frente a las insinuaciones de los supuestos cubiertos intereses de Teherán
de desarrollar armas nucleares, altos funcionarios iraníes continúan
explicando que su programa nuclear está encaminado hacia la generación de
electricidad. Las plantas de energía nuclear permitirían a Teherán dedicar
las reservas de petróleo y gas hacia la exportación, dijeron.
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