
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR julio de 2004 Vol. 28 No. 7
Estados Unidos
Obreros en Point Blank derrotan ataque patronal contra sindicato
POR SETH GALINSKY
OAKLAND PARK, Florida-Solo unas semanas después de aprobar su primer
convenio laboral tras una lucha de dos años por reconocimiento del sindicato de
la costura UNITE, los trabajadores de Point Blank Body Armor, derrotaron un
intento de la compañía de aumentar el costo del seguro médico familiar
Mientras el costo para individuos se mantuvo el mismo, los trabajadores con
el plan familiar se sorprendieron al ver en sus cheques la semana después que
el convenio se hizo vigente que sus costos de seguro médico eran el doble. Los
pagos semanales de una de las trabajadoras subieron de unos 70 a 140 dólares
dejándola con un cheque de 75 dólares de pago por la semana.
Trabajadores furiosos
Frente a la ira de los trabajadores la compañía comenzó a replegarse
inmediatamente. La gerencia dio a todos los trabajadores con el plan familiar
una giro postal equivalente al aumento del costo.
Los trabajadores continuaron demostrando su enojo. En dos ocasiones docenas
de ellos iniciaron canciones sobre el sindicato y gritaron consignas mientras
marcaban sus tarjetas de tiempo al fin del día. Las consignas se oían por toda
la fabrica.
"Esta es su manera de intimidar a la gente e intentar dividir a la
unión", dijo Humberto de la Cruz de UNITE a Perspectiva Mundial.
En la junta organizada por la compañía con aquellos bajo el plan familiar,
la gerencia culpó a UNITE por el aumento. Los patrones dijeron que el sindicato
había aprobado el aumento bajo el nuevo convenio.
Los representantes de la compañía dijeron que ellos decidieron entregar los
pagos con giros postales para aliviar las dificultades a los trabajadores.
"Creíamos que el costo del seguro iba a bajar", dijo la
sindicalista Milagros Santos. "Pero la compañía lo subió. Aún si
fuéramos ricos no podríamos pagar tanto". En las otras dos fábricas de
la compañía a pocas millas de distancia, donde no hay sindicato, el costo del
seguro siguió igual. "Esta era la táctica de la compañía para intentar
desgastarnos", dijo Santos. "Intentan romper el sindicato de una
manera u otra".
El ataque contra el seguro médico tomó lugar bajo el contexto de los
intentos de la compañía de aumentar la producción, imponer reglas de trabajo
más estrictas y socavar la victoria sindical.
Varios trabajadores llamaron a los representantes de UNITE para discutir la
situación. Después decidieron hacer distintivos de papel en criollo, español
e inglés con la consigna "Point Blank dejen de jugar con nuestro seguro
médico. UNITE! La lucha continua" Decenas de trabajadores se pusieron los
distintivos durante el trabajo o los colgaron en sus máquinas de coser.
Dos días después la compañía cedió. En una carta a los empleados en el
plan familiar, dijeron que "tienen el placer de anunciar que la compañía
ha decidido seguir pagando la mayoría del costo del seguro médico y cambiar el
convenio laboral para reflejar esta práctica previa".
"Que victoria tan excelente", dijo de la Cruz. "Creo que fue
resultado de la acción que tomamos. Sin esta, ellos hubiesen continuado
sacándonos dinero".
Celebran victorias
El mismo día la directora de UNITE en Florida del sur Arcine Rasberry entró
al comedor de la fábrica en propiedad de la compañía para participar en lo
que se convirtió en una celebración de las victorias del sindicato. Ella
entregó cheques a los miembros del sindicato. El primero de 85 dólares era de
Point Blank por compensación por haber llamado a la policía para desalojar a
los trabajadores y cerrar la fábrica después de una protesta sindical en julio
de 2002. El segundo por 280 dólares por el bono que pagó Point Blank al firmar
el convenio.
Durante los dos años de lucha por reconocimiento sindical, a los
representantes de UNITE se les negaba la entrada a al fábrica. El 5 de mayo, el
director regional de UNITE del sur de Florida Harris Raynor realizó una gira a
la fábrica. Casi todos comenzaron a celebrar cuando llegó al piso de
producción.
Los gerentes de Point Blank se quejan que los trabajadores no
"cooperan" con los intentos de la patronal de aumentar la
productividad.
Sin embargo, el 20 de mayo el diario Sun-Sentinel reportó que los dueños de
Point Blank DHB obtuvieron 6.4 millones de dólares en ganancias los primeros 3
meses de este año, un aumento comparado a los 5 millones obtenidos en el mismo
periodo el año pasado, y tienen 220 millones en ordenes retrasadas.
Point Blank es uno de los principales proveedores de chalecos a prueba de
bala para las fuerzas armadas estadounidenses en Iraq y Afganistán. Los
empleados nuevos todavía solo reciben 5.50 dólares por hora y muchos
trabajadores ganan entre 6 y 7 dólares por hora.
"Ahora tenemos que luchar más fuerte que nunca para mantener la
unidad", dijo de la Cruz. "La lucha va a ser mas dura. La compañía
va a tratar de fregarnos".
Seth Galinsky es miembro de UNITE y trabaja para Point Blank en Oakland Park.
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