Perspectiva Mundial
numeros anterioresbusqueda de articulosdistribuidores localescomo contactarnossuscribase


El Militant, un semanario socialista en inglés

en este numero

PORTADA

¡Unase a la campaña socialista!

Róger Calero, Arrin Hawkins, candidatos del Partido Socialista de los Trabajadores en 2004

Mineros en Utah: 'adelante por una unión verdadera'

Cuba responde a nuevas sanciones

Venezuela: cientos de miles marchan contra voto revocatorio

CANADÁ

Condenan despido de empacadores

ESTADOS UNIDOS

Portuarios apoyan lucha minera

Obreros de Point Blank derrotan ataque patronal contra sindicato

Odio antijudio, anticomunismo: detrás del mito de 'conjura neoconservadora'

Trabajadores de hospital en Miami marchan para exigir convenio laboral

Manifestantes en California protestan contra redadas y arrestos de cientos de inmigrantes

IRÁN

Imperialistas atacan plan de energía nuclear

PUERTO RICO

La independencia de Puerto Rico beneficiará a trabajadores en Estados Unidos

VENEZUELA

Feria Internacional del Libro en Caracas muestra creciente sed popular de ampliar cultura

EDITORIAL PATHFINDER

Capítulos 4 y 5 de 'Fuerza Teamster" por Farrell Dobbs

EDITORIAL

La guerra por la electricidad


UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR
julio de 2004 Vol. 28 No. 7

Venezuela

Centenares de miles en Caracas marchan contra voto revocatorio

Centenares de miles marcharon en Caracas, Venezuela, el 6 de junio en contra de los esfuerzos de la oposición pro imperialista para remover al presidente Hugo Chávez. La protesta se llevó a cabo tres días después que el Consejo Nacional Electoral anunciara que las fuerzas de la oposición habían entregado suficientes firmas para realizar un referéndum para decidir si el presidente será revocado.

Los manifestantes, en su mayoría trabajadores coreaban "¡U, A, Chávez no se va!", expresando su confianza que derrotaran este último paso contra el presidente elegido.

Una pancarta más grande dirigida a Washington leía, "Bush te haz equivocado. Venezuela no puede ser comprado".

En su discurso a una gran multitud, Chávez dijo que aceptara la decisión del consejo electoral y predijo una "victoria popular" contra el voto revocatorio. El 8 de marzo el Consejo Nacional Electoral había reportado que solo 1.8 millones de las firmas entregadas por la oposición pro imperialista eran validas, mucho menos que las 2.4 millones requeridas. Aunque esto fue un golpe, las fuerzas de oposición lanzaron una campaña para revalidar las firmas, las que fueron entregadas a fines de mayo. El consejo reportó que cerca de 15 mil firmas validas fueron entregadas encima de la cantidad requerida. El voto revocatorio probablemente se realice en agosto.

Enfrentamientos de clases

El anuncio del consejo se da en un momento en que las confrontaciones de clase se han agudizado. Grandes sectores de la clase capitalista en Venezuela, con el apoyo de Washington, han estado buscando como derrocar al gobierno de Chávez. Ya han fracasado en dos intentos previos-un fallido golpe militar en abril de 2002 y una huelga patronal en diciembre de ese año. Los dos intentos fueron derrotadas con grandes movilizaciones del pueblo trabajador. Esta polarización fue registrada con las movilizaciones realizadas por la oposición el fin de semana del 5 de junio, cuando decenas de miles de opositores del gobierno, en su mayoría de clase media, llevaron a cabo un mitin para celebrar la decisión electoral.

En el proceso de revalidación a fines de mayo, aquellos que firmaron contra el presidente, pero cuyas firmas tenían irregularidades tuvieron que confirmar o retirar sus firmas.

Bajo la constitución adoptada en 2000, la oposición necesitaría obtener más de 3,750,000 de votos a favor-la cantidad de votos recibidos por Chávez en 2000-para que el presidente sea removido.

Los partidarios del gobierno de Chávez dijeron que el proceso estaba marcado por muchas irregularidades, con nombres de personas menores de edad, difuntos, y nombres ficticios listados en la petición.

A pesar de estas irregularidades, el consejo determinó que se habían colectado suficientes firmas para abrir paso al referéndum.

En un discurso transmitido por televisión por todo el país el 3 de junio, Chávez describió al referéndum como una "victoria para la democracia y la Constitución".

Chávez dijo estar "feliz que en lugar de golpes [militares], la oposición está planeando un referéndum democrático", demostrando que "Venezuela es un país con democracia participativa".

El vocero del Departamento de Estado norteamericano Adam Ereli, dijo que la aceptación por parte de Chávez de la decisión del consejo electoral fue "un paso importante para lograr una solución constitucional, democrática, pacifica y electoral al actual estancamiento. El diario New York Times señaló el 5 de junio que entre los diversos obstáculos que enfrenta la oposición está el "sólido bloque de apoyo" que tiene el presidente del pueblo trabajador que apoya los proyectos del gobierno desde "las clínicas dentales gratuitas a cursos de alfabetización y pequeñas mejoras en las comunidades".

El periódico cita a una ex empleada bancaria, Angélica Gutiérrez, quien dijo, "Mi madre tiene 75 años de edad y asiste a las clases de alfabetización. No te podes imaginar la cantidad de personas que está a favor de Chávez".

Lo que más le preocupa a Wall Street y los capitalistas venezolanos es el aumento en las luchas de los trabajadores y campesinos en Venezuela, quienes están utilizando el espacio político disponible para exigir tierras, trabajos, más oportunidades de educación, mejoras en el cuidado de la salud y otras necesidades básicas.

Estas fuerzas capitalistas se oponen a leyes adoptadas por el gobierno, que a la medida que sean implementadas, amenazan sus intereses. Entre ellas está una ley de reforma agraria, protecciones para pequeños pescadores de la pesca indiscriminada por las grandes compañías pesqueras, el uso de fondos obtenidos de las ventas de petróleo para viviendas y otros programas sociales, y una serie de programas de alfabetización y educación de adultos que involucran a centenares de miles trabajadores y campesinos.

Washington y sectores de la clase capitalistas local también se han opuesto a que Venezuela desarrolle relaciones económicas y políticas normales con el gobierno revolucionario de Cuba, el cual ha proveído miles de médicos y otros voluntarios para programas sociales. Muchos trabajadores están escépticos de la retórica de la oposición capitalista de que mantendrán la "democracia" dado su historial de golpes militares y desestabilización.


Portada | Portada este número