
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR junio de 2004 Vol. 28 No. 6
Estados Unidos
'Una victoria contra la injusticia'
Entrevista con Farouk Abdel-Muhti sobre lucha contra deportación
POR MICHAEL ITALIE
NUEVA YORK-"Esta victoria no solo es para mi. Es una victoria para todos
aquellos luchando contra la deportación y otras injusticias cometidas por este
gobierno", dijo Farouk Abdel-Muhti en una entrevista el 19 de abril.
El militante palestino ganó su excarcelación el 12 de abril, después de
estar detenido en cárceles de inmigración por casi dos años-incluso 250 días
en confinamiento solitario-mientras luchaba contra una orden de deportación.
Partidarios del Comité para la defensa de Farouk Abdel-Muhti iniciaron una
campaña pública para obtener su excarcelación y defender su derecho a
permanecer en este país. Abdel-Muhit ha vivido en Estados Unidos desde los
años 70. El comité de defensa no solo hizo campaña para exigir justicia para
Abdel-Muhti, sino también para los centenares de otros, en su mayoría
trabajadores inmigrantes del Medio Oriente y Asia del sur, quienes han sido
detenidos por la policía de inmigración bajo el manto de la "guerra
contra el terrorismo" usado por Washington tras los ataques del 11 de
septiembre de 2001.
Durante los dos años Abdel-Muhti fue trasladado a varias cárceles de Nueva
Jersey y Pennsylvania, y fue constantemente acosado y amenazado por los guardias
de la prisión y agentes de inmigración. Sin embargo, fracasaron en sus
esfuerzos de aislarlo y silenciarlo, ya que Abdel-Muhti continuo su lucha desde
la cárcel, ganando apoyo internacional y realizando trabajo político con los
otros detenidos.
Finalmente, el 12 de abril un juez federal ordenó su excarcelación. El juez
coincidió con el argumento de los abogados defensores de que Abdel-Muhti no
tiene estado y por lo tanto no puede ser deportado en el futuro inmediato.
Abdel-Muhti nació en 1947 en el distrito de Ramallah en lo que ahora es la
Margen Occidental ocupada por Israel. Debido a que Abdel-Muhti se fuera de la
Margen Occidental antes de que fuera ocupada por Tel Aviv en 1967, éste no
puede recibir documentos de viaje del gobierno Israelí, ni de la Autoridad
Palestina o Jordania.
Abdel-Muhti ha estado activo en Nueva York por muchos años como un vocifero
defensor de la autodeterminación palestina y de la revolución cubana. En las
semanas previas a su arresto por la policía de inmigración en abril de
2002-quienes dijeron estar actuando bajo una orden de deportación de
1995-Abdel-Muhti había aparecido regularmente en un programa radial en WBAI, la
estación local de la red radial Pacifica, conduciendo entrevistas en vivo con
palestinos desde los territorios ocupados.
En una entrevista en las oficinas de Perspectiva Mundial, Abdel-Muhti
describió sus experiencias y la de sus partidarios en su lucha por liberarlo.
Durante la semana previa a la audiencia en la corte federal en Harrisburg,
Pennsylvania, el 30 de marzo, donde sus abogados presentaron argumentos orales
en la petición de habeas corpus exigiendo su excarcelación, Abdel-Muhti fue
transferido a diferentes prisiones-de Hudson County, Nueva Jersey, Filadelfia y
Harrisburg, Pennsylvania dificultando la colaboración con sus abogados y el
comité.
"En la prisión de Hudson County los guardias me dijeron, 'empaca y deja
todo aquí'", dijo Abdel-Muhti. "Yo le dije al otro compañero en la
celda que me cuidara mis documentos, yo sabía que estaban en buenas manos
porque habíamos participado juntos en una huelga de hambre". Abdel-Muhti y
cinco otros prisioneros realizaron una huelga de hambre en enero de 2003 en la
cárcel del condado de Passaic en Paterson, Nueva Jersey. Igual que Abdel-Muhti,
los cinco hombres-que también fueron arrestados en las redadas policiales por
todo el país después del 11 de septiembre-estaban detenidos sin cargos. Los
huelguistas de hambre emitieron una declaración exigiendo la
"excarcelación inmediata de todos los detenidos quienes no habían sido
acusados de ningún crimen y de todos los que ya habían cumplido su tiempo de
cárcel".
Unos días después de la audiencia en Harrisburg, Abdel-Muhti fue trasladado
repentinamente por policías de inmigración a una cárcel federal en Atlanta.
Lo hicieron sin informarle a sus abogados y a pesar de una orden de
"regresar inmediatamente al nombrado Abdel-Muhti a la cárcel del condado
de Hudson", informó su comité de defensa.
"Me pusieron en un avión de Air Santo Domingo con 180
prisioneros", dijo el militante palestino. "El gobierno de Estados
Unidos ha confiscado estos aviones de personas acusadas de tráfico de drogas y
ahora los usa para transportar prisioneros y prepararlos para la
deportación".
Cuando llego a la prisión en Atlanta, las autoridades escribieron mal su
nombre en sus documentos varias veces. "En una ocasión 'Farouk' se
convirtió en 'Frank'", dijo y "Abdel" se convirtió en
"Abel". Le preocupó que los carceleros lo "iban a perder"
en el sistema. De hecho, los funcionarios del gobierno lo acusaron cínicamente
de tratar de ocultar su identidad supuestamente en un intento para permanecer en
Estados Unidos.
El revolucionario palestino fue mantenido en aislamiento por 23 horas desde
que arribó en Atlanta-"No tenía documentos, no tenía estampillas, ni
sobres". No fue hasta cuatro días después que pudo hacer una llamada de
cinco minutos. El día anterior, el 8 de abril, la juez federal Yvette Kane, dio
a las autoridades de inmigración un plazo de diez días para ponerlo en
libertad.
Fue durante la breve llamada que hizo desde Atlanta a David Wilson, uno de
los dirigentes de su comité de defensa, que Abdel-Muhti se dio cuenta por
primera vez, que había ganado el caso.
El gobierno no ha abandonado sus intenciones de deportarlo. Dos días
después de su excarcelación, el vocero del Departamento de Seguridad Interna
(Department of Homeland Security) Bill Strassberger dijo al Philadelphia
Enquirer que un supuesto acuerdo entre Washington y el gobierno israelí
podría permitir la deportación de Abdel-Muhti a ese país. "Yo predigo
que su estadía en Estados Unidos esta llegando a su fin", afirmó el
policía de inmigración. Las condiciones de su excarcelación incluyen tener
que reportarse regularmente a oficiales de inmigración.
"Yo no creo que el juez me dejó en libertad porque ésta sea de
mentalidad progresista, sino porque sintió que tenía que hacerlo. Teníamos la
justicia de nuestro lado", dijo Abdel-Muhti. "Podemos usar la Carta de
Derechos como un arma".
Mientras sus partidarios ponían presión a las autoridades del gobierno,
desde el otro lado de las barras de la prisión Abdel-Muhti estaba participando
en discusiones políticas y clases con los otros detenidos. Abdel-Muhti recibía
varias publicaciones en la cárcel, incluido el semanario en inglés el Militant
y Perspectiva Mundial. El llegó a ser conocido entre los otros presos
como una fuente de información y alguien con quien podían intercambiar ideas
políticas.
"Los Marielitos querían saber sobre lo que estaba sucediendo en
Cuba", dijo refiriéndose a cubanos que vinieron a Estados Unidos durante
una ola de inmigración a través del puerto de Mariel en 1980. "Algunos
eran partidarios de la revolución, mientras otros solo querían obtener
información sobre Cuba". Ese año la administración del presidente
demócrata James Carter dio la "bienvenida" a estos cubanos encerrando
a miles de ellos en la cárcel. Después dejaron salir a muchos de ellos, pero
algunos fueron arrestados nuevamente y están en la cárcel indefinidamente como
"excluibles".
"Organizamos clases de estudio", dijo Abdel-Muhti. "Leíamos
los artículos de los periódicos y los discutíamos. En las clases habían
inmigrantes de todas partes-de Venezuela, Colombia, Ecuador, Cabo Verde, Brasil,
Guyana y de otros países". Unos 15 prisioneros participaban en estas
clases, dijo, las que se realizaban en inglés y español. Abdel-Muhti habla los
dos idiomas.
En enero de este año, Abdel-Muhti y otros 19 presos en la cárcel del
condado de Hudson enviaron una carta de solidaridad firmada por todos ellos a
los mineros en Utah. Los mineros han estado en huelga desde septiembre de 2003
para organizarse dentro del sindicato minero UMWA.
En su carta los 20 prisioneros escribieron "El derecho a organizarse en
el UMWA es ...un derecho natural de la humanidad; los patrones todavía están
viviendo en la época de las cavernas y nosotros estamos obligados a
despertarlos a la realidad".
"Nos sentamos juntos y no hubo desacuerdo en que decir en la
carta", dijo Abdel-Muhti. "Uno de los que firmó la carta, Abdul
Hamid, tenía experiencia en le movimiento obrero en Colombia y él trabajo con
los otros detenidos para escribir la carta".
"Me daba mucho agrado cuando el Militant y Perspectiva Mundial
escribía sobre mi caso, también mencionaban a los otros quienes han estado
bajo ataque del gobierno de Estados Unidos, incluido Sami Al-Arian y los cinco
cubanos", dijo el militante palestino.
Al-Arian es un defensor de la lucha del pueblo palestino por su
autodeterminación. El era profesor en la Universidad del Sur de Florida en
Tampa antes de su arresto en febrero de 2003 bajo cargos de
"conspiración" de pertenecer a una organización
"terrorista".
Los Cinco, a como se les conoce, son cinco revolucionarios cubanos quienes
han estado en cárceles de Estados Unidos desde 2001 bajo cargos fabricados de
"conspiración". Los cinco habían estado juntando información de
grupos ultraderechistas cubanos que han organizado ataques violentos contra Cuba
desde territorio de Estados Unidos con la complicidad de Washington. "Ellos
no son espías", dijo Abdel-Muhti, "estaban defendiendo a su país
contra ataques del gobierno de Estados Unidos, el cual odia a la Revolución
Cubana".
Abdel-Muhti no tiene intenciones de permitir que los policías de
inmigración lo callen. Ha regresado a su programa regular radial en Nueva York
y ha hecho presentaciones en varios eventos sobre la lucha contra su
deportación y la lucha del pueblo palestino.
Róger Calero contribuyó a este artículo.
|