
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR junio de 2004 Vol. 28 No. 6
Estados Unidos
Celebran victoria sindical en Florida
Tras dos años de lucha, obreros en Point Blank ganan sindicato, convenio
POR ALEX ALVARADO
Y SETH GALINSKY
FT. LAUDERDALE, Florida-Los obreros de la costura de Point Blank Body Armor y
sus partidarios celebraron la victoria de su campaña para organizarse en un
sindicato y ganar su primer contrato de uno de los más grandes fabricantes de
costura en la región en un mitin bullicioso que tuvo lugar aquí el 3 de mayo,
en el local sindical de los trabajadores de herrajes. El evento incluyó a más
de 70 obreros de la planta Point Blank en Oakland Park, al norte de Ft.
Lauderdale, una de las tres instalaciones de la compañía en el sur de Florida.
Familiares, funcionarios del sindicato de la costura y textil UNITE y la central
sindical AFL-CIO del condado de Broward asi como otros partidarios participaron
para marcar lo logrado en dos años de batalla.
Virginia Salazar, una operaria oriunda de Cuba y una de las dirigentes de la
lucha sindical, recapituló las razones por las que los trabajadores lucharon
para organizarse en el sindicato UNITE. "Cada vez que teníamos algo que
decir la compañía decía 'allí está la puerta'", dijo ella. "Fue
entonces que buscamos al sindicato. ¿Por qué? Porque nosotros queríamos
justicia, dignidad y derechos".
Unos 175 trabajadores salieron a la huelga por seis meses, desde agosto del
2002 hasta febrero del 2003. Los sindicalistas volvieron al trabajo después de
que la Junta Nacional de Relaciones de Trabajo halló culpable a la compañía
de procedimientos de trabajo injustos y ordenó que restituyera a los
huelguistas y a tres activistas sindicales que había despedido antes que
empezara el paro. Después de esta victoria los trabajadores continuaron
luchando por más de un año para reenforzar al sindicato y obtener más apoyo.
El nuevo contrato entre Point Blank y UNITE entró en efecto el 26 de abril
de este año. La compañía tiene otras dos plantas en la región-Deerfield
Beach y Pompano Beach-que no tienen contrato sindical.
En una pantalla de cine proyectaron docenas de fotos de la huelga que
mostraban a los trabajadores caminando la línea de piquete cuando llovía,
participando en actividades de solidaridad en la región, cocinando en la sede
de la huelga y bailando en la línea de piquete.
Arcine Rasberry, gerente del distrito de UNITE en Florida, moderó el mitin.
El líder de la huelga Isma Sadius dijo a los sindicalistas, "Me
arrestaron por luchar para conseguir este contrato". Lo arrestaron el 18 de
julio, 2002, cuando dirigió una delegación de trabajadores a la oficina de la
compañía para exigir el reconocimiento sindical luego que una mayoría de
trabajadores en la planta habían firmado tarjetas sindicales. Semanas más
tarde, después que despidieron a un partidario sindical, empezó la huelga.
Sadius dirigió a los presentes a corear consignas en criollo de "UNITE
nunca se rinde". Varias veces durante el programa, los trabajadores
corearon en criollo y español. Los sindicalistas en Point Blank incluyen a
trabajadores de una docena de países en Latinoamérica y el Caribe. Casi una
tercera parte de los trabajadores son haitianos.
Bruce Raynor, presidente nacional de UNITE dijo a los presentes en la
celebración de la victoria que "un grupo decidido de trabajadores quienes
estaban cansados de que los trataran como si no fueran seres humanos decidieron
finalmente que ya estaban hartos".
Una de las cláusulas del contrato estipula el derecho de los representantes
sindicales de entrar a la fábrica. En los dos últimos años los funcionarios
del sindicato se han reunido con los trabajadores fuera de la propiedad de la
compañía. Raynor anunció que los representantes del sindicato entrarían a la
fábrica el 5 de mayo.
Scott Cooper, Director Organizador de la Región sur de UNITE, agradeció a
todos los que ayudaron en la huelga. Ellos incluyeron, dijo, a los herrajeros,
las organizaciones Trabajos con Justicia y Unidos por la Dignidad, el Sindicato
Internacional de Empleados de Servicio, y el Partido Socialista de los
Trabajadores.
Los sindicalistas en Point Blank han apoyado las luchas de otros
sindicalistas. Docenas de trabajadores firmaron una tarjeta en solidaridad con
los mineros en huelga en la mina Co-Op en Huntington, Utah, y donaron 150
dólares. Milagros Santos leyó una carta de los mineros de Co-Op agradeciendo a
los miembros de UNITE en Point Blank por su apoyo.
"Su victoria es un ejemplo para nosotros", decía el mensaje de los
Mineros Unidos de Co-Op. "Al igual que ustedes nosotros estamos decididos a
seguir adelante hasta que ganemos un verdadero sindicato y estar representados
por el sindicato minero UMWA".
Al final del programa docenas de trabajadores bailaron al ritmo de una
consigna popular en español, "En la lucha del pueblo nadie se cansa".
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