
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR junio de 2004 Vol. 28 No. 6
Estados Unidos
Marcha masiva respalda derecho de la mujer a optar por el aborto
POR LAURA GARZA
Y SAM MANUEL
WASHINGTON, D.C.--Desde tempranas horas de la mañana del 25 de abril
millares de mujeres y hombres jóvenes desfilaron aquí, llenando el paseo entre
el Capitolio y el monumento a Washington. Ya para cuando empezó el desfile en
las tempranas horas de la tarde, la Marcha Por la Vida de las Mujeres se había
convertido en la manifestación más grande en este país a favor del derecho de
la mujer a decidir al aborto.
Portando camisetas con consignas como "De pie por el derecho a decidir",
o "Marcha Por la Vida de las Mujeres", los manifestantes llegaron en
buses desde Maine hasta Michigan y Colorado. Varios miles llegaron por avión
desde lugares lejanos como Florida, el estado de Washington y California.
"Creo que los derechos reproductivos están amenazados", dijo Tana
Forrester, de 20 años de edad, estudiante de la Universidad Northeastern, que
estaba pintando una pancarta durante un mitin para despedir a un contingente de
2 mil personas hacia la marcha el sábado 24 por la noche en Boston. "La
mayoría de la gente no sabe que esto está pasando. Necesitamos ser visibles".
Los miles de manifestantes que llegaban al paseo desde las estaciones del
metro, se encontraron con varios centenares de opositores al derecho al aborto
quienes portaban pancartas con fotos de fetos y consignas como "Abortos
matan a niños". La mayoría de los contingentes, especialmente los de
estudiantes universitarios, confrontaron a estos manifestantes-quienes en su
mayoría eran hombres de mayor edad, incluyendo a un grupo de sacerdotes-con
consignas como "Derecho a la Vida, Su nombre es una mentira. No les importa
si mueren mujeres".
Afiches distribuidos por los organizadores circulaban por millares, pero el
número de afiches preparados a mano fue muy impresionante. "Mi cuerpo no
es propiedad pública", leían varios de ellos. "En contra de la
percha, a favor de decidir", decía otro, refiriéndose a la práctica de
usar una percha para provocar un aborto cuando el procedimiento era ilegal que
resultó en lesiones y la muerte de miles de mujeres.
Al frente de la marcha se encontraban los grupos auspiciadores de la protesta,
entre ellos Black Women's Health Imperative (Salud indispensable de la mujer
negra), Liga nacional de acción por los derechos al aborto NARAL, Instituto
nacional Latina para la salud reproductiva, NOW, y Planned Parenthood (Planificación
Familiar). Entre los oradores estaban las actrices Whoopi Goldgerg, Susan
Sarandon y Camtyn Manheim. Varios políticos del Partido Demócrata como la
senadora Barbara Boxer y la ex secretaria de estado Madeleine Albright también
se unieron a la marcha y varios de ellos hablaron en el mitin.
Atacan a Bush, apoyan a Kerry
Los oradores en el mitin dirigieron sus ataques totalmente a la
administración Bush. La mayoría instó a los manifestantes a trabajar duro
para elegir al candidato a la presidencia del Partido Demócrata John Kerry en
noviembre como la vía para defender los derechos de las mujeres.
"Estamos determinados a terminar la guerra contra las mujeres",
dijo Eleanor Smeal de la Fundación Mayoría Feminista, citando acciones
recientes por la administración Bush como la amenaza principal. "Debemos
de revertir la regla de la mordaza", declaró, refiriéndose a la orden
ejecutiva restaurada por Bush cuando tomó la presidencia en enero del 2001.
Esta orden prohíbe la ayuda financiera de Estados Unidos a clínicas en el
exterior o a grupos internacionales que usan su propio dinero para proveer
asesoramiento sobre el aborto o acceso. "Debemos salir a votar", dijo
Smeal en conclusión.
"Díganle a Ashcroft que quite sus largos brazos derechistas de nuestra
privacidad", dijo Gloria Feldt de Planned Parenthood, refiriéndose a los
intentos del procurador general John Ashcroft de forzar a las clínicas que
realizan abortos a entregar sus expedientes al Departamento de Justicia. El
gobierno ha dicho que necesita estos documentos para hacer cumplir la nueva ley
que prohíbe un procedimiento de aborto conocido como dilatación y extracción.
La ley fue nombrada demagógicamente "Ley del Aborto de Nacimiento Parcial
".
La senadora Hillary Clinton fue una de los muchos políticos del Partido
Demócrata que habló. "La última marcha ayudó a elegir un presidente pro
aborto", dijo. " Sí todo lo que hacemos es marchar hoy día no
cambiaremos el rumbo en que este país se encamina bajo esta administración...Tenemos
que votar".
"No tuvimos que marchar por 12 largos años porque teníamos un gobierno
que respetaba los derechos de las mujeres", dijo Hillary Clinton, alabando
a la presidencia de su esposo. "La única forma que vamos a evitar tener
que manifestar una y otra vez es eligiendo a John Kerry." El New York
times y otros periódicos liberales destacaron esta cita.
La última gran movilización a favor al derecho del aborto tomó lugar en
abril de 1992, siete meses después de la elección de William Clinton. Ninguna
marcha nacional se organizó durante la presidencia de Clinton.
A pesar de las declaraciones de los políticos demócratas, los ataques al
derecho de la mujer al aborto, especialmente medidas que limitan el acceso para
las mujeres trabajadoras y agrícolas, han sido impulsadas tanto por
administraciones Republicanas como Demócratas (ver artículo en la página 5).
A pesar de la fuerte campaña de los organizadores por la elección de Kerry,
no hubo gran entusiasmo por el candidato demócrata entre muchos de los
manifestantes, especialmente los jóvenes. "Kerry disgusta menos" era
un comentario típico, comparando a Kerry y Bush, y expresando la actitud de
miles.
Los organizadores no ofrecieron ninguna perspectiva de que hacer después de
la manifestación en defensa de los derechos de la mujer, aparte de registrarse
para el voto y "sacar a Bush" en noviembre. Pero el tamaño y
espíritu de la protesta demostró el carácter masivo del apoyo al derecho de
la mujer a escoger el aborto, demostrando la inmensa dificultad que tendrán
para lograrlo los que tiene como meta hacer un crimen del aborto nuevamente.
En sus declaraciones en la manifestación Charlene Barrientos Ortiz se
refirió al caso de Rosie Jiménez, "La primera víctima de la enmienda
Hyde", aprobada por el congreso en 1976, dijo, "que limita el uso de
los fondos de Medicaid para los abortos pero paga por esterilizaciones,
imagínense". Actualmente solo 21 estados proveen fondos para abortos y
cada año dos tercios de las mujeres pagan por el procedimiento por su propia
cuenta.
Participación de mujeres negras
Un porcentaje más alto de negros que en otras marchas previas por el derecho
al aborto, especialmente de mujeres jóvenes, participaron en esta acción. Esto
también fue reflejado entre los patrocinadores y oradores en el acto.
Julian Bond, por ejemplo, habló representando al grupo pro derechos civiles
NAACP, una de las 1400 organizaciones patrocinadoras. Esta fue la primera marcha
pro derecho al aborto que la NAACP auspició oficialmente.
La falta de acceso al aborto afecta más drásticamente a las mujeres de
clase trabajadora y aún más a las mujeres en el campo. Hoy día, solo en el 13
por ciento de los condados en Estados Unidos hay alguien que provee abortos. En
áreas rurales es apenas el 3 por ciento.
No hubo gran participación sindical en la marcha. Algunos sindicatos
nacionales como el sindicato de empleados públicos AFSCME y de la industria
alimenticia UFCW apoyaron la acción. Miembros del UFCW y AFSCME de varios
estados participaron por su propia cuenta con carteles identificando su local
sindical.
La marcha fue la clausura de un fin de semana de docenas de actividades pro
derechos al aborto por toda la ciudad. Cientos de jóvenes, por ejemplo,
participaron en la conferencia juvenil Choice USA el sábado 24 de abril,
organizada por fuerzas social demócratas alrededor de Gloria Steinem, una de
las fundadoras de la revista Ms. La Cumbre latina sobre la salud de la mujer
tomó lugar simultáneamente presentando a políticos latinos, principalmente
demócratas. Durante el plenario de esta reunión, Alyson Kennedy, una minera en
el estado de Utah, habló sobre la huelga de los mineros organizados por el UMWA
en Huntington, Utah, de siete meses de duración. Esa noche miles llenaron el
local donde se inició oficialmente la marcha.
Los contingentes más numerosos en la manifestación el día siguiente,
principalmente de mujeres jóvenes, vinieron de universidades de todo el país.
Sara Rizak-Baer, una estudiante de 18 años de edad, llegó en uno de los
tres buses de estudiantes proveniente de Oberlin College, en Oberlin, Ohio. Los
buses de esa universidad fueron organizados por la organización Estudiantes
unidos por la libertad reproductiva y la Unión Pro Libertades Civiles de
Estados Unidos.
"Reclutamos a gente por correo electrónico, mesas de información y
pasando la voz", dijo. "Yo estoy muy a favor del derecho al aborto y
temo que se está ilegalizando. Temo pensar que los jueces [de la Corte Suprema]
puedan revocarlo".
Romina Green de Cleveland y Maggie Trowe de Boston contribuyeron con este
artículo.
|