Perspectiva Mundial
numeros anterioresbusqueda de articulosdistribuidores localescomo contactarnossuscribase


El Militant, un semanario socialista en inglés

en este numero

PORTADA

Mineros en Utah ganan round

Nueva ley se usará para atacar el derecho de la mujer al aborto

Excarcelado militante palestino que lucha contra deportación

Campaña 'contra terrorismo' ataca derechos de inmmigrantes, vascos

75 mil campesinos ganan títulos de tierra en Venezuela

Trabajadores de la costura en Point Blank ganan convenio sindical

ARGENTINA

Miles marchan por el derecho de la mujer a optar por el aborto

IRAQ

Tropas imperialistas desatan ofensiva contra ciudades iraquíes

ISRAEL

Cómo resisten palestinos la nota military de Tel Aviv

YUGOSLAVIA

Amplían fuerza de ocupación

EDITORIAL PATHFINDER

Primeros dos capítulos de 'Fuerza Teamster" por Farrell Dobbs

EDITORIAL

Guerra contra trabajadores


UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR
mayo de 2004 Vol. 28 No. 5

España

Campaña 'antiterrorista' ataca derechos de inmigrantes, vascos

POR PATRICK O'NEILL

La policía española ha arrestado a unas 20 personas, principalmente inmigrantes marroquíes, como parte de la campaña "antiterrorista" que el gobierno viene intensificando desde el 11 de marzo, cuando estallaron bombas en cuatro trenes en Madrid. Las han detenido bajo la Ley Antiterrorista, la cual permite que las autoridades encarcelen a los acusados por periodos indefinidos sin juicio previo, limitando su acceso a abogados y negándoles otras libertades. Durante muchos años la ley se ha usado principalmente para atacar a los independentistas vascos.

Muchos gobiernos imperialistas en Europa han aprovechado los ataques dinamiteros en Madrid como pretexto para extender las operaciones de espionaje e interferencia de la policía. En una cumbre celebrada en Bruselas el 25 y 26 de marzo, la Unión Europea aprobó una serie de medidas "antiterroristas", incluyendo una mayor cooperación entre las agencias de espionaje de los gobiernos integrantes.

Dejando claro que su gobierno usará la "guerra contra el terrorismo" para defender los intereses imperialistas españoles en el mundo, el nuevo primer ministro José Luis Rodríguez Zapatero anunció que aumentará a 250 -el doble- el número de soldados españoles que integran la fuerza de ocupación de la OTAN en Afganistán.

En España, bajo la Ley Antiterrorista, los individuos arrestados por la policía pueden ser mantenidos incomunicadas por cinco días, y las autoridades pueden encarcelarlos por cuatro años mientras realizan una "investigación" para buscar cargos que puedan formularles.

Bajo la ley, que durante muchos años se ha usado contra los independentistas vascos -y que en 1995 se empleó contra la dirigencia del sindicato de trabajadores portuarios- el ministro del interior puede autorizar que la policía registre domicilios y negocios, intervenga líneas telefónicas y abra el correo de individuos sin orden judicial.

De los que fueron arrestados en relación a las bombas, 15 son inmigrantes de Marruecos y otros son de Siria, Argelia y la India. Uno es nacido en España.

Se calcula que en España hay cerca de 2.2 millones de inmigrantes, la mayoría -unos 334 mil-- procedentes de Marruecos. Una tercera parte de estos inmigrantes viven en Barcelona y en otras partes de Cataluña.

Madrid ha aprovechado los ataques dinamiteros del 11 de marzo, en los cuales murieron 190 personas, para ampliar su ofensiva "antiterrorista", especialmente contra los inmigrantes de Africa del norte.

Ofensiva contra vascos

Bajo el lema de la lucha contra el "terrorismo de la ETA", Madrid viene intensificando sus ataques contra la lucha por la autodeterminación del pueblo vasco, una nacionalidad oprimida en el norte de España y el sudoeste de Francia. ETA es un grupo independentista vasco que por muchos años se ha responsabilizado de asesinar a muchos funcionarios del gobierno.

El 22 de marzo el nuevo primer ministro Zapatero rechazó una oferta de conversaciones propuesta por ETA el día anterior. "El único comunicado que espero de ETA", dijo, "es el abandono de la violencia".

El gobierno de Aznar realizó una intensa campaña de represión contra las organizaciones vascas, arrestando el año pasado a más de 150 personas acusadas de ser miembros de ETA. Proclamó avances en la reducción del número de acciones de ETA.

Cerca de 600 prisioneros políticos vascos se encuentran encarcelados en Francia o España. En España, la mayoría están encarce ados bajo la Ley Antiterrorista.

El gobierno de Felipe González, dirigente del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y predecesor de Aznar, se caracterizó por su política de represión contra del movimiento vasco.

Bajo el mandato de González, de 1982 a 1996, el gobierno libró una salvaje "guerra sucia" contra el movimiento independentista vasco. Dio luz verde a escuadrones de la muerte como el Grupo Antiterrorista de Liberación (GAL), integrado por policías. Las revelaciones sobre los asesinatos policiacos de 27 personas acusadas de ser miembros de ETA contribuyeron a poner fin al gobierno de González.

Sin ofrecer pruebas algunas, Aznar y Zapatero al principios culparon a ETA por los ataques del 11 de marzo. Los gobernantes españoles buscaban atizar la opinión pública para justificar sus ataques a los derechos del pueblo trabajador y de la lucha vasca.

Entre los que ayudaron a movilizar una gran concurrencia a las manifestaciones después de los ataques dinamiteros, estuvieron las dos principales centrales sindicales: Comisiones Obreras (CC.OO.) dirigida por el Partido Comunista, y la Unión General de Trabajadores (UGT), liderada por el PSOE. En una declaración conjunta emitida el 11 de marzo, CC.OO. y la UGT culparon a "la banda terrorista ETA". Los funcionarios sindicalistas llamaron a los trabajadores a unirse a un "momento de silencio" de 15 minutos para "solidarizarse con las víctimas y sus familia, a expresar su más rotunda condena del terrorismo." Exhortaron a "todos los ciudadanos" a participar en movilizaciones auspiciadas por el gobierno el 12 de marzo.

Tropas en Afganistán

Al anunciar la decisión de Zapatero de aumentar y fortalecer la presencia de tropas españolas en Afganistán, un dirigente del PSOE dijo que el nuevo gobierno quería "enviar un mensaje de que los socialistas no creen en el apaciguamiento", una referencia a la crítica de que la derrota electoral de Aznar representó una "concesión a los terroristas."

Para justificar esta decisión, el dirigente del PSOE dijo que "en Afganistán hubo, de hecho, un origen terrorista", es decir, los ataques del 11 de septiembre de 2001. "El envío de soldados [allá] fue una defensa legítima de Estados Unidos," dijo, "pero en Iraq, no fue así".

El nuevo primer ministro repitió su demanda de que funcionarios de la ONU supervisen la ocupación de Iraq, o sea, los mismos que durante una década decretaron sanciones económicas e "inspecciones" de armas que allanaron el camino para la invasión de Iraq por fuerzas imperialistas.

Fachada de ONU

En la campaña electoral Zapatero había criticado la decisión de Aznar de aliar estrechamente las fuerzas españolas con la invasión y ocupación de Iraq liderada por Washington y Londres. Planteó una política para el imperialismo español de estar menos alineado con los gobernantes norteamericanos y más a los rivales europeos de Washington, es decir, a París y Berlín.

De acuerdo con el Washington Post, Zapatero dijo que la lucha contra el "terrorismo internacional... debiera ser librada por una "gran alianza" de las democracias y no por "guerras unilaterales".

El PSOE recurrió a la demagogia antiamericana en la campaña electoral para movilizar apoyo hacia el gobierno imperialista español. Al mismo tiempo, Zapatero dijo al Washington Post que quería tener "relaciones cordiales" con Washington. "Esa es lo bello y lo grandioso de la democracia. Permite que uno discrepe mientras mantiene buenas relaciones".


Portada | Portada este número