
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR abril de 2004 Vol. 28 No. 4
Cuba
Lanzan nuevo libro de Pathfinder
Dirigente cubano Armando Hart presenta 'Aldabonazo' en La Habana
POR MARTÍN KOPPEL
LA HABANA-"Las ideas que contiene este libro se desprenden de la lucha
revolucionaria cubana", dijo Armando Hart en un evento celebrado aquí el
15 de febrero. "Hoy queremos contribuir a que las ideas de la Revolución
Cubana se expandan, y que los estudiantes y los jóvenes tomen estas ideas y las
desarrollen en las condiciones de hoy".
Hart se dirigía a un público de 150 personas congregadas para el
lanzamiento de Aldabonazo: En la clandestinidad revolucionaria cubana, 1952-58,
Relato de un protagonista, recientemente publicado en inglés y español por la
editorial Pathfinder. La presentación del libro, cuyo autor es Hart, fue un
aspecto notable de la XIII Feria Internacional del Libro de La Habana.
En la semana después de la feria del libro, Aldabonazo fue presentado en
otras dos actividades, una auspiciada por la Federación Estudiantil
Universitaria (FEU) en el Instituto Superior Politécnico José Antonio
Echeverría y una organizada por la Asociación de Combatientes de la
Revolución Cubana. Hubo reportajes sobre los tres eventos en la televisión,
radio y prensa cubana.
Además, Hart habló ante una reunión organizada por las Fuerzas Armadas
Revolucionarias, donde se distribuyeron unos 90 ejemplares del libro adquiridos
por las FAR.
Lucha revolucionaria
Hart forma parte de una generación de dirigentes históricos de la lucha
revolucionaria cubana que se remonta a principios de los años 50. En Aldabonazo
relata la historia de los hombres y mujeres en las ciudades y los pueblos de
toda Cuba que, tras el golpe militar de Fulgencio Batista en marzo de 1952,
pusieron en segundo plano las preocupaciones sobre sus vidas a fin de organizar
la lucha para derrocar a la dictadura apoyada por Washington.
El movimiento urbano clandestino dirigido por el Movimiento 26 de Julio, del
cual Hart fue uno de los dirigentes centrales, libró una batalla política,
efectuó acciones de sabotaje y canalizó fondos, pertrechos y refuerzos al
Ejército Rebelde, basado en la Sierra Maestra en la zona oriental de la isla.
Bajo el liderazgo de Fidel Castro las fuerzas revolucionarias dirigieron una
insurrección popular que tumbó al régimen de Batista en enero de 1959 y
abrió la puerta a una revolución socialista.
Durante más de cuatro décadas desde ese triunfo, Armando Hart ha ejercido
responsabilidades como parte de la dirección revolucionaria central. Se
desempeñó como el primer ministro de educación, así como secretario de
organización del Partido Comunista de Cuba, y por 20 años como ministro de
cultura. Hoy día Hart es miembro del Consejo de Estado y encabeza la Oficina
del Programa Martiano. Martí, héroe nacional de Cuba, dirigió la lucha
independentista contra el dominio colonial a fines del siglo 19, oponiéndose
también a los designios imperialistas de Washington sobre América Latina.
Como en todas las ediciones de la feria desde 1986, hubo un stand organizado
por la librería Pathfinder en Londres que exhibió una amplia gama de sus más
de 400 títulos sobre la política obrera revolucionaria. Durante el último
decenio, varios de estos títulos se han presentado en la feria del libro, que
actualmente se hace anualmente. Muchos han sido libros de entrevistas, escritos
y discursos de dirigentes de la Revolución Cubana, incluido Episodes of the
Cuban Revolutionary War (Pasajes de la guerra revolucionaria cubana) y The
Bolivian Diary (El diario de Bolivia) de Ernesto Che Guevara; Pombo: un hombre
de la guerrilla del Che por Harry Villegas; Haciendo historia: entrevistas con
cuatro generales de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba; Che Guevara
habla a la juventud; De la sierra del Escambray al Congo por Víctor Dreke; y
Marianas en combate: Teté Puebla y el Pelotón Femenino Mariana Grajales.
De las tres principales actividades públicas sobre Aldabonazo este año, el
programa en la feria del libro fue el más extenso. Hablaron Eloísa Carreras,
quien estuvo a cargo de la primera edición del libro publicada en Cuba en 1997
y quien colaboró estrechamente con Hart y con Pathfinder para producir la nueva
edición; Eliades Acosta, director de la Biblioteca Nacional José Martí en La
Habana y autor del prólogo del libro; Joan Cabo, presidente de la Federación
Estudiantil Universitaria (FEU); Héctor Rodríguez Llompart, veterano del
movimiento clandestino revolucionario en los años 50; y Mary-Alice Waters,
editora del libro y autora del prefacio de la casa editorial.
Entre los que asistieron al evento estuvieron José Ramón Fernández,
vicepresidente del Consejo de Ministros; una delegación de la Asociación de
Combatientes de la Revolución Cubana encabezada por el general de brigada (r)
Harry Villegas, su secretario ejecutivo; el coronel Raúl Izquierdo, director
del Instituto de Historia de Cuba; Enrique Oltuski, viceministro de la industria
pesquera y responsable de la clandestinidad del Movimiento 26 de Julio en la
provincia de Las Villas en los años 50; y muchos otros que pelearon en la lucha
revolucionaria. También asistió una delegación de dirigentes de la FEU.
Eloísa Carreras, investigadora en la Biblioteca Nacional, habló sobre cómo
se produjo la primera edición de Aldabonazo, publicada por la casa editora
habanera Letras Cubanas y agotada durante todo un lustro. Describió cómo ella
había descubierto los escritos de Hart acerca de la Revolución Cubana tras
haber regresado de varios años de cursar estudios universitarios en Moscú a
mediados de los años 80.
"Tras el derrumbe del socialismo en Europa oriental y la URSS, y los
embarazosos comienzos del Periodo Especial, se intensificó la necesidad de
promover el pensamiento de la Revolución Cubana", dijo Carreras. El
Periodo Especial es el término que se usa aquí al referirse a la profunda
crisis económica precipitada a principios de los años 90 por el abrupto cese
de ayuda y comercio bajo condiciones favorables con los países del bloque
soviético, la cual dejó a Cuba más dependiente -para sus importaciones y para
sus vitales ingresos por concepto de exportación-de los altibajos brutales del
mercado capitalista mundial.
Carreras explicó que ella y Hart conocieron a Mary-Alice Waters, la
presidenta de Pathfinder, durante la feria del libro de La Habana del 2000, en
la presentación de Che Guevara habla a la juventud, que tiene un prefacio de
Hart. Fue entonces que por primera vez se conversó sobre la idea de una
edición de Pathfinder de Aldabonazo, dijo. Carreras describió la estrecha
colaboración con Pathfinder en la producción de la nueva edición, que le dio
al texto y a los documentos la presentación y la calidad que merecían, dijo.
El relato de Hart se complementa con una riqueza de cartas, circulares y
otros documentos del movimiento revolucionario cubano, escritos al calor de la
lucha. La nueva edición tiene 28 páginas de fotos históricas así como un
glosario, una cronología y un índice temático.
Eliades Acosta dijo que, como Carreras, él era de una generación de cubanos
que "maduramos mucho" al atravesar la experiencia reveladora de vivir
y estudiar en la Unión Soviética de los años 80. Acosta dijo que, a
diferencia de lo que él y otros habían experimentado en la URSS, encontraron
en dirigentes revolucionarios cubanos como Armando Hart una actitud hacia las
nuevas generaciones que estimulaba su creatividad en vez de sofocarla. Como
ministro de cultura entre 1976 y 1997, Hart "creó un diálogo muy especial
con los jóvenes artistas creadores y pensadores, y evitó que en Cuba se
repitieran errores que en otras partes del planeta han costado sumamente caros
al movimiento socialista y progresista mundial".
Hoy día, dijo Acosta, al referirse a Washington, "el imperio está en
un momento de decadencia, y por lo tanto es sumamente peligroso", tanto en
sus guerras en el exterior como en sus ataques "contra el pueblo
norteamericano, contra su libertades civiles y sus derechos". Ante los
intentos de fuerzas procapitalistas en todo el mundo "de que encarnamos
ideas prehistóricas, tipo Parque Jurásico, ideales superados", la
necesidad "de transmitir lo que la Revolución Cubana ha sido y es para
todos nosotros tiene en estos momentos una especial significación".
El hecho que Pathfinder ha publicado Aldabonazo, dijo Acosta, "es un
síntoma muy bueno de los tiempos que corren" para los que le hacen frente
al imperialismo".
'Todo joven cubano debe leerlo'
Joan Cabo, presidente de la FEU, dijo al público que "es un libro que
todo joven cubano debe leer". Aldabonazo, dijo, puede ayudar a darles a los
miembros de la FEU una mejor comprensión de la historia revolucionaria de Cuba.
Señaló que cobra aún más importancia en momentos en que en Cuba se dan pasos
para ampliar el acceso a la educación creando extensiones universitarias en
todos los municipios del país.
También habló Héctor Rodríguez Llompart, quien escribió un breve relato
publicado en Aldabonazo que describe las acciones del Movimiento 26 de Julio en
La Habana para apoyar el desembarco de la expedición del Granma, que inició la
guerra revolucionaria a fines de 1956. Dijo que el libro explica al lector cómo
se formó una vanguardia de trabajadores y jóvenes como revolucionarios e
internacionalistas" en la lucha popular dirigida por el Ejército Rebelde y
el Movimiento 26 de Julio sobre distintos frentes: en la Sierra Maestra, en la
clandestinidad urbana, en la universidad y hasta en las cárceles batistianas.
Waters explicó que Pathfinder ha publicado Aldabonazo porque es una de las
"las armas que el pueblo trabajador en Estados Unidos y en otras partes del
mundo necesita para armarnos políticamente para las batallas de clases que
vemos acercarse en los primeros años del siglo 21, batallas que decidirán el
futuro, y hasta la supervivencia de la humanidad" (ver texto de la
presentación de Waters en la página 15).
Hart dio la principal presentación. Destacó que los cubanos deben llegar
"al pueblo y a la sociedad norteamericana" con las ideas de la
Revolución cubana. Expresó su profundo aprecio por el trabajo realizado por
Pathfinder al editar Aldabonazo en inglés y en español.
Cómo se hicieron socialistas
Hart explicó cómo él y otros de su generación se hicieron socialistas al
integrarse a la lucha revolucionaria contra la dictadura apoyada por Washington.
Relató que el presidente cubano fidel Castro hace poco le había preguntado
cuándo se había hecho socialista y que él le había contestado que en
realidad no sabía. Dijo con sentido de humor que, después de leer la nueva
edición de Aldabonazo, tuvo una mejor idea de cómo responder a la pregunta.
Señaló que se sorprendió al darse cuenta de lo temprano que había sido
cuando leyó una carta, fechada en julio de 1956, que había enviado al
presidente mexicano Adolfo Ruiz Cortines en respuesta al arresto de Fidel Castro
y de otros 27 que estaban preparando una expedición armada para Cuba. El texto
de la carta aparece en el libro, y el pliego de fotos destaca una cita de esta
carta.
Cuba, escribió Hart en la carta de 1956, "Cuba está al borde de una
revolución que transformará el orden social y politico y sentará las bases de
una democracia socialista y revolucionaria. Nosotros representamos la vanguardia
de esa revolución".
Al referirse a discusiones con otros miembros del Movimiento 26 de Julio,
Hart dijo, "Alguien me dijo un día, '¿Tú eras anticomunista en los años
50?' Yo le dije, 'No, yo era antiestalinista. Porque lo que se presentaba como
socialismo entonces no estaba de acuerdo con la realidad de nuestra
revolución". El y otros "nos hicimos socialistas a pesar de la Unión
Soviética".
Hubo otros como él, dijo, señalando el ejemplo de los hermanos Saíz,
jóvenes de 17 y 18 años, quienes en 1958 escribieron un manifiesto titulado
"Por qué luchamos" que presentaba una perspectiva socialista
revolucionaria y que era crítica de la dirección soviética".
Aunque en aquel entonces no eran miembros del Partido Socialista Popular, el
partido pro-Moscú que se presentaba como heredero de las ideas de Lenin, él y
muchos otros miembros del Movimiento 26 de Julio "Estábamos entusiasmados
con Lenin". Después, al leer acerca del Partido Bolchevique en Rusia,
"me encontré también con Trotsky", dijo Hart en referencia a León
Trotsky, uno de los principales dirigentes de la Revolución Rusa de Octubre de
1917.
Hart destacó los principales factores en el triunfo de la lucha
revolucionaria cubana. El primer elemento, dijo, era la calidad de Fidel Castro
como dirigente revolucionario; el carácter ilegítimo del régimen de Batista;
la ventaja moral que tomaron las fuerzas revolucionarias; la fusión de las
profundas tradiciones antiimperialistas del pueblo cubano con la lucha contra la
dictadura; la debilidad de la burguesía nacional; y la insurrección popular
que ocupó un papel decisivo en la caída del régimen.
Hart finalizó diciendo, "Fidel y el pueblo cubano nos dieron a nuestra
generación la oportunidad de participar en una de las grandes revoluciones del
mundo. Y si nosotros tuvimos la enorme influencia del siglo 19 y de las
revoluciones y las luchas antiimperialistas del siglo 20, los jóvenes de hoy
cuentan también con 50 años de revolución. Por eso no se hagan ilusiones los
imperialistas". Esas tradiciones revolucionarias entrelazadas son una
fuerza que puede aprovechar la nueva generación. "Estas son lecciones que
yo quisiera que se transmitan a generaciones futuras".
En las conversaciones informales tras la actividad, donde se vendieron unos
80 ejemplares del libro, algunos de los jóvenes presentes dijeron que muchos de
los hechos presentados por Hart, especialmente de cómo él y otros se habían
hecho socialistas, les resultaban nuevos, y que les gustaba poder enterarse más
acerca de la verdadera historia de las ideas de los dirigentes de la Revolución
Cubana.
A raíz de esa presentación, la Unión de Jóvenes Comunistas y la
Federación Estudiantil Universitaria decidieron organizar un encuentro unos
días más tarde en el Instituto Politécnico José Antonio Echeverría.
Unas 100 personas, principalmente estudiantes y algunos profesores,
escucharon atentamente las charlas de Carreras, Waters y Hart, quienes fueron
presentados por un dirigente de la FEU, la organización que auspició la
actividad. Entre el público había 6 ó 7 -la mitad-de los estudiantes
venezolanos que actualmente estudian en ese recinto.
Hart, disfrutando de la oportunidad de intercambiar con los estudiantes,
ahondó en algunos de los mismos temas y contestó varias preguntas. Un
estudiante preguntó sobre el significado de "aldabonazo". Hart
explicó que la palabra, que significa un fuerte golpe de advertencia en la
puerta, se convirtió en un grito de adhesión de los estudiantes y otros
rebeldes que salieron a las calles de Cuba para resistir el golpe militar de
Batista en marzo de 1952.
Otro joven dijo que había tenido la oportunidad de hablar con los
voluntarios de la editorial Pathfinder en la feria del libro de La Habana, y
comentó el aporte hecho por Pathfinder al publicar Aldabonazo. Dijo que
quisiera profundizar los intercambios de ideas y experiencias políticas entre
los jóvenes en Cuba y en Estados Unidos, así como realizar más debates en la
universidad como éste.
Hart contestó que él esperaba poder reunirse con dirigentes de la FEU para
hablar sobre la organización de una serie de seminarios en el recinto.
Un profesor le preguntó a Hart acerca de otros libros que había escrito,
incluido uno que se titula Marx y Martí y otros libro sobre las raíces de las
ideas socialistas en Cuba. Hart prometió enviar estos libros a los estudiantes
y profesores en el instituto para promover más discusión.
Otro estudiante explicó que, aunque el programa de estudio en el instituto
se enfocaba en estudios científicos y técnicos, "aquí también estamos
estudiando las ideas de Martí". Hart dijo que le parecía esencial poder
ampliar el programa de estudios a fin de abarcar los problemas más amplios, no
solo la capacitación técnica. "Debemos incluir el estudio de Gramsci,
Mella y Marx también".
Al final del encuento, los estudiante formaron una cola y se compraron 50
ejemplares de Aldabonazo. Varios también compraron toda una gama de libros de
Pathfinder: desde Malcolm X habla a la juventud hasta El desorden mundial del
capitalismo, por Jack Barnes.
El 21 de febrero se celebró una tercera presentación de Aldabonazo,
auspiciada por la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana en su
centro nacional en La Habana. Carreras, Waters y Hart hablaron ante unas 125
personas. En su mayoría eran combatientes de distintas generaciones de luchas
revolucionarias, desde el Ejército Rebelde en los años 50 hasta los
voluntarios internacionalistas que habían combatido en Angola en los años 70 y
80 junto a las tropas angolanas para derrotar las invasiones del ejército del
apartheid sudafricano.
En la tribuna también estuvieron presentes varios dirigentes de la
Asociación de Combatientes: los generales Gustavo Chui Beltrán, Sergio Pérez
Lezcano y Rolando Kindelán. Entre los invitados de honor había familiares de
los cinco revolucionarios cubanos que están cumpliendo severas condenas en
cárceles norteamericanas. Hart les presentó ejemplares de Aldabonazo dedicados
a cada uno de los cinco.
Los medios noticiosos cubrieron las tres presentaciones. La televisión
cubana, Radio Rebelde, Radio Reloj, las agencias noticiosas Prensa Latina y AIN,
Granma y la revista Bohemia.
Alex Alvarado contribuyó a este artículo.
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