Perspectiva Mundial
numeros anterioresbusqueda de articulosdistribuidores localescomo contactarnossuscribase


El Militant, un semanario socialista en inglés

en este numero

PORTADA

Todos a la marcha en Washington el 25 de abril

Mineros en Utah rechazan treta patronal

'Luchar por una 'nueva Europa' y un 'nuevo Estados Unidos'

Jóvenes lanzan campaña para promover festival en Caracas en 2005

Introducción a libro 'Fuerza Teamster' por Farrell Dobbs

CUBA

Subdirector de 'Perspectiva Mundial' habla en reuniones en La Habana

Lanzan nuevo libro de Pathfinder

ESTADOS UNIDOS

Apelan condena de cinco revolucionarios cubanos

Celebran Gran Inauguración de sede internacional en Nueva York

Bush apoya enmienda anti-gay

Termina huelga de supermercados en California, patrones logran concesiones

Campaña para ganar nuevos lectores y contribuciones para fondo de publicaciones

Presidente de Reserva Federal EE.UU. propone recortes en beneficios de Seguro Social

HAITÍ

Fuerza de EE.UU. y Francia extienden ocupación de Haití

EDITORIAL PATHFINDER

Presentación de Mary-Alice Waters en lanzamiento de 'Aldabonazo' en La Habana


UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR
abril de 2004 Vol. 28 No. 4

Cuba

Subdirector de 'Perspectiva' habla en reuniones en La Habana
Jóvenes, combatientes, se interesan en la lucha de clases en EE.UU.

POR MARTÍN KOPPEL
Y ALEX ALVARADO

LA HABANA-"¿Me gustaría saber cuántos trabajadores indocumentados hay en Estados Unidos? ¿Qué efecto tiene el creciente número de inmigrantes en la fuerza laboral en Estados Unidos?", preguntó Eric González, un estudiante de secundaria en la Escuela de Ciencias Vladimir I. Lenin, en las afueras de La Habana. González fue uno de los 65 estudiantes que participaron en un intercambio con Róger Calero el 3 de febrero, en una de las reuniones organizadas con él por organizaciones juveniles cubanas.

Calero, redactor del semanario socialista el Militant y subdirector de Perspectiva Mundial, fue invitado para que hablara sobre su exitosa lucha contra los intentos del gobierno de Estados Unidos de deportarlo y sobre lo que su experiencia ilustra de la política en Estados Unidos hoy día.

En la escuela Lenin, un internado de estudiantes pre-universitarios del décimo al duodécimo grado, Calero fue recibido por el subdirector de la escuela Ramón Alvarez; Mario Baeza, maestro y secretario del Partido Comunista cubano en la escuela; y Dany Ocel, secretario de la Unión de Jóvenes Comunistas en el centro escolar.

Nancy Coro, del departamento de relaciones internacionales de la UJC presentó a Calero. Coro explicó algunos de los hechos sobre el caso, tras lo cual Calero agregó detalles.

A fines de noviembre de 2002 Calero viajó a La Habana para reportar sobre la conferencia internacional sobre el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) y posteriormente a Guadalajara, México, para cubrir el congreso de la Organización Continental Latinoamericana y Caribeña de Estudiantes (OCLAE). A su retorno, Calero fue arrestado y encarcelado por la policía de inmigración en el aeropuerto de Houston, y se inició un procedimiento para deportarlo a Nicaragua, su país de origen.

A través de una amplia campaña internacional en defensa de Calero, las autoridades de inmigración fueron inundadas con mensajes de protesta y se logró su excarcelación después de 10 días. El gobierno intentaba deportar a Calero a pesar de que él ha sido residente permanente en Estados Unidos por más de una década usando como pretexto un antecedente penal menor que databa de 1988, cuando era estudiante de secundaria en Los Angeles. El departamento de inmigración descartó ese antecedente penal tanto en 1989, cuando le otorgó su residencia permanente, y varios años después al renovársela.

El caso de Calero ganó mucho apoyo a nivel internacional, incluso en Cuba. Miembros de organizaciones juveniles cubanas que participaron en el congreso de la OCLAE en Guadalajara, tomaron un interés especial en la campaña de defensa.

A su retorno a La Habana en enero de este año, asignado para cubrir la conferencia internacional contra el ALCA y la Feria Internacional del Libro, dirigentes de la UJC y de la Federación de Estudiantes de Secundaria (FEU) organizaron varios encuentros para Calero en la escuela Lenin y en la Universidad de La Habana y fue también invitado a una reunión organizada por la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana. Calero fue entrevistado por el periódico de la UJC Juventud Rebelde, el semanario Granma Internacional y en un popular programa televisivo de noticias.

"Lo que yo enfrenté cuando fui arrestado por el gobierno es lo que miles de trabajadores inmigrantes enfrentan cada año en Estados Unidos", dijo Calero a los estudiantes de secundaria en la escuela Lenin. "Es un ejemplo de cómo los patrones en Estados Unidos y su gobierno buscan mantener intimidada y sin los derechos más básicos a toda una sección de la clase trabajadora, la cual cada día es más grande, para poder aumentar sus niveles de ganancias y para promover las divisiones entre nuestra clase.

"Muchos trabajadores -tanto inmigrantes como los nacidos en Estados Unidos- se identificaron con mi caso", dijo Calero. "El apoyo recibido en la lucha contra mi deportación es una expresión de la resistencia del pueblo trabajador en Estados Unidos a los ataques por parte de la clase patronal: su ofensiva para intensificar los niveles de producción, a costa de la salud y la seguridad laboral, recortes de empleos y salarios, y recortes en beneficios sociales y de la salud". Dio ejemplos de luchas recientes del pueblo trabajador, desde las manifestaciones en California por el derecho a las licencias de conducir para inmigrantes, hasta las protestas contra la brutalidad policiaca en varias ciudades, así como huelgas y otras campañas de sindicalización de empacadores de carne en el Medio Oeste, trabajadores de la construcción en Nueva York, mineros del carbón de la mina Co-Op en Utah y trabajadores de la costura en Miami.

Interés en luchas de trabajadores

Algunos de los estudiantes sabían de la huelga de 70 mil trabajadores de supermercados en el sur de California. Otros pocos sabían de la batalla por organizar un sindicato por mineros del carbón en Huntington, Utah, y sobre otras luchas. "Encuentro tu presentación muy útil. Sabemos muy poco sobre cómo los trabajadores en Estados Unidos luchan por sus derechos", dijo Luz Marlis Sarame, de 17 años de edad.

En respuesta a la pregunta de Eric González, Calero dijo que los 8 a 12 millones de trabajadores indocumentados que viven en Estados Unidos son parte de una histórica ola migratoria procedente de América Latina, Africa y Asia. "Los millones que han venido de otros países han fortalecido a la clase trabajadora en Estados Unidos, ampliando los horizontes de nuestra clase y derrumbando los prejuicios usados por los patrones para mantenernos divididos", dijo Calero.

Ocel dijo que la imagen que tenía del movimiento laboral en Estados Unidos era una de sindicatos amarillos controlados por la mafia bajo condiciones similares a la de los años 50 durante la cacería de brujas. El joven dirigente dijo que desconocía el carácter de la resistencia de la clase trabajadora descrita por Calero.

Durante la discusión los estudiantes hicieron una variedad de preguntas, desde el ALCA hasta la naturaleza del actual gobierno peronista en Argentina.

Calero también tuvo la oportunidad de discutir con un segundo grupo de estudiantes la naturaleza de clase del sistema de educación bajo el capitalismo y cómo este contrasta con los esfuerzos de Cuba revolucionaria hoy día para extender el acceso a la educación y la cultura a través de la Batalla de Ideas.

Los dirigentes de la UJC explicaron que actualmente están organizando reuniones políticas como éstas en las escuelas secundarias como parte de un esfuerzo para profundizar el trabajo político de la UJC entre los jóvenes.

Ese mismo día, unos 40 estudiantes se reunieron con Calero en la Universidad de La Habana. La mayoría eran dirigentes de la FEU y de la UJC de las facultades de filosofía, derecho y matemáticas. Los estudiantes no sólo hicieron preguntas sobre la lucha de Calero, sino también sobre la política en Estados Unidos. Un par de estudiantes preguntaron sobre la situación de los sindicatos en Estados Unidos. Ellos habían leído recientemente en la prensa cubana que menos del 13 por ciento de los trabajadores en Estados Unidos pertenecían a sindicatos.

Calero explicó que los sindicatos en Estados Unidos continúan debilitándose por la ofensiva patronal y por el rechazo de la cúpula sindical de dirigir el tipo de luchas necesarias para enfrentar eficazmente a los patrones y su gobierno. Lo que no aparece en las estadísticas del gobierno y en los medios de noticias, señaló Calero, son los cambios en las actitudes entre el pueblo trabajador y la creciente sed por solidaridad a medida que más trabajadores y agricultores buscan formas de cómo luchar y encontrar aliados para sus luchas.

Calero elaboró más sobre este punto en una reunión el 9 de febrero con unas 80 personas auspiciada por la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana.

Los combatientes escucharon atentamente la descripción hecha por Calero sobre las condiciones que enfrentan los trabajadores en Estados Unidos y la creciente resistencia proletaria. Muchos de los presentes habían sido testigos de la brutalidad de la explotación capitalista en Cuba antes de la victoria revolucionaria en 1959. Algunos de ellos lucharon en la guerra revolucionaria como miembros del Ejército Rebelde y del Movimiento 26 de Julio, que encabezaron a los trabajadores y agricultores cubanos al derrocamiento de la dictadura respaldada por Washington de Fulgencio Batista y a la toma del poder.

La Asociación de Combatientes organiza a cubanos que han sido parte de luchas revolucionarias y misiones internacionalistas, desde la guerra revolucionaria de los años 50, a la lucha contra los ataques contrarrevolucionarios en las montañas del Escambray de Cuba a principios de los años 60, hasta la movilización de 300 mil combatientes voluntarios cubanos en Angola en los década de los 70 y 80 que derrotó al ejército sudafricano del apartheid.

Durante una discusión informal después de la presentación, uno de los combatientes dijo que estaba sorprendido de escuchar que actualmente hay más de 2 millones de personas en las cárceles de Estados Unidos y quería saber más sobre cómo se emplea a la policía, los tribunales y las prisiones contra el pueblo trabajador.

Este combatiente y otros se interesaron en la información sobre este tema incluida en el folleto La clase trabajadora y la transformación de la educación por Jack Barnes.

En varias de las reuniones donde habló Calero, varias personas expresaron su aprecio por la información presentada. Estas impresiones fueron resumidas en los comentarios de una de las estudiantes en la escuela Lenin. "Nosotros frecuentemente tenemos seminarios para discutir diferentes aspectos de la situación mundial", dijo. "Pero algunas veces son muy teóricos y abstractos. Lo que escuchamos en tu presentación sobre la situación en Estados Unidos fue bien concreta y real".


Portada | Portada este número