Perspectiva Mundial
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El Militant, un semanario socialista en inglés

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Washington escala ofensiva contra Venezuela y Cuba

Mineros en gira ganan solidaridad

Festival mundial de jóvenes de 2005 a celebrarse en Venezuela

'Ustedes serán los próximos': mensaje brutal del imperialismo

Washington propone visa de empleo temporal, busca control de inmigrantes

Reorganización radical de industria azucarera cubana

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Mineros rechazan treta patronal

'¡Esperamos otros 75 años!'

Fijan vistas para 5 cubanos presos en EE.UU.

Cortes declaran ilegal detención indefinida de 'combatientes enemigos'

Lanzan campaña por 180 mil dólares en contribuciones para construcción de nueva librería Pathfinder en Nueva York

Sindicatos en Los Angeles se movilizan en apoyo de huelguistas de supermercados

Inmigrantes en Nueva Jersey defienden derecho a trabajar

VENEZUELA

Pescadores luchan por ingresos

EDITORIAL PATHFINDER

Prólogo a nuevo libro 'Aldabonazo: en la clandestinidad revolucionaria cubana'

'La población entera cooperó'

EDITORIAL

Chantaje imperial contra Irán


UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR
febrero de 2004 Vol. 28 No. 2

América Latina

Washington incrementa ofensiva imperialista contra Cuba, Venezuela

Agricultores
Agricultores y otros partidarios del presidente venezolano Hugo Chávez en protesta frente al Banco Central en Caracas, 10 de enero de 2004

POR SAM MANUEL
Y MARTÍN KOPPEL

WASHINGTON, D.C.-Funcionarios estadounidenses han aumentando su campaña de acusaciones y amenazas contra Cuba y Venezuela, acusando a ambos gobiernos de buscar la desestabilización de otros países en América Latina. Washington, el cual nunca ha aceptado las relaciones normales entre el gobierno revolucionario de Cuba y el gobierno del presidente Hugo Chávez de Venezuela, está utilizando esta ofensiva para preparar su intervención en la región de diferente carácter y magnitud.

Como parte de esta campaña, Washington también suspendió unilateralmente las conversaciones semestrales que realiza con Cuba sobre la implementación de los acuerdos migratorios entre los dos países.

Estos pasos fueron tomados en la víspera de la Cumbre de las Américas en Monterrey, México, una reunión de todos los gobiernos en la región menos Cuba, la cual es excluida. En los días próximos a la reunión, la que comenzó el 12 de enero, también aumentaron las tensiones entre Washington y los gobiernos de Argentina y Brasil.

El 6 de enero dirigiéndose a periodistas, el sub-secretario de estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Roger Noriega, acusó al gobierno cubano de "acciones para desestabilizar a América Latina que son cada vez más provocativas a la comunidad interamericana". Dijo que aquellos que continúen desestabilizando gobiernos de la región democráticamente electos, interfiriendo en los asuntos internos de otros gobiernos, están jugando con fuego".

En una conferencia de prensa dos días después, el secretario de estado norteamericano Colin Powell defendió los comentarios de Noriega. "En los últimos 17 años he desempeñado, a intervalos, altos cargos en seguridad nacional y en todo ese tiempo Cuba ha intentado hacer todo lo posible por desestabilizar partes de la región", dijo Powell. El secretario de estado norteamericano dijo que todos los 35 países en América Latina son democracias "excepto uno, Cuba, que sigue oprimiendo a su pueblo".

En respuesta a las calumnias de Washington, Dagoberto Rodríguez, jefe de la Sección de Intereses de Cuba en Washington, dijo el 8 de enero "que si había una fuerza desestabilizadora e interferencia en el hemisferio, creo que casi todo el mundo en América Latina estaría de acuerdo que es el país situado un poco más al norte de Cuba," refiriéndose a Washington.

De acuerdo a la agencia noticiosa AP, funcionarios estadounidenses dijeron que "Cuba y Venezuela están trabajando juntos para oponerse a gobiernos democráticos pro-americanos en la región con fondos, adoctrinamiento político y entrenamiento, como en Ecuador y Uruguay. Recursos venezolanos pudieron haber ayudado en el derrocamiento en octubre del presidente electo pro-americano de Bolivia, Gonzalo Sánchez de Lozada".

La agencia noticiosa también reportó que "funcionarios en Washington dijeron que Castro está proveyendo entrenamiento, asesoría y apoyo logístico para grupos de izquierda en la región, una señal de reinvolucramiento después de una inactividad relativa en los años 90".

AP citó a funcionarios estadounidenses anónimos alegando que "Chávez a dado apoyo a las FARC y ELN de Colombia y ha permitido el uso del occidente de Venezuela como trampolín para ataques dentro de Colombia", refiriéndose a los dos principales grupos guerrilleros antigubernamentales en ese país.

Venezuela rechaza cargos

Funcionarios venezolanos respondieron molestos negando los cargos, acusando a Washington de usar calumnias para socavar al gobierno de Chávez. "¿Que pruebas tienen para estas declaraciones?" preguntó el vicepresidente venezolano José Vicente Rangel.

Después que la asesora de seguridad nacional Condoleeza Rice declarara el 9 de enero que el gobierno venezolano debería permitir que se realice el referéndum revocatorio contra Chávez, el presidente venezolano dijo que los funcionarios estadounidenses no deben "meter sus narices" en los asuntos de su país.

En la víspera de la cumbre regional en Monterrey, México, Chávez dijo que declaraciones como las de Rice están "preparando el terreno" para un nuevo intento de derrocar a su gobierno, ya sea por un golpe militar o la bala de un asesino.

El gobierno de Chávez ha atraído la hostilidad de Washington por tomar medidas que amenazan las ganancias del capital financiero, incluida una reforma agraria y una ley que extiende nuevos derechos a pescadores explotados. Washington también ha sido hostil hacia las relaciones diplomáticas y comerciales de Venezuela con Cuba.

En un editorial en enero, el diario cubano Granma respondió a las acusaciones de Washington de "desestabilización" por parte de La Habana. "¿Qué es desestabilizar? ¿Enviar miles de médicos a colaborar con los gobiernos en la atención de las personas más pobres y necesitadas?" preguntó. "¿Acaso es desestabilizar el envío de 15 mil médicos de Cuba a 64 países del mundo donde millones de personas son atendidas y decenas de miles de vidas son salvadas?"

El editorial señaló la colaboración internacionalista con Venezuela en "programas de salud, educación, cultura, deportes, trabajo social y otras actividades...en beneficio de la población venezolana, y en las que nuestro país posee determinada experiencia que ha puesto al servicio de los países del Tercer Mundo".

Frontera Colombia-Venezuela

La ofensiva propagandista de Washington ha ido de mano a mano con el aumento de la presencia militar estadounidense en la región. Washington a respaldado al régimen de Colombia en los choques fronterizos con Venezuela y sus alegaciones que Caracas está permitiendo que las guerrillas de las FARC y el ELN usen su territorio. El año pasado el Pentágono envió a 150 tropas estadounidenses a Colombia y Fuerzas Especiales estadounidenses están entrenando a batallones del ejercito colombiano. bajo el Plan Colombia, Washington está enviando miles de millones de dólares en ayuda militar a los regimenes del área.

En una conferencia de prensa el 6 de enero, el general Richard Myers, Jefe del Estado Mayor Conjunto, reportó la presencia de 1500 tropas norteamericanas en Centro y Sudamérica conduciendo "operaciones antinarcóticos y otros entrenamientos". Cuando le preguntaron sobre la participación de grupos "terroristas" en el trafico de drogas y armamentos y los esfuerzos del gobierno estadounidense para aplastarlos, Myers respondió: "es cierto en América del Sur. Es cierto en el Medio Oriente...Es parte de un esfuerzo más amplio que hemos mantenido por cierto tiempo-lo que llamamos operaciones de intercepción marítimas, donde buscamos cosas como el movimiento de drogas, armamentos y hasta personal terrorista mismo".

En su conferencia de prensa del 6 de enero, también criticó al gobierno argentino de Néstor Kirchner por no reunirse con oponentes de la Revolución Cubana respaldados por Washington durante la reciente visita de representantes del gobierno argentino a la isla. El año pasado el nuevo gobierno peronista restauró plenas relaciones diplomáticas con Cuba. Funcionarios argentinos respondieron con disgusto a los comentarios de Noriega.

Otra fuente de tensión entre Washington y gobierno latinoamericanos es la reciente medida por parte de Washington de empezar a tomar las huellas digitales y fotografías de visitantes a Estados Unidos. El gobierno brasileño respondió ordenando que todos los ciudadanos estadounidenses que arriben en Brasil deben someterse al mismo trato. Esta medida a fortalecido la popularidad entre el pueblo trabajador del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, líder del Partido de los Trabajadores.

A la misma vez, Washington ha suspendido unilateralmente las conversaciones sobre acuerdos migratorias entre los dos países. En una declaración del 5 de enero, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba dijo que Washington busca sabotear los acuerdos migratorios de 1994 y 1995 entre La Habana y Washington. Estos comprometen al gobierno de Estados Unidos a entregar hasta 20 mil visas a cubanos que quieren emigrar a Estados Unidos.

Washington alegó que las autoridades cubanas no querían "abordar seriamente" el tema de supuestos atrasos en la entrega de permisos de salida a cubanos a quienes la Sección de Intereses en La Habana les ha entregado visas, así como el acceso a puertos cubanos para que guardacostas estadounidenses puedan regresar a personas que fueron interceptadas intentando emigrar a Estados Unidos fuera de los canales establecidos.

El ministerio del exterior denunció la Ley de Ajuste Cubano y la política de Washington de "pies mojados-pies secos" como la más grande violación de los acuerdos migratorios y como los "verdaderos estímulos" para aquellos que quieren emigrar de Cuba hacia Estados Unidos en balsas o secuestrando aviones o naves.

La Ley de Ajuste Cubano de 1996 da residencia a casi todo cubano que arribe en las costas de la Florida. Bajo la política de "pies mojados-pies secos", todo cubano que llegue a territorio estadounidense es admitido y los que son interceptados en el mar son regresados a Cuba.

La declaración cubana dice que cada uno de los aspectos planteados por Washington "han sido debatidos ampliamente en los últimos años". Cuba, afirma el documento, "ha estado y está dispuesta a debatir seriamente...todos los temas mencionados por las autoridades norteamericanas".

"Obviamente, en el lenguaje imperial de los funcionarios norteamericanos 'abordar seriamente' significa que Cuba esté dispuesta a hacer todas las concesiones unilaterales necesarias y a acceder todas las demandas y caprichos de las autoridades norteamericanas".


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