
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR diciembre de 2003 Vol. 27 No. 11
Bolivia
Campesinos exigen tierras, ayuda
Miles se movilizan contra proyecto de gas y erradicación de
cultivos de coca
POR RÓGER CALERO
Después de haber forzado la renuncia del presidente Gonzalo
Sánchez de Lozada el 17 de octubre a través de
movilizaciones populares, los trabajadores y campesinos en Bolivia
continúan luchando contra las intolerables condiciones
sociales que existen en el país.
A fines de octubre, un grupo de campesinos sin tierra ocupó
una granja de 5 mil acres (2 mil hectáreas) en La Paz, la
capital, perteneciente a la familia del antiguo presidente.
"¿Qué espera el gobierno para resolver la
situación de los fallecidos y heridos de las masacres de
octubre?" fue la pregunta planteada en una declaración de
la Confederación Sindical Unica de Trabajadores Campesinos de
Bolivia (CSUTCB) al nuevo gobierno encabezado por Carlos Mesa. "¿Qué
espera el gobierno para resolver la ocupación de tierras
improductivas que están a nombre de poderosos políticos?"
La declaración se refería al asesinato de por lo
menos 80 personas por tropas del gobierno en las semanas previas a la
caída de Sánchez de Lozada. Otras 200 personas
resultaron heridas. Mesa, quien en ese momento era vicepresidente,
asumió la presidencia cuando Sánchez de Lozada huyó
a Estados Unidos.
La CSUTB y el Movimiento Sin Tierra han continuado las ocupaciones
de tierras y de otras propiedades pertenecientes a funcionarios del
gobierno, incluida una mina del antiguo presidente. También
exigen la prometida distribución de tierras y asistencia para
enfrentar la crisis.
En Cochabamba, un grupo de campesinos fue atacado por soldados y
policías con balas de plomo y de goma cuando ocuparon tierras
propiedad del ex ministro de defensa Carlos Sánchez, quien ha
sido responsabilizado por las organizaciones campesinas por las
muertes en octubre.
La rebelión popular que derribó al presidente fue
una respuesta a los recortes de los programas sociales, la campaña
de erradicación de cultivos de coca promovidos por Washington
--que ha tenido consecuencias devastadoras para los pequeños
productores cocaleros-- y la campaña para entregar a
inversionistas extranjeros el patrimonio nacional. Frente al
creciente descontento popular, los gobernantes en Bolivia se vieron
forzados a suspender un plan del gobierno de exportar gas natural a
Estados Unidos. El gobierno ha prometido realizar un referéndum
para decidir sobre el plan.
Decenas de miles de trabajadores y campesinos en la sureña
ciudad de Tarija, donde se encuentran las reservas más grandes
de gas natural del país, marcharon el 21 de octubre en rechazo
al plan.
Ante las exigencias de Washington, el gobierno boliviano ha
llevado a cabo un plan de erradicación de los cultivos de
coca, que incluye la fumigación de los campos con herbicidas,
la restricción de las zonas donde se puede cultivar y de las
cantidades permitidas para el consumo local.
El cultivo de la coca es la principal fuente de ingresos para
miles de campesinos en Bolivia, como lo es también para los
pequeños comerciantes y camioneros que transportan el cultivo.
La coca se cultiva principalmente para el consumo interno de miles de
trabajadores y campesinos en las zonas rurales y en las minas,
quieness la mastican para uso medicinal o para aplacar el hambre, la
sed y la fatiga.
El gobierno no ha cumplido su promesa de encontrar mercados para
otros cultivos. El 24 de octubre Mesa reafirmó su compromiso
de continuar con el plan de erradicación de coca impulsado por
sus antecesores.
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