
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR noviembre de 2003 Vol. 27 No. 10
Estados Unidos
Miles exigen derechos de inmigrantes
POR RÓGER CALERO
NUEVA YORK-Decenas de miles de defensores de los derechos de los trabajadores
inmigrantes se congregaron el 4 de octubre en un parque en esta ciudad. Fue el
evento de clausura de la Caravana de la Libertad para los Trabajadores
Inmigrantes, en la que 900 sindicalistas y activistas por los derechos de los
inmigrantes de 10 ciudades cruzaron el país en autobús para exigir la
legalización de los trabajadores indocumentados que viven actualmente en el
país. La actividad fue organizada por la central sindical AFL-CIO, junto a
grupos pro derechos de inmigrantes.
Los organizadores de la actividad exigieron al gobierno estatus legal para
trabajadores inmigrantes, garantías de derechos laborales plenos para todo
trabajador independientemente de su condición migratoria y menos demora en las
solicitudes de residencia por familiares de residentes estadounidenses.
Muchos de los manifestantes portaron sus propios carteles demandas tales como
"Amnistía ahora", "Alto a las deportaciones" y
"Ningún ser humano es ilegal".
Miles de manifestantes llegaron en contingentes sindicales incluidos del
Local 1199 del sindicato de trabajadores de hospitales; obreros de la costura
del Local 23-25 de UNITE, del Local 79 del sindicato de la construcción LIUNA,
y de trabajadores de hoteles y restaurantes HERE.
Muchos de los presentes eran trabajadores de habla hispana, pero también
participaron inmigrantes de Haití y de países del Caribe anglófono, así como
de Asia. Además hubo grupos más pequeños de estudiantes universitarios.
La propuesta para la Caravana de la Libertad para los Trabajadores
Inmigrantes fue iniciada por el sindicato HERE, que cuenta con muchos miembros
que son inmigrantes. HERE impulsó un esfuerzo que en el 2000 llevó a la junta
directiva de la AFL-CIO a un cambio de posición, declarando su apoyo a una
amnistía para trabajadores indocumentados que ya viven en este país. Por
muchos años la central obrera había abogado por la deportación de los
trabajadores indocumentados y había apoyado la políticas antiinmigrante del
gobierno de Estados Unidos.
En la concentración, el presidente de la AFL-CIO, John Sweeny, elogió a
aquellos "inmigrantes que son buenos trabajadores y respetuosos de la ley
que construyeron a este país". Dijo que la lucha por los derechos de los
inmigrantes es una lucha de todo el movimiento sindical. Además de otros altos
funcionarios sindicales, hablaron varios políticos demócratas.
El tema que predominó fue el llamado a derrotar a George Bush en las
elecciones de 2004 y a elegir a un demócrata. Muchos culparon al gobierno de
Bush por los ataques contra los derechos y el nivel de vida de los trabajadores.
También coincidieron en promover el argumento que desde el 11 de septiembre de
2001, muchos "inmigrantes respetuosos de la ley" habían sufrido
hostigamiento y detenciones.
Algunos manifestantes portaron carteles que denunciaron las leyes
antiimigrantes firmadas por el gobierno de Clinton en 1996, las cuales han sido
utilizadas por el gobierno de Bush, pero esta cuestión brilló por su ausencia
en los discursos de los oradores.
Por otra parte, muchos de los manifestantes reflejaban algunas de las luchas
obreras y el ánimo de resistencia que existe entre grupos de trabajadores hoy
día. "Esta es una oportunidad de aprovechar el espacio que tenemos para
luchar por nuestros derechos en este país", dijo Elías Cáceres, un
empacador de carne desempleado de Boston que vino en un bus del Local 1445 del
sindicato de la carne UFCW. Cáceres vino con otros tres trabajadores
empacadores de carne quienes son parte de una lucha para organizar un sindicato
en la empresa Kayem Foods, una planta procesadora de carne grande ubicada en el
área de Boston en donde la mayoría de los trabajadores son inmigrantes.
También estaban presentes obreros de la lavandería industrial Sterling en
Washington, quienes habían salido en huelga para exigir el reconocimiento del
sindicato. Explicaron que los patrones ahí han intentado intimidar a los
partidarios del sindicato con la amenaza de retirar su "patrocinio" a
varios empleados que estaban tramitando la residencia.
"Estamos aquí presentes para que los inmigrantes puedan gozar de
igualdad de derechos y librarse del miedo" promovido por las detenciones y
deportaciones por la policía de inmigración, dijo a Perspectiva Mundial Sara
Martínez del Local 9221-1 de UNITE. Dijo que sabía de la lucha de los
trabajadores de la costura en la compañía Point Blank Body Armor, en el sur de
Florida, y añadió que en la década de los 90, la empresa se había mudado del
área de Nueva York a Florida con el propósito de acabar con el sindicato.
"Diles que se mantengan firmes en la lucha y no dejen que se salga con la
suya", dijo.
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