
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR octubre de 2003 Vol. 27 No. 9
Nueva Zelanda
En gira internacional, Róger Calero divulga victoria contra deportación
POR FELICITY COGGAN
Y AGNES SULLIVAN
AUCKLAND, Nueva
Zelanda—“¿Has recibido un saludo maorí?”, le preguntó Doug Solomon a Róger
Calero.
Solomon, un obrero en el
departamento de deshuese de la empacadora de carne Wilson Hellaby, le dio una
formal bienvenida a Calero con un breve discurso en maorí y el saludo
tradicional hongi (frotando narices). Unos 20
obreros del departamento salieron durante un receso el 29 de agosto para conocer a Calero e intercambiar con él.
Róger Calero, subdirector de Perspectiva
Mundial y redactor del Militant,
visitó Nueva Zelanda como parte de su gira internacional “Luchar para vencer”
que inició tras derrotar un intento de las autoridades de inmigración de
deportarlo. Calero, residente permanente en Estados Unidos, fue arrestado en el
aeropuerto internacional de Houston el 3 de diciembre a su regreso de una misión
periodística en Cuba y en México.
Para justificar la
deportación, la migra se valió de un antecedente penal de hace 15 años,
cuando Calero, siendo estudiante de secundaria en Los Angeles, y ante la amenaza
de la cárcel, aceptó declararse culpable de vender una onza de marihuana a un
policía encubierto. Pero la propia policía de inmigración desechó ese
antecedente al otorgarle la tarjeta verde. Calero ha sido residente permanente
durante más de 10 años.
Seis meses más tarde,
frente a una campaña pública que logró amplio apoyo internacional en defensa
de Calero, el gobierno norteamericano decidió abandonar el caso.
En el encuentro con
obreros de la carne, Calero les agradeció por haberse sumado a la campaña de
defensa al firmar una petición que exigía su libertad. “Yo realmente creo
que, si no hubiera sido por sus firmas y las de otras personas, todavía estaría
preso o incluso ya habría sido deportado”, agregó.
Soloman comentó sobre la
descripción que Calero había dado sobre una lucha por derechos de la pesca por
parte del grupo indígena cheam en Canadá, a quienes conoció en su visita a
ese país. “Aquí pasa lo mismo que allá. No es una lucha entre razas, sino
entre el pueblo maorí y la Corona [el estado neozelandés]”, dijo Solomon.
Calero también habló en
una reunión a la hora de almuerzo en la Escuela de Artes Visuales en el
Instituto de Tecnología Manukau. Jonathan Field, quien ayudó a organizar el
mitin, moderó la sesión. Agradeció a Calero por compartir con ellos su
“asombrosa historia, sin precedentes en ganar un caso contra el gobierno
norteamericano”.
Calero se refirió a los
muchos casos de inmigrantes que él había conocido y que habían pasado por
experiencias parecidas a la suya. Algunos de ellos, frente a la amenaza de la
deportación, habían librado una lucha pública y habían ganado. Estas
victorias, explicó, muestran las limitaciones de la clase patronal y subrayan
que los gobernantes no son tan omnipotentes como dicen.
Esa noche Calero fue
invitado a una actividad en la Librería Pathfinder en Auck-land. Entre ellos se
encontraba George Arulanantham, presidente de la Sociedad Tamul en Nueva
Zelanda, quien ha protestado contra las nuevas leyes “antiterroristas” que
amenazan a los tamules en Nueva Zelanda en su lucha por la autodeterminación en
Sri Lanka. El 30 de agosto, partidarios de la defensa de Calero lo invitaron a
un mitin auspiciado por el Militant Labor Forum en Christchurch.
En total se recaudaron más
de mil dólares a nivel nacional para los gastos relacionados con la defensa de
Calero, que inicialmente la asumió el Fondo para la Defensa de los Derechos Políticos.
Así se podrá asegurar fondos suficientes y listos para la próxima lucha
apoyada por el Fondo.
Quebec: Calero intercambia con huelguistas, refugiados argelinos
MONTREAL—En su visita a
Montreal el 20 y 21 de agosto, Róger Calero se reunió con más de 20
huelguistas en la línea de piquetes frente a la cervecería Labatt. Los 950
miembros del Sindicato de Trabajadores de la Cervecería Labatt, afiliada a la
Confederación Sindical Nacional, han estado en huelga desde el 16 de junio.
Exigen más empleos permanentes, mejores pensiones y el cese del uso de
subcontratistas. Un 20 por ciento de los trabajadores son temporales sin
beneficios y con salarios muy bajos.
Calero expresó que “en
el transcurso de mi campaña de defensa, aprendí que los patrones y su gobierno
están haciendo lo mismo en todas partes con el fin de aumentar al máximo sus
ganancias y aplastarnos como clase. Los trabajadores perdemos muchas luchas”,
dijo, “no por que no queramos luchar, sino porque no sabemos cómo luchar para
vencer cuando las condiciones objetivas no presentan obstáculos
insuperables”.
Uno de los huelguistas,
que en su gran mayoría son quebequenses, preguntó: “Después de 10 semanas
en huelga, no deberíamos empezar a tomar medidas más fuertes?”
“Para eso es importante
buscar y ofrecer solidaridad”, respondió Calero. Algunos de los huelguistas
explicaron con orgullo que 400 de ellos habían ido a apoyar a un grupo de10
trabajadores municipales que estaban en huelga en un pueblo cercano.
Otro trabajador le
preguntó cuál debe ser la posición de los sindicatos sobre la globalización.
Calero respondió que esa palabra se utiliza mucho para encubrir la realidad del
mundo capitalista, que desde hace más de un siglo ha sido la fase del
imperialismo.
La única forma de hacer
frente a la globalización, dijo, consiste en buscar la solidaridad
internacional de las clases explotadas y oprimidas para contra el imperialismo.
Este sistema, que ahora está bajo condiciones de depresión a nivel
internacional, se caracteriza por una intensificada competencia entre las
burguesías de los distintos países.
En países imperialistas
como Estados Unidos y Canadá, algunos sectores de la clase patronal, ondeando
la bandera “progresista” de una lucha contra la globalización, tratan de
atraer a los trabajadores a su campaña nacionalista en defensa de “los
empleos para americanos” o “empleos para canadienses”, lo cual alimenta el
argumento falso de que los inmigrantes son responsables por el desempleo. “No
existen “trabajos para americanos”, dijo Calero. “Los trabajos son de los
patrones. Ellos deciden quién y cuándo contratarán y cuándo despedirán”.
Calero asistió a un
mitin auspiciado por partidarios del Comité de Defensa de Róger Calero. La
mesa redonda reflejó varias luchas por los derechos de los trabajadores y los
inmigrantes. Incluyó a cinco activistas argelinos, un grupo que lucha por la
libertad de Mohamed Harkat en Ottawa, tres participantes en un viaje reciente a
Cuba por la Brigada Quebec-Cuba.
Mohamed Harkat es un
inmigrante argelino contra quien pende una orden de deportación. Sophie Harkat,
su esposa, y Christian Legeais, describieron la lucha que libran en Ottawa por
la libertad de Harkat, quien fue arrestado en diciembre bajo a un “certificado
de seguridad” emitido por la agencia de seguridad e inteligencia canadiense
(CSIS), la policía secreta.
Harkat sigue encarcelado
sin que se haya presentado ninguna prueba en su contra. Además le han negado el
derecho de apelar la decisión del juez, acusándolo de ser un “agente” de
Al Qaeda y un peligro a la seguridad de Canadá.
Mohamed Cherfi,
representante del Comité de Acción por los Indocumentados (CASS), relató la
lucha que cientos de refugiados argelinos han librado por más de un año contra
los intentos del gobierno de Canadá de deportarlos a Argelia, que se encuentra
en una prolongada guerra civil. Después de meses de organizar marchas,
vigilias, ruedas de prensa y otras actividades para buscar apoyo, el gobierno de
Quebec dijo que procesaría a los refugiados argelinos como inmigrantes sin que
tuvieran que abandonar el país, lo cual es el procedimiento usual en estos
casos.
Desde entonces, cientos
de refugiados argelinos han sido aceptados como inmigrantes por el gobierno de
Quebec, una victoria sin precedentes en las luchas de los inmigrantes en Canadá.
—Michel Prairie
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