Perspectiva Mundial
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El Militant, un semanario socialista en inglés

en este numero

SUPLEMENTO ESPECIAL DE OCTUBRE

Joel Britton, candidato del Partido Socialista de los Trabajadores a gobernador de California

Mineros del carbón en Utah luchan por un sindicato

PORTADA

EE.UU. aumenta injerencia militar en América Latina

Candidato socialista en California ofrece programa para el pueblo trabajador

‘¡Hay dos Californias!’ Entrevista a Joel Britton

Georgia: obreros de carne luchan por unión

Impulsan Marcha de la Libertad por Derechos de Trabajadores Inmigrantes

Jóvenes se suman a defensa de 5 patriotas cubanos presos en EE.UU.

Habla candidato socialista Joel Britton

ARGENTINA

Marchan mujeres reclamando el derecho al aborto seguro y legal

CHILE

Paro general contra efectos de crisis social

COREA DEL NORTE

¡Tropas EE.UU. fuera de Corea!

CUBA

3er Encuentro Juvenil Cuba-EE.UU.

ESTADOS UNIDOS

‘Cada soldado un fusilero’

Obreros de lavandería en Washington salen en huelga para que reconozcan su sindicato

Anthony Dutrow, candidato del Partido Socialista de los Trabajadores para alcalde de Houston

Tras cuatro años de prisión, víctimas de caso fabricado racista en Texas obtienen libertad

NUEVA ZELANDA

Róger Calero habla con trabajadores de empacadora de carne en Auckland

VENEZUELA

Oposición proimperialista sufre revés en intento electoral de desplazar a Chávez


UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR
octubre de 2003 Vol. 27 No. 9

Estados Unidos

Britton: ‘Hay dos Californias, la de los trabajadores y la de los patrones’

A continuación publicamos extractos extensos de una entrevista con Joel Britton, candidato del Partido Socialista de los Trabajadores para gobernador de California. La entrevista fue reali-zada el 5 de septiembre por el Canal de California, un programa de televisión por cable basado en Sacramento, la capital del estado.

Pregunta. Soy John Hancock, presidente del Canal de California. Me acompaña ahora Joel Britton, candidato independiente para gobernador de California. Bienvenido, señor Britton.

Respuesta. Gracias.

P. En 60 segundos, ¿quién es Joel Britton?

R. Soy un empacador de carne jubilado. También soy un dirigente del Partido Socialista de los Trabajadores y activista por mucho tiempo en el movimiento sindical. Fui miembro tanto del Sindicato de Trabajadores Petroleros, Químicos y Atómicos cuando trabajaba en un par de refinerías de petróleo en el sur de California, como del Sindicato Unido de Trabajadores de Alimentos y del Comercio cuando trabajaba en plantas empacadoras y procesadoras de carne en la región de Chicago.

P. ¿Por qué se postula para gobernador?

R. Me postulo para presentar un punto de vista revolucionario y obrero que necesitan los trabajadores que están luchando todos los días, especialmente en las fábricas donde la ofensiva de los patrones ha sido más severa. Están luchando por defender su sindicato, por sus condiciones de vida y por una vida mejor. Y creo que yo puedo expresar, puedo representar las aspiraciones de las personas en esta situación que actualmente enfrentan un ataque terrible contra los salarios, las condiciones de trabajo, los derechos sindicales….

P. ¿Qué considera usted la responsabilidad más importante del gobernador?

R. Utilizar el puesto para promover la lucha del pueblo trabajador por una vida mejor. Esto incluiría —aunque se trate de un puesto estatal y no federal— hacer campaña e instar a otros a que nos unamos para oponernos a las aventuras militares de Washington en el exterior. Me sumaría a las millones de personas en todo el mundo que reclaman la retirada de las tropas norteamericanas de Iraq, Afganistán y Africa, que se oponen al Plan Colombia en Sudamérica. El gobierno federal, que es el gobierno de la clase patronal en este país, está empeñada a toda costa en revolucionar las fuerzas armadas de Estados Unidos, en reorganizarlas para tratar de rescatar al sistema para los ricos, y me opongo a eso. Yo usaría el puesto de gobernador para promover ese punto de vista.

P. ¿Cuáles son sus criterios sobre la reforma de las finanzas de campaña? ¿Cree que es necesaria la reforma, y, de ser así, qué propondría?

R. Creo que lo que se pone en esa categoría no es útil. Es una farsa. Common Cause y otras organizaciones que han planteado estas diversas formas de hacer pequeños arreglos en el sistema no han hecho nada para cambiar la naturaleza esencial de la política electoral en Estados Unidos, que está regido por un sistema de dos partidos, y ambos representan a la clase adinerada en este país, la clase que posee el capital, que posee los bancos, etcétera. No apoyo para nada sus pequeños arreglos de esto. Estoy a favor de que el movimiento obrero entre en el escenario político a nombre de sus propios intereses, en vez de apoyar mayormente a demócratas y de vez en cuando a un republicano liberal. El movimiento obrero debería promover la acción política independiente por parte de la clase obrera, y si sucediera eso yo no estaría a favor de restringir los gastos….

Nosotros y ellos

P. ¿Cuáles asuntos son los que considera que deben ser los que definan estas elecciones?

R. Los intereses del pueblo trabajador. No existe tal cosa como intereses de California. Existe un “nosotros” y un “ellos” que debemos considerar. Los trabajadores necesitan reconocer en la vida política, como hacen en muchos casos en su vida personal, que se trata de un estado, y de un país y de un mundo, que están divididos en clases. Y los trabajadores necesitan juntarse para solidarizarse entre sí y luchar por un nuevo sistema: un sistema basado no en la explotación y la opresión sino en la libertad, la igualdad y la solidaridad humana.

P. Entonces, de ser electo, ¿cuáles serían sus tres principales prioridades, y cómo haría que se realizaran?

R. Dado el alto nivel de desempleo en el estado de California, una prioridad inmediata debe ser la promoción de una lucha del pueblo trabajador —y de cualquiera que esté dispuesto a sumarse a ella— por un masivo programa de obras públicas para reconstruir las viviendas, las escuelas, las clínicas, las guarderías infantiles, y cualquier otra cosa que necesitemos. Esto ofrecería empleos a todos mediante este masivo esfuerzo, con salarios a escala sindical, con trato igual para todos y medidas de acción afirmativa para los que han sido excluidos de la fuerza laboral de una forma discriminatoria.

Dentro de este cuadro apoyamos la lucha por el trato igual de los inmigrantes. Toda persona que esté aquí en California debe recibir trato igual. Esto significa el derecho a conducir un auto; el derecho de trabajar; el derecho a la atención médica; el derecho a la educación para sus hijos y para ellos mismos. Así que apoyo el esfuerzo por destacar estos problemas de derechos de los inmigrantes, apoyando la Marcha de la Libertad por los Derechos de los Inmigrantes. El 20 de septiembre sale de Los Angeles, San Francisco y Seattle, rumbo a Washington, al parque Liberty en Nueva Jersey, y a la ciudad de Nueva York donde se dará una gran protesta para resaltar este problema.

P. ¿Y una tercera prioridad?

R. La defensa de los derechos de la mujer es sumamente importante. La Corte Suprema falló en 1973, en el caso Roe contra Wade, a favor del derecho a la vida privada que le permite a la mujer la opción de tener hijos o no. Me opongo a la esterilización forzosa tanto como apoyo el derecho de dar término a un embarazo y el derecho al aborto. Hay que defender estos derechos….

P. ¿Cuál debe ser, en su opinión, el papel del estado en el desarrollo económico? ¿Cómo equilibraría la necesidad de crear empleos con la necesidad de que los negocios se realicen de manera justa y abierta?

R. No tengo una concepción equilibrada al respecto. Estoy a favor de construir un movimiento suficientemente fuerte del pueblo trabajador para que tengamos un gobierno de trabajadores y agricultores. El pueblo trabajador será la clase gobernante, así como ahora nos gobierna una clase de capitalistas. Entonces no considero que sea un equilibrio de intereses. Creo que existen intereses antagónicos y yo estoy del lado de la clase obrera en esta lucha, la cual es inevitable y no va a desaparecer mientras tengamos capitalismo.

P. En California tenemos un ambiente donde están subiendo las tarifas de servicios básicos, donde las tarifas del workers’ compensation [compensación por accidentes de trabajo] se están disparando. Muchos negocios en California están viendo pastos más verdes en otros estados. Como gobernador ¿cómo los convencería de quedarse en California?

R. Bueno, tomemos no más uno de estos. Hay muchos llantos y lloriqueos acerca de la compensación por accidentes de trabajo. Los patrones, si quieren gastar menos en compensación por accidentes de trabajo, podrían pensar en reducir la velocidad de las líneas de producción. Podrían pensar en reducir el ritmo al cual nos pasan los puercos en los mataderos, lo cual causa lesiones, lesiones innecesarias. No son lesiones causadas por descuido de los trabajadores. Son lesiones causadas por el ritmo del trabajo y las presiones del trabajo. Existe una tremenda presión física así como presión sicológica en las industrias hoy en día.

Así que ese sería el primer paso. Y después, el sistema de compensación por accidentes de trabajo debe ser integrado a un sistema más amplio de seguro social, de manera que las tarifas de seguros que cobran a los pequeños negocios, por ejemplo, no sean una carga aplastante. Me opongo a que los pequeños negocios sean llevados a la quiebra por este tipo de gastos y presiones. Si esto se manejara como un solo sistema grande de seguro social, entonces sería posible quitarle esa carga a los pequeños negociantes.

‘Creo en la Comuna de París’

P. A la luz de las recientes batallas en torno al presupuesto, y los pronósticos de que comenzaremos el próximo año fiscal con un déficit de 12 mil millones de dólares, ¿qué propondría usted para equilibrar el presupuesto?

R. El pueblo trabajador necesita reconocer que éste no es nuestro presupuesto, éste no es nuestro gobierno. Así que tenemos que mantenernos firmes en oponernos a la carga de esta crisis. Existe una suerte de crisis, pero no la causamos nosotros, no es nuestra crisis. Y la carga de esta crisis no debe recaer sobre nosotros. Las dos opciones que presentan los candidatos de los partidos Demócrata y Republicano y la mayoría de los demás candidatos: una opción es más impuestos, y aún cuando dicen que van a recaer mayormente sobre los ricos, etcétera, la tendencia apunta a impuestos más regresivos al pueblo trabajador, a los que están en las peores condiciones para costearlo. Desde el impuesto a las ventas hasta todo tipo de impuesto a los ingresos. O por otro lado afirman que tenemos que recortar servicios. Me opongo a que recorten cualquier servicio de bienestar social o compensación por accidente laboral o cualquier cosa que beneficie al pueblo trabajador

P. ¿Existen renglones donde usted piensa que habría que reducir o aumentar gastos?

R. Bueno, no estoy a favor de meterse y hacer pequeños arreglos. Si uno desea estudiar el tipo de gobierno que yo propugno, no existiría el tipo de burocracia inflada y el masivo número de hombres y mujeres armados para proteger y servir los intereses de la clase capitalista que tienen este gobierno.

Yo veo el ejemplo de la Comuna de París, la primera vez que el pueblo trabajador en el mundo realmente tomó el poder y detentó el poder por un tiempo en 1871 en Francia; la Revolución Rusa de 1917, cuando en los primeros años de esa revolución hubo una república de trabajadores y agricultores. Luego, bajo Stalin, se degeneró convirtiéndose en un régimen burocrático. Pero aún así, hasta la fecha, los capitalistas aún no han logrado restaurar el capitalismo en esas enormes regiones del mundo.

Y luego, lo más refrescante, durante mi vida, ha sido la Revolución Cubana, donde se comprobó que el pueblo trabajador en nuestra época puede tomar el poder y detentarlo y usarlo a nombre del pueblo trabajador no solo en Cuba sino en solidaridad con las luchas de los trabajadores en otras partes del mundo. Así lo mostraron, por ejemplo, al enviar a cientos de miles de voluntarios a pelear en Africa contra el gobierno racista de Sudáfrica, desde mediados de los años 70 hasta fines de los 80.

P. ¿Y los energéticos? ¿Cómo garantizamos que los californianos tengamos acceso a un suministro asequible de energéticos y que satisfaga sus necesidades?

R. Otra vez, cuando se habla de “nosotros” en este caso, yo diría que debe ser el pueblo trabajador, que luche para obligar al imperialismo norteamericano, el cual representa los grandes intereses petroleros y la gran industria petrolera —industria para la cual yo antes trabajaba, y que, según yo comenté en esa época, contribuía económicamente tanto a los candidatos demócratas como a los republicanos que se postulaban para gobernador, senador, etcétera— que deberíamos luchar para que el imperialismo norteamericano se retire de las regiones petrolíferas del mundo. Que no mande tropas militares, que no controle esos recursos. No es “nuestro” petróleo. Es el petróleo de los pueblos de esas regiones. Y ese sería el primer paso. Simplemente para identificar quiénes somos y nuestra posición en el mundo. Y un gobierno de trabajadores y agricultores sería perfectamente capaz de organizar el comercio con aquellos países que tienen petróleo.

P. ¿Qué posiciones toma usted respecto a la Proposición 54, la llamada iniciativa por la privacidad racial? ¿Está o no de acuerdo con esta iniciativa controvertida que prohíbe que las agencias del gobierno recojan datos raciales?

R. Creo que hay mucho embuste de ambos lados del debate. Por un lado está un individuo que ha estado dirigiendo la lucha contra la acción afirmativa y que alega estar a favor de una sociedad indiferente al color de la piel. No vamos a tener ese tipo de sociedad mientras tengamos capitalismo. Y a menos que uno esté forjando un movimiento que pueda ayudar a dirigir una lucha revolucionaria contra el capitalismo, no está haciendo nada hacia ese fin.

Y por otro lado, los liberales de toda índole, incluyendo figuras pro derechos civiles, están haciendo campaña por votar “no”, alegando que a menos que esta medida sea derrotada, no podremos luchar por la acción afirmativa, o no podremos tener luchas contra la discriminación racista, la discriminación en el ámbito médico y otros aspectos. Eso es completamente falso. Sí podemos dirigir una lucha en torno a todos estos problemas sin promover que el gobierno mantenga todas estas estadísticas.


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