
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR septiembre de 2003 Vol. 27 No. 8
Iraq
Tokio aprueba envío de tropas
Tropas japonesas estarán en zona de guerra por primera vez desde 1945
POR PATRICK O'NEILL
El parlamento japonés decidió el 26 de julio enviar unas mil tropas para
sumarse a la ocupación militar de Iraq por Washington y Londres. El voto
mayoritario autoriza que las fuerzas japonesas entren a una zona de guerra por
primera vez desde la Segunda Guerra Mundial. La decisión se dio en momentos en
que Washington presionaba a varios gobiernos para que aportaran tropas a la
ocupación.
La legislación estipula que las operaciones de las tropas japonesas deben
limitarse a zonas "sin combate". Sin embargo, en el debate
parlamentario, Naoto Kan, dirigente del opositor Partido Demócrata, preguntó,
"¿Existen actualmente lugares que sean zonas sin combate en Iraq? Y si las
hay, por favor nombren por lo menos una".
Los diputados del Partido Social Demócrata y del Partido Comunista se
opusieron a la ley, informó la agencia France-Presse, argumentando que "el
despliegue violaría la constitución pacifista de Japón, arriesgaría vidas
japonesas e involucraría al país en la fase posterior de una guerra
injustificable".
El primer ministro Junichiro Koizumi anunció que las tropas podrían ser
enviadas en octubre. Richard Boucher, vocero del Departamento de Estado
norteamericano, respaldó la medida. "Pensamos que la capacidad de Japón
de desempeñar este papel positivo en Iraq refleja la clase de papel que puede
ocupar en los asuntos mundiales", dijo.
Tokio originalmente había ofrecido tropas de la Fuerza de Autodefensa (FAD)
-las fuerzas armadas japonesas-para suministrar "agua potable a las tropas
norteamericanas desplegadas en el Aeropuerto Internacional de Bagdad",
informó el Japan Times. "Para sorpresa del gobierno japonés", dijo
el diario, "Estados Unidos le ha pedido a la FAD que proporcione apoyo
logístico en Balad, un pueblo a 100 kilómetros de Bagdad considerado una zona
difícil debido a los constantes ataques contra los soldados
norteamericanos".
Tokio no es el único gobierno al que Washington le ha pedido que comparta la
responsabilidad de la ocupación. Se proyecta que una División Multinacional de
9 mil tropas llegue a Iraq en septiembre, encabezada por oficiales polacos e
integrada por tropas de Polonia, España, Ucrania y otras 14 naciones, dijeron
funcionarios del Pentágono.
En un discurso pronunciado el 23 de julio en la Casa Blanca, el presidente
norteamericano George Bush pidió que otros gobiernos participaran en este
esfuerzo. Los gobiernos alemán, francés e indio se han negado a brindar tropas
sin una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU.
El canciller francés Dominique de Villepin dijo a France-Inter Radio que
"solo Naciones Unidas puede traer las garantías de la reconstrucción
necesarias para que toda la comunidad internacional participe".
Por otra parte, De Villepin felicitó a Washington por la muerte de Uday y
Qusay Hussein, hijos del ex presidente iraquí Saddam Hussein. Los funcionarios
norteamericanos usaron el incidente ocurrido el 22 de julio para demostrar que
mantienen un férreo control del país y para sembrar el miedo entre los que
realizan ataques diarios contra las fuerzas de ocupación norteamericanas y
británicas. Los dos hombres murieron en un tiroteo con soldados norteamericanos
en la ciudad norteña de Mosul. Respondiendo a la pista brindada por un soplón
iraquí, tropas de la 101 División Aerotransportada rodearon la propiedad donde
se encontraban y dispararon ametralladoras, cohetes lanzados por helicóptero, y
10 misiles antitanque.
Funcionarios norteamericanos mostraron los dos cadáveres a los medios
noticiosos el 24 de julio y al día siguiente, cuando el personal médico ya los
había retocado para que fueran más fáciles de reconocer. "Es un día
maravilloso para el nuevo Iraq", declaró el primer ministro británico
Anthony Blair. Paul Bremer, principal administrador civil de la ocupación
norteamericana, dijo, "Espero que esto anime a otros iraquíes a que se
presenten".
El Wall Street Journal elogió al gobierno de ocupación por usar soplones
para buscar a las principales figuras del antiguo régimen baazista. La 101
Aerotransportada había cambiado de su táctica de "asaltos frontales a la
clásica contrainsurgencia con miras a ganar el apoyo del publico iraquí",
afirmó en un editorial el 23 de julio. "La coalición cuenta con
suficiente fuerza", dijo el diario financiero. "Lo que se necesita
para derrotar a la insurgencia es buena información".
Nuevas milicias iraquíes
El Journal también apoyó las recientes medidas de las autoridades de
ocupación para reclutar y entrenar a milicias iraquíes bajo el control
imperialista. "Muchas de las bajas recientes ocurrieron porque los soldados
hacían cosas que podrían hacer los propios iraquíes, como la protección de
bancos y edificios importantes", dijo. "Sería mejor reservar las
fuerzas norteamericanas, las mejores del mundo, para misiones militares más
vitales".
Funcionarios del Departamento de Estado dijeron que pagarían al soplón una
recompensa de 30 millones de dólares y le darían asilo en Estados Unidos
"si resulta apropiado". Washington le ha puesto un precio de 25
millones de dólares a la cabeza de Saddam Hussein.
El 24 de julio, el vicepresidente norteamericano Richard Cheney defendió la
manera en que se lleva a cabo la ocupación de Iraq frente a las criticas del
Partido Demócrata y de otros políticos en Estados Unidos que ofrecen muchas
criticas pero no una política diferente.
Cheney siguió insistiendo que el régimen de Saddam Hussein había estado
desarrollando armas biológicas y nucleares, pese a la falta de pruebas
ofrecidas por las fuerzas de ocupación. El vicepresidente destacó otras
justificaciones para la guerra.
Frente a los que dicen que la "guerra contra el terror" debe
priorizar otros blancos de ataque, dijo, "Los terroristas pretenden atacar
nuevamente a América [Estados Unidos]. Uno por uno, en cada rincón del mundo,
cazaremos a los terroristas y los destruiremos. En Iraq dimos otro paso esencial
en la guerra contra el terror".
Fingiendo preocupación por el pueblo iraquí, Cheney agregó, "Si no
hubiéramos actuado, todavía estarían funcionando las cámaras de tortura,
estarían llenas las celdas carcelarias para niños, y aun no se habrían
descubierto las fosas comunes".
El jefe provisional del estado mayor del ejército, el general John Keane,
anunció los planes del Pentágono de ir rotando sus tropas en Iraq. Las fuerzas
norteamericanas asignadas a Iraq, actualmente 144 mil soldados junto con 30 mil
tropas de reserva en Kuwait, cumplirán misiones de un año a la vez, dijo.
Entre las unidades que irán a Iraq esta la brigada Stryker de la Segunda
División de Infantería, basada en Fort Lewis, Washington. Los 3 600 efectivos
de la brigada van a operar 300 vehículos Stryker, un nuevo transportador de
tropas de 20 toneladas. El Stryker debe llenar la brecha entre las fuerzas
blindadas "pesadas" de la época de la Guerra Fría y las unidades
"ligeras" que son rápidas y pero menos mortíferas, tales como las
brigadas aerotransportadas.
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