Perspectiva Mundial
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El Militant, un semanario socialista en inglés

en este numero

PORTADA

Gobierno EE.UU. impulsa campaña en contra de Irán (Editorial)

Juez de inmigración: Calero ‘no es deportable’

¡Luchar para vencer! (Editorial)

Obreros de la carne en huelga contra Tyson dan ejemplo de resistencia

Mitin en Miami responde a ataques contra Revolución Cubana

Nuevo gobierno en Argentina se dice ‘del pueblo’, defiende a patrones

Cómo el Frente Popular en España hizo posible la victoria fascista

ESTADOS UNIDOS

Europa, EE.UU: Al vencedor el botín

Policías de la migra en Houston hallados culpables por muerte de Serafín Olvera

EUROPA

Se cierne amenaza de deflación

FRANCIA

Trabajadores resisten ataques de Chirac a pensiones de jubilación

MEDIO ORIENTE

Ofensiva israelí contra Hamas

La revolución iraní: cómo el pueblo trabajador tumbó al sha en 1979

PERU

Huelga de maestros exige aumentos salariales, fin de estado de emergencia

PUERTO RICO

‘La independencia de Puerto Rico beneficia a gran mayoría en EE.UU.’

EDITORIAL PATHFINDER

Triunfa Local 574 en batalla sindical: Decimotercer capítulo de ‘La rebelión de los camioneros’ de Pathfinder


UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR
julio-agosto de 2003 Vol. 27 No. 7

Puerto Rico

‘La independencia beneficia a gran mayoría en EE.UU.’

Por Martín Koppel

A continuación publicamos la declaración presentada el 9 de junio por Martín Koppel, miembro del Comité Nacional del Partido Socialista de los Trabajadores, ante el Comité Especial de Descolonización de Naciones Unidas. Koppel fue uno de los 24 representantes de organizacinoes que dieron testimonio en la audiencia anual del comité sobre la situación colonial de Puerto Rico. Los subtítulos son de Perspectiva Mundial.

Me sumo a los demás presentes al celebrar el triunfo que se logró con la retirada de la Marina de Guerra norteame-ricada de Vieques el mes pasado. Es una victoria en la lucha contra el dominio colonial de Estados Unidos sobre Puerto Rico. Fortalece al pueblo trabajador y a los oprimidos en todo el mundo que luchan contra la explotación y la dominación imperialista.

El éxito de esta lucha es prueba de la tenacidad y resistencia de los pescadores, trabajadores, estudiantes y otros puerto-rriqueños que por más de seis décadas han luchado por sacar a las fuerzas militares yanquis de su tierra en Vieques. Muestra que es posible hacerle frente al imperialismo y vencer. Y demuestra que hoy día el imperialismo no es más fuerte, sino que es más débil que nunca.

La batalla por Vieques destaca un hecho ante todos: que Puerto Rico es una colonia de Estados Unidos.

Los trabajadores y agricultores en Estados Unidos no tienen absolutamente ningún interés en el dominio colonial de Puerto Rico por Washington. Solo el puñado de familias multimillonarias gobernantes en este país se benefician de la explotación de la mano de obra, la tierra y los recursos de Puerto Rico. El pueblo puertorriqueño y los trabajadores en Estados Unidos enfrentamos un enemigo común: estas familias adineradas y sus re-presentantes en Washington, independientemente de quién ocupe la Casa Blanca.

Una lucha exitosa por la independencia beneficia los intereses, no solo del pueblo de Puerto Rico, sino de la gran mayoría del pueblo en Estados Unidos. Mientras el pueblo puertorriqueño tenga la bota yanqui sobre el cuello, los trabajadores en este país tampoco podremos sacudirnos de encima la causa de nuestra explotación.

El gobierno de Estados Unidos ha utilizado a Puerto Rico como trampolín para lanzar ataques contra otros países por todo el mundo: desde su invasión a Granada en 1983 hasta el bombardeo de Yugoslavia en 1999 y la guerra de saqueo contra Iraq de los últimos meses. También ha usado a la juventud boricua como carne de cañón en todas estas guerras imperialistas.

La oposición de los jóvenes puertorriqueños a la conscripción yanqui en guerras anteriores y al uso de las universidades por el ROTC (Cuerpo de Entrenamiento para Oficiales de la Reserva) ha sentado un ejemplo para la juventud en Estados Unidos.

Hoy día, cuando los gobernantes de Estados Unidos están tomando el botín de su ocupación de Iraq a expensas de sus rivales imperialistas en Francia y Alemania, han acelerado su campaña por un “cambio de régimen” en Irán: que incluye agresivas “inspecciones” de plantas nucleares, sanciones económicas y, si éstas fracasan, posibles ataques militares contra estas instalaciones. Washington también ha escalado sus amenazas contra la República Popular Democrática de Corea bajo la bandera de la “no proliferación” nuclear.

Esta trayectoria de agresión no es una política nueva, ni tampoco comenzó el 11 de septiembre de 2001. Es el verdadero rostro del imperialismo norteamericano: el mismo imperialismo que entró al escenario mundial hace un siglo conquistando a Puerto Rico, Cuba, Filipinas y Guam. Hoy día, la llamada guerra contra el terrorismo es simplemente una justificación para el uso de la fuerza militar por todo el mundo en un esfuerzo de rescatar el orden mundial imperialista en decadencia.

Esta “guerra antiterrorista” es también un pretexto para la ofensiva de los patrones contra los trabajadores y agricultores en Estados Unidos. En nombre de la “seguridad interna” -que comenzó bajo la administración Clinton con la creación por primera vez de un comando militar interno-los gobernantes norteamericanos están militarizando más y más el país.

Quieren que aceptemos el despliegue de tropas fuertemente armadas de la Guardia Nacional en los trenes subterráneos; los controles militares y policiacos en los túneles y puentes; los interrogatorios en los aeropuertos, incluidas las listas negras de “prohibición de volar”.

El “registro” selectivo de inmigrantes de naciones del Medio Oriente y de Asia del Sur, así como las deportaciones en masa que se acaban de anunciar: todo esto forma parte de los preparativos de los patrones para atacar la resistencia obrera más amplia que ellos anticipan.

De esto también se trata la creación de un campo de concentración en Guantánamo-en territorio ocupado contra la voluntad del pueblo cubano-donde más de 600 hombres y menores de edad están detenidos por tiempo indefinido como “combatientes enemigos” sin cargos, sin derechos, bajo condiciones infrahumanas.

Ante una creciente depresión en Estados Unidos y a nivel mundial, los patrones norteamericanos están empeñado en acelerar la producción, despedir a trabajadores, erosionar las condiciones de salud y seguridad en el trabajo, reducir los salarios y recortar los beneficios sociales. Esto ha provocado que un número creciente de trabajadores y agricultores resistan la ofensiva patronal y se nieguen a subordinar sus intereses a las demandas de “seguridad interna” y “unidad nacional” de los patrones.

Hoy día, cientos de empacadores de carne están en huelga contra la Tyson Foods en Wisconsin, combatiendo los intentos de recortar sus pensiones y salarios. Unos 24 mil obreros de la General Electric por todo el país se han estado movilizando para defender sus beneficios médicos. Y en las regiones del carbón, los mineros han librado una lucha contra los nuevos reglamentos del gobierno sobre el polvo de carbón que van a cobrar innumerables vidas de mineros.

Libertad para presos políticos

Señor Presidente,

Unos 2.7 millones de puertorriqueños forman parte de la clase obrera en Estados Unidos. Enfrentan la discriminación sistemática y una condición de segunda clase, al igual que los negros, los chicanos y otras nacionalidades oprimidas en este país.

El dominio colonial norteamericano sobre Puerto Rico refuerza el prejuicio racista y toda forma de reacción en Estados Unidos: tanto los ataques a la acción afirmativa como el terror antiinmigrante de la “migra” y la violencia policiaca, como las recientes muertes a manos de la policía en Nueva York de Ousmane Zango, un inmigrante de Bukina Faso, y de la empleada municipal Alberta Spruill-actos que han provocado protestas.

El dominio colonial de Puerto Rico le da más fuerza a Washington en sus ataques contra los derechos del pueblo trabajador. Hoy día, cinco patriotas puertorriqueños siguen encerrados en prisiones norteamericanas por expresar ideas y realizar acciones a favor de la independencia de Puerto Rico. Son Oscar López, Juan Segarra Palmer, Haydée Beltrán, Carlos Alberto Torres y Antonio Camacho Negrón, quien volvió a ser arrestado hace dos meses. Algunos de ellos están entre los presos políticos más antiguos del mundo. Me sumo a los demás presentes al exigir: “¡Que los liberen ya!

De igual manera, exigimos que el gobierno de Estados Unidos ponga en libertad a los cinco revolucionarios cubanos que, bajo cargos fabricados, cumplen condenas draconianas de hasta doble cadena perpetua. Su verdadero “crimen” consistió en obtener información sobre grupos contrarrevolucionarios que, desde territorio norteamericano, tienen un largo historial de organizar ataques violentos contra Cuba, con el pleno conocimiento y complicidad de Washington.

Los cinco cubanos fueron sometidos a intercepciones telefónicas y registros secretos de sus hogares por el FBI; les negaron el derecho a un juicio justo; utilizaron contra ellos cargos de “conspiración”. Estos son los mismos métodos que el gobierno norteamericano ha usado para fabricarles casos a los independentistas puertorriqueños, y que se empeña en usar más contra los trabajadores en Estados Unidos.

La lucha exitosa para sacar a la Marina de Guerra yanqui de Vieques-que no se acabará hasta que el gobierno norteamericano entregue el control de estas tierras al pueblo puertorriqueño-también destaca cómo, en nombre de combatir el “narcotráfico” y el “terrorismo”, Washington ha estado ampliando la construcción de bases semisecretas y la intervención militar por toda América Latina: en Colombia, Ecuador y la Triple Frontera de Paraguay, Brasil y Argentina.

Ejemplo de Revolución Cubana

Señor Presidente,

Al pueblo de Puerto Rico y al pueblo trabajador en Estados Unidos nos dicen nuestros opresores comunes en Washington que es inútil luchar, que la independencia solo conducirá a la ruina. Pero el ejemplo de Cuba revolucionaria muestra que es una mentira.

Los trabajadores y campesinos de Cuba han demostrado que es posible luchar y conquistar la verdadera independencia del dominio norteamericano. El camino socialista que han escogido libremente es el camino que ha permitido lograr la soberanía y la dignidad.

Los gobernantes de Estados Unidos jamás han perdonado al pueblo cubano por tener la audacia de establecer el primer territorio libre de América, y de ofrecer un ejemplo al pueblo trabajador en todas partes. Por 44 años han librado una campaña implacable para derrocar a la Revolución Cubana: con una invasión mercenaria en Playa Girón en 1961, una amenaza de invasión y de guerra nuclear en 1962, actos de sabotaje, atentados contra dirigentes cubanos, y una guerra económica que aún continúa.

Con su voluntad, conciencia política y organización, el pueblo trabajador cubano ha derrotado todos estos ataques y no teme al enemigo. Lo que ha impedido que Washington lance más agresiones militares es su convicción de que, a diferencia de su invasión a Iraq, todo ataque contra Cuba provocaría enormes bajas norteamericanas y un tremendo precio político.

Cuba ha defendido consecuentemente la lucha independentista de Puerto Rico, sentando un ejemplo de internacionalismo abnegado. Cuba revolucionaria continúa señalando el camino para Puerto Rico y también para el pueblo trabajador en Esados Unidos y el mundo.

Al condenar el dominio colonial de Puerto Rico por Washington, este comité cumplirá con los intereses de la gran mayoría del pueblo de Estados Unidos y de aquellos que por todo el mundo luchan por la autodeterminación nacional y el futuro de la humanidad.

Gracias, Señor Presidente y miembros de este comité, por la oportunidad de presentarles hoy estos criterios.


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