Perspectiva Mundial
numeros anterioresbusqueda de articulosdistribuidores localescomo contactarnossuscribase


El Militant, un semanario socialista en inglés

en este numero

PORTADA

Gobierno EE.UU. impulsa campaña en contra de Irán (Editorial)

Juez de inmigración: Calero ‘no es deportable’

¡Luchar para vencer! (Editorial)

Obreros de la carne en huelga contra Tyson dan ejemplo de resistencia

Mitin en Miami responde a ataques contra Revolución Cubana

Nuevo gobierno en Argentina se dice ‘del pueblo’, defiende a patrones

Cómo el Frente Popular en España hizo posible la victoria fascista

ESTADOS UNIDOS

Europa, EE.UU: Al vencedor el botín

Policías de la migra en Houston hallados culpables por muerte de Serafín Olvera

EUROPA

Se cierne amenaza de deflación

FRANCIA

Trabajadores resisten ataques de Chirac a pensiones de jubilación

MEDIO ORIENTE

Ofensiva israelí contra Hamas

La revolución iraní: cómo el pueblo trabajador tumbó al sha en 1979

PERU

Huelga de maestros exige aumentos salariales, fin de estado de emergencia

PUERTO RICO

‘La independencia de Puerto Rico beneficia a gran mayoría en EE.UU.’

EDITORIAL PATHFINDER

Triunfa Local 574 en batalla sindical: Decimotercer capítulo de ‘La rebelión de los camioneros’ de Pathfinder


UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR
julio-agosto de 2003 Vol. 27 No. 7

Europa

Se cierne amenaza de deflación
Descenso económico en Alemania arrastra a otros países europeos

Por Mike Italie

La noticia de que las economías de Holanda, Alemania e Italia sufrieron una contracción en el primer trimestre del año provocó advertencias de que una crisis deflacionaria podría extenderse a toda Europa capitalista. Por otro lado, Washington dio su aprobación a que continúe la baja del dólar frente al euro, dando a los capitalistas norteamericanos mayor ventaja en la competencia por mercados con sus rivales en Europa.

En Estados Unidos también se están evidenciando las presiones deflacionarias . “Los precios mayoristas se desplomaron en abril al ritmo más alto en más de 50 años, mientras que una cuarta parte de la industria en Estados Unidos está ociosa”, informó el diario londinense Financial Times el 16 de mayo. El Departamento del Trabajo norteamericano dijo que el índice de precios de productores cayó en un 1.9 por ciento, la caída más drástica desde por lo menos 1947.

El fenómeno de la deflación es una caída generalizada de los precios que por lo general va acompañada de un colapso de crédito, una crisis de “sobreprodución” y un fuerte aumento del desempleo. Es producto de la tendencia a largo plazo del declive de las tasas de ganancias capitalistas, la cual atiza la competencia de precios entre rivales capitalistas y presiona enormemente la expansión de la producción y las inversiones que aumentan la capacidad productiva.

Debido a la acelerada crisis de la caída de las tasas de ganancias por casi tres décadas, los capitalistas en Estados Unidos y otros países imperialistas han estado impulsando reducciones de gastos. En vez de expandir su capacidad productiva, han venido “redimensionando”, ya que no pueden garantizarse ganancias competitivas al invertir en equipos y plantas destinados a aumentar esta capacidad.

A nivel mundial se está intensificando la competencia de precios entre los capitalistas, conforme éstos compiten por mercados limitados. Por consiguiente, hay una tendencia hacia la deflación y la caída de los precios de muchos productos. Los capitalistas temen un colapso deflacionario como el que marcó los primeros años de la Gran Depresión de los años 30.

Si bien ninguna figura burguesa importante está pronosticando hoy día esta espiral deflacionaria, muchos de sus representantes están proponiendo medidas pragmáticas para evitar la crisis deflacionaria que Japón ha enfrentado durante la última década.

Ante el actual estado de la economía alemana, la “comisión sobre deflación” del Fondo Monetario Internacional (FMI) pronosticó en su informe del 18 de mayo un alto riesgo de deflación en Alemania en los próximos meses. La producción alemana se encogió en un 0.2 por ciento en el primer trimestre de 2003 (la de Italia en un 0.1 por ciento y la holandesa en un 0.3 por ciento), siendo el segundo trimestre consecutivo de contracción económica. Además, el producto interno bruto de Alemania creció apenas en un 0.2 por ciento en 2002. El FMI afirmó que la “probabilidad de una leve deflación” en Alemania en los años que vienen es “considerable”.

La economía alemana es 50 por ciento más grande que la de Francia y Gran Bretaña, así que los cambios en Alemania se sienten en toda Europa. La oficina de estadísticas de la Unión Europea informó que la producción industrial en los 12 países de la “eurozona” cayó en un 1.2 por ciento en marzo, provocando un debate sobre el alcance de la crisis y cómo evitarla.

En los medios capitalistas algunos argumentan ahora que el remedio consiste en aumentar la inflación, instando a los gobiernos y bancos a que emitan diversas formas de papel moneda, hasta que sobrepase la producción de mercancía que puede se puede comprar con esa cantidad de dinero. Es una muestra concreta de que la deflación y la inflación no son fenómenos mutuamente exclusivos. Bajo condiciones de depresión, los trabajadores pueden sufrir un desastroso colapso de fuentes de trabajo productivo, acompañado poco después por una terrible explosión de precios.

Ante estas presiones, está aumentando la competencia entre las principales potencias imperialistas, sobre todo entreWashington, París y Berlín.

En mayo, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, John Snow, indicó que Washington seguía alejándose de la política del “dólar fuerte” de la administración Clinton. Comentó que la caída del valor del dólar frente al euro en casi un 40 por ciento desde 2000 representaba “un realineamiento bastante modesto de las monedas”.

Sin embargo, el Financial Times del 18 de mayo señaló que la devaluación del dólar “tendrá consecuencias más graves para las relaciones trasatlánticas que todas las demás maniobras diplomáticas, los discursos y los artículos sinceros sobre el tema”. La fuerte reducción del costo de las exportaciones de Estados Unidos respecto a las mercancías europeas ha azotado a la industria alemana. Volkswagen, el mayor fabricante de autos de Europa, informó que en el primer trimestre del año, el alza del euro redujo sus ganancias en 460 millones de dólares, o sea, en un 67 por ciento.

Los fabricantes estadounidenses también pueden aprovechar el aumento del costo de las importaciones europeas para mantener los precios altos en el mercado interno. Es una ventaja que necesitan las “Tres Grandes” compañías automotrices, ya que 4 millones de autos y camiones que no se han podido vender se encuentran acumulados en las plantas de ensamblaje y los lotes de venta.

La sobreproducción de autos y de otras mercancías está aumentando la presión deflacionaria en Europa, Japón y Estados Unidos. La revista Business Week del 2 de junio destacó “la falta mundial de demanda” que deja a los fabricantes “inundados de capacidad”. El 15 de mayo la Junta de la Reserva Federal informó que en abril solo se estaba usando un 75 por ciento de la capacidad industrial de Estados Unidos, el nivel más bajo desde 1983.

La creciente competencia por mercados entre los capitalistas en Europa y Estados Unidos está aumentando la posibilidad de guerras comerciales. Es probable que Washington, París o Berlin adopten nuevas medidas proteccionistas para salvaguardar sus intereses. La Unión Europea está amenazando con imponer 4 mil millones de dólares en aranceles a los productos importados de Estados Unidos si el Congreso de ese país no revoca una exención de impuestos a los exportadores estadounidenses.

Asimismo, la administración Bush está impugnando una prohibición impuesta por la UE sobre importaciones de maiz, soya y otros productos modificados genéticamente provenientes de Estados Unidos. Philip Condit, presidente del gigante aeroespacial Boeing, lamentó que las conversaciones en la Organización Mundial del Comercio que podrían abrir mercados para los intereses estadounidenses “están perdiendo impulso” debido a las tensiones comerciales.


Portada | Portada este número