
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR julio-agosto de 2003 Vol. 27 No. 7
Estados Unidos
Juez: Calero ‘no es deportable’
Comienza gira nacional para ofrecer su victoria a otros luchadores
 | | Barbara Graham•Perspectiva Mundial |
Róger Calero habla en mitin el 21 de julio en Houston,
Texas, durante gira nacional.
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A continuación publicamos un comunicado de prensa emitido
por el Comité de Defensa de Róger Calero el 1 de junio, titulado “Róger
Calero, subdirector de Perspectiva Mundial, logra victoria en lucha
contra los esfuerzos del Departamento de Seguridad Interna de deportarlo: inicia
gira para llevar el éxito de su lucha contra la deportación a miles que
enfrentan ataques”.
El 22 de mayo, el juez de inmigración William Strasser
firmó una orden final que puso término al intento del gobierno de deportar a
Róger Calero, subdirector de la revista Perspectiva Mundial y redactor
del semanario The Militant.
La orden dice: “Motivo de terminación: el demandado no es
deportable”.
El Departamento de Seguridad Interna (Department of Homeland
Security, DHS), que ahora dirige a la policía de inmigración y a sus fiscales,
había intentado por seis meses excluir a Calero del país.
El 3 de diciembre de 2002 fue detenido por agentes de
inmigración en el Aeropuerto Intercontinental de Houston y encarcelado. El
gobierno le dijo a Calero que se planeaba deportarlo del país porque él había
aceptado un veredicto negociado en 1988 por la acusación de haberle vendido a
un policía encubierto una onza de marihuana mientras él era estudiante de
secundaria. Calero había informado plenamente al Servicio de Inmigración y
Naturalización sobre sus antecedentes penales cuando solicitó la residencia
permanente en 1989. El gobierno le otorgó la tarjeta verde en 1990, descartando
así sus antecedentes penales. Su residencia permanente fue renovada en 2000.
Después arrestarlo en el aeropuerto, las autoridades de inmigración informaron
a Calero que podían anular retroactivamente su tarjeta verde.
Desde la cárcel Calero se puso en contacto con su revista y
comenzó una lucha por su derecho a vivir y trabajar en Estados Unidos. Con
ayuda del Fondo por la Defensa de los Derechos Políticos se formó el Comité
de Defensa de Róger Calero y se inició una campaña de protestas públicas. El
servicio de inmigración se vio inundado por cientos de cartas y peticiones que
pedían que Calero fuera puesto en libertad y que se le retiraran los cargos.
Diez días después de arrestarlo, el servicio de
inmigración anunció que había decidido excarcelarlo. Los partidarios de
Calero inmediatamente lanzaron una gira nacional para que él divulgara su lucha,
para lograr apoyo y recaudar fondos por los gastos legales y publicitario, y
para presionar al gobierno a que desechara el caso.
Calero logró un amplio apoyo entre partidarios de la
libertad de prensa, activistas pro derechos de los inmigrantes, defensores del
movimiento obrero, y personas preocupadas por los ataques del gobierno contra
los derechos democráticos.
Su caso fue divulgado por el Comité de Reporteros por la
Libertad de Prensa y logró apoyo de la Asociación Nacional de Periodistas
Hispanos. Le brindaron apoyo diversas organizaciones, desde la Coalición por
los Derechos Humanos de los Inmigrantes hasta la Organización de Trabajadores
Latinos.
Recibe apoyo sindical
Muchos sindicalistas se unieron a la lucha. Antes de ser
periodista Calero había trabajado en el Medio Oeste como empacador de carne
tanto en Iowa como en Minnesota. En South St. Paul, Minnesota, había
participado en una importante y exitosa campaña de sindicalización en la
fábrica de la Dakota Premium.
El Local 789 del sindicato de la industria alimenticia UFCW,
que hoy representa a los obreros de la fábrica, se sumó a la lucha desde el
principio. El presidente del local, Bill Pearson, aceptó ser uno de los
directores del comité de defensa, y el sindicato local organizó un evento en
la sede sindical que recaudó más de 2 mil dólares.
“Sus compañeros de trabajo lo consideraban como una
persona a la cual podían acudir para recibir ayuda. Yo también”, escribió
Pearson en su carta a las autoridades de inmigración a favor de Calero. “El
obligarlo a abandonar este país sería una afrenta a la justicia”.
Martha Olvera, una de los coordinadores de la Coalición por
la Dignidad y la Amnistía en Houston, Texas; Pamela Vossenas, enlace sindical
nacional de la Unión Nacional de Escritores; y José Oliva, director del Centro
Interreligioso sobre los Derechos de los Trabajadores en Chicago, Illinois, son
los otros tres directores del comité de defensa. Eugene Katz, profesor de la
Universidad Estatal de Nueva York en Stony Brook, es el tesorero.
Muchos otros sindicatos acudieron a su defensa, desde el
Distrito 1199J del Sindicato Nacional de Empleados de Hospitales y de la Salud
en Newark, donde reside Calero, hasta la Unión Nacional de Perio-distas en el
Reino Unido. Enviaron cartas de apoyo a través de las cuales exigieron que los
cargos en su contra fueran desechados, lo invitaron a dar presentaciones e
hicieron contribuciones financieras.
Brindaron su ayuda Bruce Nestor, presidente del Gremio
Nacional de Abogados, Lennox Hinds a nombre de la Asociación Internacional de
Abogados Democráticos, y muchos otros partidarios de los derechos civiles.
La gira de Calero y la campaña de defensa obtuvieron
importantes reportajes en la prensa, especialmente en la prensa latina. El
programa Aquí y Ahora de Univisión, uno de los programas de
telenoticias de mayor difusión, cubrió su caso. Fue en-trevistado por La
Opinión en Los Angeles, Hoy y Newsday en Nueva York,
Free Speech Radio News de la cadena Radio Pacifica y muchos otros
programas.
Durante la gira Calero brindó apoyo a otras luchas, desde la
de los trabajadores de la costura de Point Blank en Miami que están batallando
por un sindicato, hasta la huelga de los obreros de la carne de Tyson en
Jefferson, Wisconsin y las luchas contra la brutalidad policiaca. Habló en
apoyo a otras personas que enfrentan ataques de la policía de inmigración como
Farouk Abdel-Muhti, Sami Al-Arian y Omar Jamal. Expresó su apoyo a los cinco
revolucionarios cubanos que fueron sometidos a un caso fabricado y encarcelados
en Estados Unidos.
El 1 de mayo Calero recibió un fax de su abogada Claudia
Slovinsky. “¡Las buenas noticias!” comenzó el mensaje.
El Departamento de Seguridad Interna había presentado una
escueta petición al juez Strasser en Newark, para “poner término al
procedimiento de deportación inmediata basado en la notificación de
comparecencia fechada el 3 de diciembre de 2002, emitida en Houston, Texas.”
La moción del DHS se basaba en dos secciones de los
reglamentos de inmigración del gobierno:
“La notificación de comparecencia se emitió de forma
imprevisora”, y
“Las circunstancias del caso han cambiado desde que se
emitió la orden, a tal grado que su continuación ya no sirve los mejores
intereses del gobierno”.
¿Pero qué había cambiado desde que agarraron a Calero y
comenzaron el proceso de deportación? Lo único que cambió es que Róger
Calero y los partidarios de su comité de defensa alrededor del país y del
mundo respondieron, de manera enérgica y pública. La convirtieron en una lucha
indeseable e inoportuna para el gobierno.
El 5 de mayo el juez Strasser ordenó que el DHS diera una
explicación más completa de la moción. Quería que dieran una justificación
legal de la moción, la cual sólo había explicado las razones políticas para
deshacerse del caso.
El 12 de mayo el DHS le regresó a Calero su tarjeta de
residente permanente, vigente hasta 2010, y su pasaporte nicaragüense.
El 22 de mayo el juez Strasser emitió la orden final, dando
por acabado el caso.
“Quiero poner los logros de esta lucha a la disposición de
miles de personas que enfrentan ataques del gobierno”, dijo Calero al anunciar
sus planes de recorrer el país después de su victoria. “Mi caso demuestra
que si escoges bien tus luchas, y luchas bien, puedes vencer.
“Desde el principio entré en contacto con muchas otras
personas que están atrapadas en el sistema de inmigración y que están
luchando para permanecer aquí y defender sus derechos”, añadió. “Se ven
alentados por mi lucha y sacan fuerza de mi victoria”.
Calero hablará ante sindicatos, grupos pro derechos de
inmigrantes y reuniones de sus partidarios por todo el país, así como a nivel
internacional.
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