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Obreros que ocupaban fábrica condenan desalojo policial

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UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR
junio de 2003 Vol. 27 No. 6

Argentina

Argentina: obreros que ocupaban fábrica condenan desalojo policial

Por Michael Italie

Más de 200 policías federales asaltaron la fábrica de ropa Brukman en Buenos Aires el 18 de abril y desalojaron a los trabajadores que habían ocupado la planta por un año y medio.

En los días después del ataque, miles de personas salieron a la calle a protestar contra el desalojo de los 57 trabajadores, quienes han mantenido la producción en la Brukman desde que fue abandonada por sus dueños en diciembre de 2001. La consigna obrera ha sido, “Brukman es de los trabajadores”. El juez Jorge Rimondi, al ordenar la acción policiaca, declaró que “la fábrica es de los dueños”.

La policía llegó el 17 de abril a la medianoche. Echaron a los trabajadores que estaban de guardia a la calle. Después apostaron un guardia para impedir que los trabajadores volvieran a su centro de trabajo, según informó Leo Norniella, un obrero y sindicalista de la fábrica Pepsico en la región metropolitana, entrevistado por teléfono el 25 de abril.

El 21 de abril, miles de sindicalistas, trabajadores desocupados, activistas de asambleas barriales, estudiantes y otros se congregaron frente a la fábrica de Brukman. Había corrido la voz de que el dueño, Jacobo Brukman, iba a tratar de apoderarse de la planta esa mañana. Cuando los obreros de la costura se acercaron a la fábrica, bloqueados por una fila de cientos de policías, éstos dispararon balas de goma y gases lacrimógenos contra la multitud. En su empeño de disolver la manifestación, persiguieron a grupos de manifestantes hasta un hospital de niños y un edificio de la Universidad de Buenos Aires, disparando gases lacrimógenos en el hospital. Arrestaron a unos 100 manifestantes, dejando heridos a 32 durante la arremetida.

Argentina sigue en un estado de colapso económico, a pesar de cierta recuperación para los patrones en los últimos meses. La lucha por los empleos sigue siendo un aspecto fundamental de la lucha de clases en este país. La tasa oficial de desempleo es más del 20 por ciento. Incluyendo a los “subempleados”, un 40 por ciento de los trabajadores están sin trabajo estable.

Respuesta obrera a austeridad

A fines de 2001, el Fondo Monetario Internacional suspendió los préstamos a Argentina cuando el gobierno no pudo mantener sus pagos de intereses e incumplió en el pago de su deuda externa, que ascendía a 141 mil dólares. La “solución” a la crisis del entonces presidente Fenando de la Rúa había consistido en recortar salarios y pensiones, aumentar impuestos, y permitir que los patrones prolongaran las horas de trabajo y debilitaran los sindicatos. Aún así se fue derrumbando la economía.

El pueblo trabajador respondió con una serie de protestas de masas: paros generales convocados por los sindicatos, cortes de rutas y manifestaciones de trabajadores desocupados -los “piqueteros”- y protestas por parte de las clases medias golpeadas por la crisis. El estallido social a fines de diciembre de 2001 obligó a de la Rúa a renunciar. El Congreso nombró al peronista Eduardo Duhalde a la presidencia en enero de 2002. Los peronistas han sido el partido burgués que ha dominado la política argentina desde la Segunda Guerra Mundial. El Partido Radical ha sido el otro principal partido burgués.

Duhalde acabó con la política de la década anterior de fijar el peso al dólar. Esta medida precipitó una devaluación del peso del 70 por ciento, con lo cual se desplomó el poder adquisitivo de los salarios de los trabajadores y los ahorros de los jubilados, pequeños comerciantes y profesionales. Los precios de algunos artículos de primera necesidad aumentaron al doble o aún más. El Producto Interno Bruto de Argentina se encogió en un 12 por ciento el año pasado.

En la Brukman, los dueños habían ido recortando los salarios. En el año 2001 habían ido retrasando los pagos de salarios, alegando una falta de fondos. A veces no pagaban, otras veces pagaban apenas cinco pesos al mes. En diciembre de ese año, cuando los patrones indicaron que pensaban cerrar la fábrica, los trabajadores respondieron tomándola para proteger sus fuentes de trabajo.

Los 57 trabajadores que continuaron la ocupación -en su mayoría mujeres- mantuvieron la producción, organizando su propia gestión y disciplina interna. Montaron guardia las 24 horas al día para impedir un desalojo por la policía.

Al frente de la fábrica los trabajadores habían colgado banderas que afirmaban: “Trabajo para todos: ni un desocupado más” y “Trabajadores de Brukman en lucha por estatización bajo el control obrero”.

Patrones temen ‘mal ejemplo’

Al hacerles frente a los patrones y su gobierno en Buenos Aires, los trabajadores de la Brukman se convirtieron en héroes ante los ojos de millones de trabajadores en Argentina. Los patrones han buscado la forma de eliminar este “mal ejemplo”.

El ataque policiaco del 18 de abril fue el tercer intento del gobierno de desahuciar a los trabajadores. En marzo y nuevamente en noviembre del año pasado, la policía penetró la fábrica, pero tuvo que replegarse frente a las grandes movilizaciones de partidarios de los obreros de Brukman.

Hoy día, desde el desalojo, Brukman sigue siendo un centro de la resistencia obrera en Argentina. A través del país, más de 100 fábricas y centros de trabajo han sido tomados por los trabajadores. Los trabajadores de Brukman han forjado lazos solidarios especiales con los obreros de la fábrica de cerámica Zanón en Neuquén. Unos 380 obreros han ocupado esa empresa desde fines de 2001.

En el último mes el gobierno de Duhalde ha ordenado el desalojo de los trabajadores de varias fábricas tomadas. Unos 3 500 trabajadores y sindicalistas impidieron que la policía irrumpiera en la fábrica de Zanón a principios de abril, informó Norniella. La Central de Trabajadores Argentinos convocó a un paro de solidaridad, al que se plegaron maestros, trabajadores de la salud y otros empleados estatales.

Después del asalto policiaco contra la manifestación del 21 de abril en apoyo a los obreros de Brukman, los trabajadores pusieron una carpa de protesta para defender sus empleos. A la carpa han concurrido otros trabajadores en lucha. Trabajadores desempleados organizaron marchas desde la provincia de Buenos Aires, cortando rutas. El 24 de abril, unos 15 mil manifestantes salieron a la calle para protestar contra el desalojo de la fábrica Brukman.


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