
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR junio de 2003 Vol. 27 No. 6
Editorial
Triunfo para todos los trabajadores
Róger Calero y sus defensores lograron una victoria
importante cuando el gobierno norteamericano decidió abandonar sus intentos de
deportarlo. Calero tiene razón cuando afirma que esta victoria “es un arma
que otros pueden usar para luchar por sus derechos, en Estados Unidos y en otras
partes del mundo.
El gobierno federal presentó dos razones para abandonar su
caso: “La orden de comparecencia [ante una audiencia de deportación] fue
emitida de manera imprevisora” y “Las circunstancias del caso han cambiado
desde que se emitió la orden, a tal grado que su continuación ya no sirve los
mejores intereses del gobierno”.
“De manera imprevisora” significa no prever. ¿Qué fue
lo que no previó la policía de inmigración? ¿Qué “circunstancias”
cambiaron desde que arrestaron al subdirector de Perspectiva Mundial y
redactor del Militant el 3 de diciembre en el aeropuerto de Houston
cuando regresaba de una misión periodística en América Latina?
El y sus defensores lucharon, de manera pública y enérgica.
Eso fue lo que cambió. Y su lucha ganó más y más apoyo amplio. El caso se
convirtió en una papa caliente para el gobierno.
¿Por qué recibió Calero una respuesta positiva tan amplia?
Porque este intento de “excluirlo” de Estados Unidos, de revocarle la
tarjeta verde y de negarle el derecho de vivir y trabajar aquí, tocó una fibra
sensible entre mucha gente.
La policía de inmigración, que ahora es la agencia
policiaca federal más grande del país, ha incrementado sus redadas de terror
en los centros de trabajo. En la última década el gobierno ha ampliado en
número de delitos “deportables”, así como los poderes de la migra de
detener y deportar sumariamente a inmigrantes. En nombre de “combatir el
terrorismo”, Washington ha detenido a cientos de residentes de este país,
encarcelando a muchos sin cargos y por tiempo indefinido.
Por lo tanto, cientos de miles de trabajadores han sido
acosados por la odiada migra. En una época de persistente resistencia obrera,
un creciento número de estos trabajadores no se han dejado intimidar y han
luchado por hacer valer sus derechos.
La campaña en defensa de Róger Calero es un ejemplo para
otras personas que están batallando contra la deportación, contra casos
fabricados u otros ataques por la policía. Demuestra que es posible hacerles
frente a los patrones y a sus policías. La campaña de defensa ha sido amplia y
no partidista. Ha buscado apoyo sin importar las opiniones políticas,
basándose en el principio del movimiento obrero de que “si tocan a uno, tocan
a todos”.
Calero ha obtenido apoyo de obreros empacadores de carne en
el Medio Oeste, de defensores de los derechos de los periodistas, de obreros de
la costura que luchan por un sindicato en Florida, de religiosos y de defensores
de los trabajadores inmigrantes, entre otros. Ha entablado lazos con otros que
combaten casos fabricados, tales como los activistas palestinos Sami Al-Arian y
Farouk Abdel-Muhti, el dirigente somalí Omar Jamal y los cinco revolucionarios
cubanos encerrados en prisiones norteamericanas bajo cargos fraudulentos de “conspiracón”.
El Comité de Defensa de Róger Calero necesita
contribuciones económicas ahora mismo para sufragar los muchos gastos de
defensa y de publicidad. Hay que divulgar al máximo esta lucha, tanto para
afianzar el triunfo como para convertirlo en un arma en manos de otros
trabajadores y luchadores por la justicia.
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