
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR mayo de 2003 Vol. 27 No. 5
Estados Unidos
75 mil marchan en la capital en defensa de la acción afirmativa
Por Sam Manuel
WASHINGTON, D.C.-Unas 75 mil personas, en su mayoría estudiantes negros, se
concentraron y marcharon en apoyo de la acción afirmativa aquí el 1 de abril.
Los contingentes más grandes eran los de las universidades de Michigan y Ohio.
“Trajimos más de una docena de buses”, dijo Laura Bunting, una estudiante
de leyes en la Universidad de Michigan.
La protesta se dio el día que la Corte Suprema comenzó a oír argumentos en
dos casos que impugnan la política de ingreso de la Universidad de Michigan. La
universidad usa la raza como uno de los factores para juzgar a los candidatos.
Los manifestantes reconocían el caso como un ataque a las conquistas de la
acción afirmativa.
“No podemos permitir que nos quiten los derechos”, dijo Brenda Hollis, de
la cercana Universidad Estatal de Bowie. Ella era una de casi 2 mil estudiantes
de universidades históricamente negras en la región sureste que habían
realizado un mitin en la universidad Howard en apoyo a la acción afirmativa la
noche anterior.
Las camisetas rojas hicieron resaltar a un contingente grande del Local 600
del sindicato automotriz UAW de Dearborn, Michigan. “Están tratando de
quitarnos los beneficios por los cuales luchamos hace muchos años”, dijo la
sindicalista Shirley Hynes.
La jornada de protesta fue organizada por grupos estudiantiles a nivel
nacional que integran la Coalición para Defender la Acción Afirmativa y la
Integración y la Lucha por la Igualdad por Cualquier Medio que Sea Necesario
(BAMN por sus siglas en inglés). Fue respaldada por muchas organizaciones
nacionales prominentes, entre ellas el grupo pro derechos civiles NAACP, la
Organización Nacional para la Mujer, el UAW, los sindicatos de la industria
alimenticia UFCW y de la costura UNITE, la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos
Unidos, y la Asociación Nacional de Estudiantes de Derecho Negros.
La administración Bush ha presentado un documento a la Corte Suprema
apoyando los esfuerzos para impugnar los programas de acción afirmativa de la
Universidad de Michigan. Bush argumentó que la política de ingreso “equivale
a un sistema de cuotas que recompensa o castiga injustamente a posibles
estudiantes basándose únicamente en su raza”. Las cuotas para la acción
afirmativa, dijo, “crean un nuevo mal, y así perpetúan nuestras divisiones”.
En 1992 Cheryl Hopwood y otros estudiantes presentaron un desafío judicial
contra la acción afirmativa en la política de ingreso de la facultad de
derecho de la Universidad de Texas. Hopwood ganó su caso en 1996 en un tribunal
de apelaciones, el cual falló que toda consideración de raza en admisiones a
las universidades es inconstitucional.
En 1995 el presidente William Clinton ordenó una revisión de los programas
federales de acción afirmativa. Con su política de “enmendar, no eliminar”
la acción afirmativa atacó el uso de cuotas, o sea, la única forma de obligar
a las universidades o a los patrones a aplicar los programas de acción
afirmativa.
Los avances de la acción afirmativa fueron producto de las batallas por los
derechos civiles de los años 50 y 60 que derribaron al sistema de segregación
legal en el Sur. Estas batallas forzaron al presidente Lyndon Johnson,
segregacionista demócrata de Texas, a firmar la Ley de Derechos Civiles en
1964. Esta contiene el Título II, que prohibe la discriminación racial en
viviendas públicas, y el Título VII, que prohibe la discriminación en el
empleo por razones de género, raza, color, religión o lugar de origen. En 1969
el presidente republicano Richard Nixon promulgó una orden que establecía “metas
y plazos” para la contratación de trabajadores negros por compañías con
contratos federales.
Estas y otras leyes codificaron lo que se ganó en el terreno mediante
protestas masivas, y sentaron las bases jurídicas para las campañas de acción
afirmativa dirigidas por los negros, los chicanos y las mujeres.
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