
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR mayo de 2003 Vol. 27 No. 5
Corea del norte
Washington impulsa campaña
bélica
Tacha a Corea del norte de ‘peligro nuclear’, busca imponer sanciones
Por Sam Manuel
Washington ha intensificado su campaña contra la República Popular
Democrática de Corea, tachándola de “peligro nuclear” a fin de lograr más
apoyo para imponerle nuevas sanciones. Esta campaña se da en momentos en que
miles de tropas estadounidenses y británicas consolidan su ocupación de Iraq y
el imperialismo norteamericano lanza amenazas contra Siria e Irán.
El 9 de abril, Washington logró que el Consejo de Seguridad de Naciones
Unidas manifestara su “preocupación” por el supuesto desarrollo de armas
nucleares en Corea del norte. Los representantes norteamericanos no habían
logrado obtener una resolución que condenara a Pyongyang por crear un programa
de armas nucleares. Los representantes de China y Rusia indicaron que se
opondrían a tal resolución, pero aceptaron la otra propuesta.
El embajador de Estados Unidos ante la ONU, John Negroponte, insistió en que
Pyongyang también “acepte un régimen confiable de verificación. Este
incluiría la cooperación, declaraciones, inspecciones y control”.
Pyongyang condenó de antemano la acción del Consejo de Seguridad, afirmando
que sería un «preludio a la guerra». La declaración del ministerio del
exterior de la RPDC afirmó que la guerra imperialista contra Iraq “demuestra
que el permitir el desarme a través de las inspecciones no contribuye a alejar
la guerra sino que más bien la provoca”.
“Unicamente una tremenda fuerza militar disuasiva, con suficiente poderío
para derrotar decisivamente un ataque apoyado con armamentos ultramodernos,
puede alejar una guerra y proteger la seguridad del país. Esta es una lección
aprendida de la guerra iraquí”, afirmó la cancillería norcoreana.
Washington comenzó a incrementar sus amenazas contra la RPDC en octubre,
cuando funcionarios estadounidenses acusaron a Corea del norte de haber
realizado un programa de extracción de uranio enriquecido como parte de sus
investigaciones a largo plazo para desarrollar armas nucleares.
A principios del año, Washington lanzó acusaciones y demandas similares
contra el gobierno de Irán, que -junto con Iraq y Corea del norte- está en la
lista de países denominados como parte del “Eje del Mal” por la
administración Bush como justificación para atacarlos.
El gobierno estadounidense suspendió el envío de petróleo a Corea del
norte, acción repetida por Tokio y Seúl. Los envíos de petróleo eran parte
de un “Marco Acordado” suscrito en 1994, bajo el cual los tres gobiernos
prometían ayudar en la construcción de reactores nucleares en Corea del norte
que no pudiesen procesar plutonio con fines militares. A cambio, Pyongyang
acordó congelar su programa de armamentos nucleares.
A falta de petróleo para cubrir sus necesidades energéticas, el gobierno
norcoreano anunció en diciembre pasado que reactivaría un pequeño reactor en
las instalaciones nucleares de Yongbyon. Washington alega que la planta es capaz
de reprocesar suficiente plutonio para fabricar un arma nuclear al año.
Beijing, Moscú colaboran con EE.UU.
Washington ha rechazado las ofertas de Pyongyang de sostener conversaciones
directas y ha insistido en “negociaciones multilaterales” con el propósito
de sumar el apoyo de Beijing y Moscú a las presiones sobre Corea del norte para
que abandone su programa nuclear.
Dos días más tarde el viceministro del exterior ruso Alexander Losyukov
dijo que Moscú “revisaría” su oposición a las sanciones contra Corea del
norte si Pyongyang desarrollaba armas nucleares.
La misma semana, Richard Lawless, vicesubsecretario de defensa de Estados
Unidos, visitó Seul para entablar conversaciones con miras a mover hacia el sur
casi la mitad de las 37 mil tropas estadounidenses en Corea del sur. A fines del
años pasado, se dieron grandes manifestaciones en Seúl contra la presencia
militar estadounidense, después de que dos jóvenes sudcoreanos fuesen
atropellados mortalmente por un vehículo militar estadounidense.
En abril hubo grandes protestas callejeras contra la decisión de Seúl de
enviar 700 tropas médicas y de ingeniería para apoyar la invasión a Iraq por
parte de Washington y Londres.
Un funcionario norteamericano dijo que el motivo del desplazamiento de las 16
mil tropas, actualmente estacionadas cerca de la frontera con Corea del norte,
es que el desarrollo de la tecnología armamentista aumenta la vulnerabilidad de
las tropas al fuego de artillería de largo alcance si se inicia un conflicto
con Pyongyang.
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