Perspectiva Mundial
numeros anterioresbusqueda de articulosdistribuidores localescomo contactarnossuscribase


El Militant, un semanario socialista en inglés

en este numero

PORTADA

¡Tropas imperialistas fuera del Medio Oriente! (Editorial)

¡Defender a Cuba! (Editorial)

Washington amenaza nuevas sanciones contra Cuba

Planean intercambio juvenil Cuba-EE.UU.

Obreros de la carne en huelga contra Tyson Foods ganan solidaridad

Salen del ‘hueco’ 5 patriotas cubanos

Calero logra más apoyo en lucha contra deportación

‘Bibliotecas independientes’: un fraude promovido por Washington

ARGENTINA

Gobierno argentino se suma a campaña imperialista contra Irán

COREA DEL NORTE

Washington impulsa campaña bélica

ESTADOS UNIDOS

75 mil marchan en la capital en defensa de la acción afirmativa

Campañas del PST eximidas de divulgar nombres de donantes

Huelga del IAM contra Lockheed

Manifestantes en Pittsburgh condenan brutalidad policiaca

Libro sobre Crisis de Octubre de 1962 atrae interés en conferencia de LASA

Protesta exige fin de detención sin cargos

IRAQ

El saqueo imperialista de Iraq tiene una larga historia

MEXICO

Se exponen hechos sobre ‘guerra sucia’ de los años 60 y 70

EDITORIAL PATHFINDER

‘Rompiendo la huelga con militares’: undécimo capítulo de ‘La rebelión de los camioneros’


UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR
mayo de 2003 Vol. 27 No. 5

Corea del norte

Washington impulsa campaña bélica
Tacha a Corea del norte de ‘peligro nuclear’, busca imponer sanciones

Por Sam Manuel

Washington ha intensificado su campaña contra la República Popular Democrática de Corea, tachándola de “peligro nuclear” a fin de lograr más apoyo para imponerle nuevas sanciones. Esta campaña se da en momentos en que miles de tropas estadounidenses y británicas consolidan su ocupación de Iraq y el imperialismo norteamericano lanza amenazas contra Siria e Irán.

El 9 de abril, Washington logró que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas manifestara su “preocupación” por el supuesto desarrollo de armas nucleares en Corea del norte. Los representantes norteamericanos no habían logrado obtener una resolución que condenara a Pyongyang por crear un programa de armas nucleares. Los representantes de China y Rusia indicaron que se opondrían a tal resolución, pero aceptaron la otra propuesta.

El embajador de Estados Unidos ante la ONU, John Negroponte, insistió en que Pyongyang también “acepte un régimen confiable de verificación. Este incluiría la cooperación, declaraciones, inspecciones y control”.

Pyongyang condenó de antemano la acción del Consejo de Seguridad, afirmando que sería un «preludio a la guerra». La declaración del ministerio del exterior de la RPDC afirmó que la guerra imperialista contra Iraq “demuestra que el permitir el desarme a través de las inspecciones no contribuye a alejar la guerra sino que más bien la provoca”.

“Unicamente una tremenda fuerza militar disuasiva, con suficiente poderío para derrotar decisivamente un ataque apoyado con armamentos ultramodernos, puede alejar una guerra y proteger la seguridad del país. Esta es una lección aprendida de la guerra iraquí”, afirmó la cancillería norcoreana.

Washington comenzó a incrementar sus amenazas contra la RPDC en octubre, cuando funcionarios estadounidenses acusaron a Corea del norte de haber realizado un programa de extracción de uranio enriquecido como parte de sus investigaciones a largo plazo para desarrollar armas nucleares.

A principios del año, Washington lanzó acusaciones y demandas similares contra el gobierno de Irán, que -junto con Iraq y Corea del norte- está en la lista de países denominados como parte del “Eje del Mal” por la administración Bush como justificación para atacarlos.

El gobierno estadounidense suspendió el envío de petróleo a Corea del norte, acción repetida por Tokio y Seúl. Los envíos de petróleo eran parte de un “Marco Acordado” suscrito en 1994, bajo el cual los tres gobiernos prometían ayudar en la construcción de reactores nucleares en Corea del norte que no pudiesen procesar plutonio con fines militares. A cambio, Pyongyang acordó congelar su programa de armamentos nucleares.

A falta de petróleo para cubrir sus necesidades energéticas, el gobierno norcoreano anunció en diciembre pasado que reactivaría un pequeño reactor en las instalaciones nucleares de Yongbyon. Washington alega que la planta es capaz de reprocesar suficiente plutonio para fabricar un arma nuclear al año.

Beijing, Moscú colaboran con EE.UU.

Washington ha rechazado las ofertas de Pyongyang de sostener conversaciones directas y ha insistido en “negociaciones multilaterales” con el propósito de sumar el apoyo de Beijing y Moscú a las presiones sobre Corea del norte para que abandone su programa nuclear.

Dos días más tarde el viceministro del exterior ruso Alexander Losyukov dijo que Moscú “revisaría” su oposición a las sanciones contra Corea del norte si Pyongyang desarrollaba armas nucleares.

La misma semana, Richard Lawless, vicesubsecretario de defensa de Estados Unidos, visitó Seul para entablar conversaciones con miras a mover hacia el sur casi la mitad de las 37 mil tropas estadounidenses en Corea del sur. A fines del años pasado, se dieron grandes manifestaciones en Seúl contra la presencia militar estadounidense, después de que dos jóvenes sudcoreanos fuesen atropellados mortalmente por un vehículo militar estadounidense.

En abril hubo grandes protestas callejeras contra la decisión de Seúl de enviar 700 tropas médicas y de ingeniería para apoyar la invasión a Iraq por parte de Washington y Londres.

Un funcionario norteamericano dijo que el motivo del desplazamiento de las 16 mil tropas, actualmente estacionadas cerca de la frontera con Corea del norte, es que el desarrollo de la tecnología armamentista aumenta la vulnerabilidad de las tropas al fuego de artillería de largo alcance si se inicia un conflicto con Pyongyang.


Portada | Portada este número