Perspectiva Mundial
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El Militant, un semanario socialista en inglés

en este numero

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¡Tropas imperialistas fuera del Medio Oriente! (Editorial)

¡Defender a Cuba! (Editorial)

Washington amenaza nuevas sanciones contra Cuba

Planean intercambio juvenil Cuba-EE.UU.

Obreros de la carne en huelga contra Tyson Foods ganan solidaridad

Salen del ‘hueco’ 5 patriotas cubanos

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‘Bibliotecas independientes’: un fraude promovido por Washington

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Gobierno argentino se suma a campaña imperialista contra Irán

COREA DEL NORTE

Washington impulsa campaña bélica

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75 mil marchan en la capital en defensa de la acción afirmativa

Campañas del PST eximidas de divulgar nombres de donantes

Huelga del IAM contra Lockheed

Manifestantes en Pittsburgh condenan brutalidad policiaca

Libro sobre Crisis de Octubre de 1962 atrae interés en conferencia de LASA

Protesta exige fin de detención sin cargos

IRAQ

El saqueo imperialista de Iraq tiene una larga historia

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Se exponen hechos sobre ‘guerra sucia’ de los años 60 y 70

EDITORIAL PATHFINDER

‘Rompiendo la huelga con militares’: undécimo capítulo de ‘La rebelión de los camioneros’


UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR
mayo de 2003 Vol. 27 No. 5

Estados Unidos

Salen del ‘hueco’ 5 patriotas cubanos
Washington viola derechos de revolucionarios presos en mazmorras del imperio

Por Mary Ann Schmidt

MIAMI-Cinco revolucionarios cubanos han sido liberados del confinamiento solitario -el “hueco”- al cual habían sido sometidos durante un mes bajo condiciones brutales. Los cinco son René Gonzalez, Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero y Fernando González.

Los cinco cumpliendo largas sentencias bajo cargos fabricados. Su “crimen” consiste en haber recogido información sobre grupos contrarre­volu­cionarios que tienen un largo historial de lanzar ataques violentos contra Cuba desde territorio estadounidense con la complicidad de Washington.

El FBI, que arrestó a los cinco en 1998, no pudo probar ante el tribunal federal que hubiesen cometido algún acto ilegal. Fueron acusados de cargos de conspiración para actuar como agente no inscrito de una potencia extranjera, conspiración para cometer espionaje para Cuba y, en el caso de Hernández, conspiración de homicidio. Recibieron condenas que varían desde 15 años hasta una doble cadena perpetua. En un intento de aislarlos, fueron dispersados a cinco penitenciarías en diferentes estados del país. Sin embargo, no ha logrado aplastar su moral. Los cinco continúan realizando actividades políticas tras las rejas, y sus abogados prepararon una apelación del caso.

Unas semanas después de la fecha para presentar la apelación, el Departamento de Justicia aplicó “Medidas Especiales Administrativas” bajo las cuales estaban incomunicados, sin acceso a materiales impresos y con otras severas restricciones. Notificaron a sus abogados que estarían bajo confinamiento solitario por un año, plazo que podría ser extendido. A por lo menos a uno de los cinco se le negó acceso a su abogado.

A Gerardo Hernández, quien cumple una doble sentencia de cadena perpetua, lo tuvieron en “la Caja”, un hueco dentro del “hueco” de la penitenciaría de máxima seguridad en Lompoc, California. Lo arrojaron a un cuarto donde apenas podía dar tres pasos. Lo dejaron únicamente con su ropa interior y una camisa. Se pasó la última semana tratando de tapar una gotera que venía del inodoro de la celda de arriba. Sus quejas al servicio médico de la cárcel fueron desoídas.

Los defensores de los cinco organizaron una campaña de escribir cartas y otras protestas públicas para exigir que el Buró Federal de Prisiones los sacara del hueco.

Una declaración publicada ese mismo día por la Asamblea Nacional de Cuba decía, “Ha quedado demostrado que el gobierno de Estados Unidos durante un mes violó los derechos de los prisioneros, los de sus abogados y las normas del debido proceso, dañando gravemente el proceso de apelación. Al sacarlos del ‘hueco’ ahora el gobierno prueba que no había ninguna una justificación de ‘seguridad nacional’ y que se vio obligado a retroceder ante la denuncia y la protesta”.

Washington alegó que aisló a los cinco, suspendiendo sus derechos a tener visitas, porque representaban un posible peligro a la “seguridad nacional”. El fiscal general John Ashcroft envió una orden al Buró Federal de Prisiones alegando que el contacto que los cinco han mantenido, por correo o en persona, con otras personas podría conducir a la revelación de información que “amenazaría la seguridad nacional de Estados Unidos”. La orden debía durar un año y podría ser prolongada.

Los cinco patriotas cubanos aún están sometidos a restricciones onerosas al uso de los teléfonos, a la correspondencia, al acceso consular y a las visitas familiares.

Los abogados de los cinco iban a presentar las apelaciones ante un tribunal de federal en Atlanta el 7 de abril. Sin embargo, Leonard Weinglass, abogado de Antonio Guerrero y parte del equipo legal de los cinco, solicitó una prórroga de 30 días porque las restricciones carcelarias habían imposibilitado la colaboración necesaria con sus clientes durante todo el mes anterior.

Weinglass señaló además que las autoridades le entregaron a Guerrero una caja con 200 cartas dirigidas a él mientras se hallaba en el “hueco”.


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