
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR mayo de 2003 Vol. 27 No. 5
Editorial
¡Defender a Cuba!
¡Alto a todas las restricciones norteamericanas al comercio con Cuba y a los
viajes a la isla! ¡Normalizar las relaciones diplomáticas con La Habana! ¡Revocar
la Ley de Ajuste Cubano de 1966! ¡Libertad para los cinco revolucionarios
cubanos! ¡Washington fuera de Guantánamo! Le instamos a que se sume a otros
opositores de la política de agresión de Washington contra Cuba para hacer
campaña en torno a estas consignas.
La reciente amenaza de Washington de prohibir el envío de remesas familiares
a la isla y de suspender los vuelos chárter directos a Cuba forma parte de las
crecientes presiones y provocaciones contra la Revolución Cubana.
Otra faceta de esta campaña imperialista es la escalada de secuestros de
aviones y barcos cubanos a Estados Unidos, provocados por la práctica del
gobierno estadounidense de limitar las visas a cubanos que quieren emigrar, a la
vez que otorga la residencia automática a cualquier cubano que logre alcanzar
las costas de Florida por cualquier medio. Esta política, codificada en la Ley
de Ajuste Cubano de 1966, y la negativa de enjuiciar a estos secuestradores, ha
dado luz verde a esta piratería armada.
Washington hoy está usando los juicios a 75 opositores de la Revolución
Cubana, bajo cargos colaborar con una potencia hostil en su campaña por socavar
la soberanía de Cuba, así como la ejecución de tres secuestradores armados,
para pintar al gobierno revolucionario como una dictadura y justificar más
ataques. Esta campaña cínica no tiene nada que ver con inquietudes por los
derechos humanos. La impulsa el verdugo y carcelero número uno del mundo, el
invasor y saqueador de Iraq: Washington.
La fabricación de cargos de conspiración y espionaje contra cinco
revolucionarios cubanos que protegían a sus compatriotas de grupos armados que
operan desde territorio estadounidense, es otra prueba de la hipocresía de
Washington. Los cinco actualmente cumplen condenas draconianas de hasta doble
cadena perpetua en cárceles de Estados Unidos.
El uso de la base naval yanqui en Guantánamo -territorio cubano ocupado
contra los la voluntad del pueblo de Cuba- para encarcelar indefinidamente, sin
cargos o derechos, a cientos de hombres acusados de “terrorismo” y
someterlos la tortura, es la mayor de las provocaciones en la tierra de Martí.
Estas acciones se enmarcan en cuatro décadas de incesantes intentos de
Washington de derrocar a la Revolución Cubana: atentados dinamiteros, sabotaje
y asesinatos, la invasión mercenaria de1961 en Playa Girón, la amenaza de un
holocausto nuclear durante la “crisis de los misiles en octubre de 1962, y la
brutal guerra económica que continúa hasta hoy día. Ante la decisión, la
conciencia y la preparación del pueblo trabajador cubano, todos estos ataques
han fracasado.
La política de Washington no es irracional. Ni tampoco su carácter
fundamental ha cambiado de una administración a otra, ya sea demócrata o
republicana. Por su ejemplo, Cuba representa un peligro mortal a los
intereses de las familias dominantes en Estados Unidos. Cuba muestra que el
pueblo trabajador -incluido en este país- es capaz de forjar un liderazgo
revolucionario, tomar el poder político de manos de los explotadores
capitalistas y sumarse a la lucha mundial por una sociedad fundada en la
solidaridad humana, en las necesidades de la mayoría trabajadora del mundo, y
no la realidad y moralidad brutal del capitalismo. Eso es lo que teme
Washington. Eso es lo que apoyan el pueblo cubano y su gobierno. Y es lo que
defendemos nosotros junto al pueblo de Cuba.
|