
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR abril de 2003 Vol. 27 No. 4
Estados Unidos
Miles se suman a protestas de paz
Entre consignas pacifistas, muchos jóvenes buscan explicaciones
Por Sam Manuel
NUEVA YORK-Más de 100 mil personas se manifestaron en el
centro de Manhattan el 15 de febrero como parte de protestas internacionales
contra los preparativos para una invasión a Iraq dirigida por Washington. Ese
fin de semana hubo manifestaciones en otras 150 ciudades del país, y en 600
ciudades del mundo, incluidas muchas capitales en Europa, el Medio Oriente y
América Latina.
La movilización en Nueva York, realizada cerca del edificio
de Naciones Unidas, fue convocada por Unidos por la Paz y la Justicia, una
coalición apoyada por una amplia gama de grupos, desde el Consejo de la Paz de
Estados Unidos hasta el Consejo Naciona de Iglesias y el Comité Americano-Arabe
Contra la Discriminación.
La policía les negó a los organizadores de la actividad un
permiso para realizar una marcha de la ONU al Parque Central, alegando “riesgos
de seguridad”, pero permitió una concentración. Los miles de policías
cercaron a los manifestantes con barricadas, dificultando su movimiento.
El tono político de la manifestación fue sentado por
políticos demócratas y otros liberales que hablaron, así como las fuerzas
patriotas, pacifistas y estalinistas que predominaban entre sus organizadores.
Muchos de los manifestantes compartían sus criterios políticos.
Sin embargo, a la protesta concurrieron miles de estudiantes
y otros jóvenes que repudiaban la agresión del gobierno norteamericano,
querían hacer algo para oponerse a su política, y estaban deseosos de entender
el por qué de estos sucesos en el mundo.
Uno de los carteles populares en la manifestación decía,
“No derramar sangre a cambio del petróleo”.
Oradores dicen que es ‘guerra de Bush’
Sin embargo, muchos oradores y manifestantes consideraban la
campaña bélica como cruzada persona del presidente George Bush, en vez de
representar el último paso en la trayectoria bipartidista de Washington hacia
más guerras de conquista y conflictos entre las potencias imperialistas.
Argumentaron a favor de cambiar al presidente republicano por un demócrata como
solución a la campaña guerrerista del gobierno norteamericano.
Muchos abogaron por “inspecciones” de la ONU más
extensas como alternativa a una invasión. Unos cuantos portaron carteles que
aplaudían la postura de los gobiernos imperialistas de Francia y Alemania, los
cuales se han presentado como defensores de la ONU y de la “paz”, al tiempo
que maniobran para promover sus propios intereses imperialistas, sobre todo el
control del petróleo del Medio Oriente. Algunos carteles decían, “Vive la
France”; otros llevaban el retrato del político sueco Hans Blix, jefe de los
“inspectores” extranjeros en Iraq.
Leslie Cagan, co-presidente de Unidos por la Paz y la
Justicia, dijo al New York Times que los organizadores de la protesta
querían demostrar que la ONU podía “ser un símbolo de la posibilidad de la
cooperación internacional”.
Algunos oradores insistieron que la guerra sería un desvío
de la crisis social dentro de Estados Unidos. Julian Bond, presidente del grupo
pro derechos civiles NAACP, dijo que el énfasis de la administración en la
guerra contra Iraq era una estrategia para ganar las recientes elecciones y
empañar la realidad del creciente desempleo y los ataques a los derechos. “En
vez de un ataque unilateral”, dijo, “hay que reforzar un régimen de
inspecciones” junto con una fuerza “multinacional” de soldados.
La congresisa Sheila Jackson Lee dijo que es hipócrita ir a
la guerra contra Iraq -donde según ella las sanciones estaban funcionando-
cuando Corea del norte era supuestamente un peligro más inminente.
Otros oradores denunciaron ciertos aspectos de la guerra
bipartidista dentro de Estados Unidos. Maher El Jamal, de la Federación de
Musulmanes Arabe-Americanos, criticó al gobierno por exigir que los residentes
temporales de ciertos países sean interrogados y fichados. “Nos están
cazando y negando nuestros derechos humanos únicamente porque somos musulmanes
y del Medio Oriente”, dijo.
Jóvenes rebeldes
Muchos de los manifestantes jóvenes dijeron a Perspectiva
Mundial que era su primera manifestación política. Emily Hellman, Mike
Forcella y Noah Gage -todos de 20 años- llegaron a la manifestación juntos de
la universidad Alfred College en Nueva York occidental.
Queríamos participar en algo más grande”, dijo Hellman.
“Estamos a punto de terminar la universidad y nos van a empujar al medio de
todo eso”.
Danika Nieves, de 16 años, y Cathy Rizzo, de 33 años,
llegaron de Nueva Jersey. Nieves dijo que estaba presente para “poder educar
al pueblo”. Rizzo expresó su esperanza de que la ONU decidiría no atacar a
Iraq.
Jordan Frohlinger, de 22 años, es de Massapequa, Long
Island, y asiste a la Nassau Community College. “Algunos estudiantes dicen que
la guerra no les afecta”, dijo Frohlinger. Pero sí les afecta”.
En San Francisco se manifestaron 200 mil personas. En
Filadelfia protestaron 10 mil. En Londres hubo 750 mil manifestantes.
Participación de socialistas
Miembros y simpatizantes del Partido Socialista de los
Trabajadores y de la Juventud Socialista participaron en las manifestaciones en
diversas ciudades. Obtuvieron una respuesta favorable de muchos de los
manifestantes.
Los socialistas llevaron carteles y banderolas que se
oponían al imperialismo y a sus guerras. Explicaron que la causa del guerra no
es Bush el individuo, sino la necesidad del sistema imperialista -tanto
Washington y Tokio como París y Berlín- de conquistar nuevos mercados a
expensas de sus rivales imperialistas. Hablaron sobre el verdadero papel de la
ONU como instrumento del imperialismo desde su fundación.
En la manifestación, vendieron 650 ejemplares del Militant,
así como más de mil dólares en libros de Pathfinder. Después de la
manifestación los socialistas auspiciaron una recepción a la que llegaron
varios jóvenes manifestantes que estaban interesados en la perspectiva
revolucionaria.
En la manifestación en París, un grupo de partidarios del
Militant pusieron una mesa con libros. Pusieron un póster que llamaba a la
retirada de las tropas francesas de Costa de Marfil. El cartel atrajo a muchos
manifestantes de origen africano.
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