
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR abril de 2003 Vol. 27 No. 4
Estados Unidos
Viaje de Intercambio Juvenil en julio ofrecerá vistazo de Cuba hoy
Por Arrin Hawkins
y Scott Dunlap
LA HABANA-Las principales organizaciones juveniles en Cuba
han anunciado el III Intercambio Juvenil Cuba-Estados Unidos, que se llevará a
cabo en julio. Decenas de jóvenes de todas partes de Estados Unidos viajarán a
Cuba para encontrarse con jóvenes de ese país, intercambiar experiencias e
ideas con ellos y aprender de primera mano acerca de la Revolución Cubana.
En una entrevista realizada aquí el 5 de febrero, dos
jóvenes dirigentes cubanos describieron algunas de las actividades del próximo
Intercambio Juvenil. Los dos, Ernesto Fernández Sánchez y Estela Zulueta
Valdez, han sido invitados por grupos de profesores y estudiantes en Estados
Unidos para que hablen en varias universidades del país en marzo y abril sobre
la juventud y la revolución cubana hoy día. Fernández, de 23 años de edad,
es miembro de la dirección nacional de la Federación Estudiantil Universitaria
(FEU); Zulueta, de 35 años, estudia derecho en la Universidad de La Habana.
El Intercambio Juvenil, dijo Fernández, permitirá que los
jóvenes de Estados Unidos “vean ellos mismos y aprendan acerca de la realidad
cubana” para que puedan rebatir la campaña de mentiras sobre la Revolución
Cubana promovida por el gobierno y los medios capitalistas en Estados Unidos,
una campaña reforzada por la prohibición de viajar y el embargo económico
contra la nación caribeña que Washington ha impuesto.
Zulueta y Fernández dijeron que los participantes en el
Intercambio Juvenil, que durará una semana, tendrán la oportunidad de
encontrarse con estudiantes, jóvenes trabajadores y otros cubanos que
participan en diversas actividades. Durante el último Intercambio en 2001, por
ejemplo, los participantes visitaron la Escuela Latinoamericana de Medicina, el
famoso Hospital Psiquiátrico de La Habana y la Escuela de Trabajadores Sociales
cerca de La Habana.
También visitarán sitios históricos de la Revolución
Cubana, incluido el Cuartel Moncada en Santiago de Cuba, que fue asaltado el 26
de julio de 1953 por un grupo de jóvenes revolucionarios encabezados por Fidel
Castro. Aunque fracasó su intento de tomarse el cuartel, la acción marcó el
inicio de la lucha revolucionaria que llevó al derrocamiento de la dictadura de
Batista en enero de 1959 y al inicio de la revolución socialista.
Los visitantes estadounidenses asistirán a la celebración
anual del 26 de julio, que este año conmemora el 50 aniversario del asalto al
Moncada. Se anticipa que centenares de miles de personas se movilizarán en
ciudades por toda la isla para expresarse a favor de la revolución y en contra
de los 44 años de agresiones imperialistas contra Cuba.
“Es un año especial para nosotros porque estamos
celebrando tres aniversarios importantes”, dijo Fernández. Ademas de la
celebración del Moncada, el 2003 es el 150 aniversario del natalicio del héroe
nacional cubano José Martí, quien encabezó la última guerra de independencia
contra el dominio colonial español. Este año también es el centenario del
natalicio de Julio Antonio Mella, dirigente estudiantil antiimperialista en los
años 20 que llegó a ser un dirigente fundador del Partido Comunista de Cuba, y
que fuera asesinado en 1929 por un agente de la dictadura de Machado.
La Batalla de Ideas
Los participantes en el viaje aprenderán acerca de las
campañas políticas que realizan los jóvenes revolucionarios cubanos hoy día.
Estos esfuerzos se enmarcan en lo que se conoce popularmente como la Batalla de
Ideas, una ofensiva política destinada a profundizar la participación del
pueblo trabajador y de la juventud en el proceso revolucionario. Un aspecto
esencial de esta ofensiva es la ampliación de las oportunidades educacionales y
culturales del pueblo cubano. Esta campaña se propone contrarrestar la campaña
ideológica imperialista de promover el capitalismo como el futuro y hacer
frente a las desigualdades sociales que han ido creciendo conforme Cuba ha
quedado expuesta más directamente al mercado capitalista mundial desde el
colapso de las relaciones preferenciales de comercio con la Unión Soviética
y Europa oriental hace más de una década.
Fernández dijo que el inicio de la Batalla de Ideas fue “el
comienzo de una nueva etapa política” para abordar algunas de las
dificultades que enfrenta la revolución, especialmente entre los jóvenes,
incluida la desmoralización entre ciertos sectores de jóvenes desempleados que
han abandonado la escuela y en algunos casos se han involucrado en delitos
menores. La dirección revolucionaria de Cuba lanzó una lucha para convencer a
estos jóvenes a que se reintegren en la participación productiva en la
sociedad y para promover la conciencia revolucionaria entre ellos a través de
diversas campañas educacionales.
En su mayoría estos programas están dirigidos por cuadros
de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC). “La dirección de la revolución le
ha pedido a los jóvenes que ayuden a dirigir este proceso”, dijo Fernández.
“No sólo participamos, sino que somos protagonistas en la Batalla de Ideas”.
Zulueta describió algunos de los más de 100 programas que
forman parte de la Batalla de Ideas. Uno es la campaña para llevar computadoras,
televisores y videocaseteras a cada aula en toda la isla, incluidas las zonas
más remotas. Otro es la formación acelerada de maestros con el fin de reducir
el tamaño de las clases.
Dirigiéndose a los participantes del Segundo Encuentro
Juvenil Cuba-Estados Unidos en julio del 2001, el presidente cubano Fidel Castro comparó los esfuerzos por universalizar el conocimiento de la computación a la histórica campaña de alfabetización de 1961, cuando decenas de miles de jóvenes voluntarios se fueron al campo a enseñarles a campesinos a leer y escribir, prácticamente eliminando el analfabetismo.
Otro programa es la publicación de las “Bibliotecas
Familiares”. Se trata de colecciones de 25 libros en cada caja, impresos a
bajo costo en papel periódico y vendidos por 60 pesos (cerca de US$2.40
dólares), para poner la mejor literatura del mundo a la disposición de cada
familia cubana. Entre los títulos escogidos para la primera colección de 25
están Romeo y Julieta de Shakespeare, El Principito de Antoine de Saint-Exupéry, El viejo y el mar de Ernest Hemingway y títulos de autores cubanos desde José Martí hasta Nicolás Guillén. Simultáneamente, se están construyendo “bibliotecas populares” en barrios obreros por toda la isla, donde los residentes pueden usar computadoras y videocaseteras, y tener acceso a libros en disco compacto del sistema de bibliotecas de toda Cuba.
Uno de los principales esfuerzos es la formación de
trabajadores sociales revolucionarios, quienes, después de pasar cursos
especiales por un año, van a los barrios obreros, y en colaboración con los
vecinos, trabajan directamente con jóvenes y sus familias para encontrar
soluciones a numerosos problemas sociales: desde el trabajo con los jóvenes
para que continúen sus estudios, hasta la campaña para elevar la conciencia
pública sobre la salud y otros temas sociales.
“El objetivo de la revolución es de dar a cada joven la
posibilidad de estudiar y hasta de ir a la universidad”, dijo Zulueta,
destacando los planes ya en marcha para establecer escuelas de nivel
universitario en cada municipio.
El Intercambio Juvenil también será una oportunidad para
aprender más acerca de la campaña para liberar a los cinco revolucionarios
cubanos que están presos en Estados Unidos bajo cargos falsos de conspiración
y espionaje. Los cinco estaban llevando a cabo una misión internacionalista
consistente en brindar información a Cuba sobre las organizaciones
ultraderechistas con base en Estados Unidos que llevan a cabo ataques violentos
contra Cuba con la complicidad de Washington.
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