
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR abril de 2003 Vol. 27 No. 4
Corea del norte
Washinton aumenta amenazas
Pyongyang denuncia continuas provocaciones militares por aire y tierra
Por Maurice Williams
Continuando las amenazas y provocaciones contra Corea del
norte, el secretario de defensa norteamericano Donald Rumsfeld confirmó el
despliegue de 24 bombarderos de largo alcance a Guam el 28 de febrero. Dos días
después, aviones de caza norcoreanos interceptaron un avión espía
estadounidense que volaba cerca del país. En repetidas ocasiones Pyongyang ha
denunciado las violaciones de su espacio aéreo por aviones espías
estadounidenses. Los 25 bombarderos B-52 y B-1 están siendo enviados a la
región para proporcionarle a Washington “todas las opciones militares”
necesarias “para ordenar un ataque aéreo contra el reactor nuclear del Norte
en Yongbyon”, afirmó el New York Times el 5 de marzo.
Mientras afirmaba que la “opción militar es nuestro
último recurso,” el presidente norteamericano George Bush dijo el 3 de marzo
que si las tácticas de presión de su gobierno “no funcionan por la vía
diplomática, tendrán que funcionar por la vía militar”.
El columnista Nicholas Kristoff del Times escribió en
que el Pentágono está debatiendo “planes de contingencia” con “diversas
opciones militares que van desde ataques quirúrgicos de misiles crucero hasta
bombardeos contundentes.” Incluso, dijo, “se está hablando de usar armas
nucleares tácticas para neutralizar” la artillería del norte.
Avión espía
En el incidente del 2 de marzo, el avión espía
norteamericano RC-135S fue seguido de cerca por unos 20 minutos por cuatro
aviones caza MiG norcoreanos sobre el Mar de Japón.
Funcionarios norteamericanos dijeron que el incidente
ocurrió a 150 millas de la costa de Corea del norte. Sin embargo, el Washington Post citó a “analistas en Asia” quienes dijeron que “el avión pudo haber estado más cerca del espacio aéreo norcoreano que lo indicado por el Pentágono”, dado que “los aviones espías estadounidenses rutinariamente vuelan más cerca”.
El presidente sudcoreano Roh Moo Hyun dijo que el
enfrentamiento aéreo era “muy previsible”, dado el aumento de vuelos
espías estadounidenses alrededor de Corea del norte. Un día antes del
incidente, la agencia noticiosa norcoreana informó que un avión estadounidense
RC-135S se había “entrometido ilegalmente en el aire sobre las aguas
territoriales del Mar Oriental casi a diario desde el 21 de febrero, e iba y
venía en el aire por horas para espiar a blancos importantes en la zona litoral
de oriente”.
Las fuerzas militares estadounidenses efectúan frecuentes
vuelos espías, que incluyen los U-2, los cuales vuelan a gran altura, sobre
Corea del norte.
Los funcionarios del Pentágono dijeron que podrían enviar a
aviones caza como “escoltas” en la próxima misión de espionaje.
Mientras tanto, comenzaron el 4 de marzo los ejercicios
militares conjuntos de Washington y Seúl llamados Foal Eagle, que
simulan una agresión contra el norte y en los que participan cientos de miles
de tropas. Unos 5 mil efectivos estadounidenses han llegado para reforzar a las
37 mil tropas apostadas en el sur para las maniobras de un mes de duración que
se han llevado a cabo cada año desde 1961.
Los medios de información norcoreanos advirtieron que no
debían usarse ejercicios militares -algunos de los cuales se harán cerca de la
Zona Desmilitarizada- para encubrir un ataque militar.
Aún antes que los ejercicios empezaran, miles de soldados
norteamericanos llevaron a cabo una batalla simulada de cerca de la frontera
fuertemente armada. “Este ejercicio Foal Eagle está intensificando el
peligro de choques armados en la península coreana,” advirtió Minju Joson, un periódico norcoreano.
Los funcionarios del gobierno estadounidense justifican las
amenazas militares contra la República Popular Democrática de Corea (RPDC),
alegando que ésta usará su reactor nuclear para producir plutonio para
fabricar armas. “Una vez empiecen a reprocesar, se producirá una bomba por
mes desde ahora hasta el verano”, declaró el subsecretario de estado Richard
Armitage. Le dijo al Congreso que el gobierno de Corea del norte le vendería
plutonio a “un protagonista no estatal o a estado delincuente”.
Funcionarios de Corea del norte explican que el reactor les
ayudará a encargarse del gran déficit de generación de energía en el país.
A finales de febrero, el director de energía norcoreano, Kim Jae Rok, le dijo
al Sunday Telegraph de Londres que su gobierno también planea
construir cuatro reactores nucleares para “poder satisfacer la urgente demanda
de suministros de electricidad en nuestro país”.
El gobierno reactivó la central de Yongbyon después que
Washington cortó los suministros de combustible que fueron garantizados por un
acuerdo en 1994. La construcción de dos reactores, como parte del acuerdo, ha
sido también suspendida.
Aún antes de la crisis actual, este país de 22 millones de
habitantes funcionaba con 2 gigavatios de energía, menos que la cantidad
consumida por una ciudad estadounidense de un millón de personas, según el
estudio de una organización de investigaciones con sede en California. El
estudio señaló que no hay suficiente electricidad para hacer andar las bombas
eléctricas necesarias para irrigar los campos, o para que funcionen las
fábricas que producen abono, piezas para tractores, y otras cosas esenciales.
Antes del derrumbe de la Unión Soviética y de la mayor
parte del comercio de Corea del norte, el país estaba “completamente
electrificado”, dijo uno de los autores del estudio. La escasez de energía
que ha plagado al país durante los años 90 también exacerbó el impacto de
las sequías e inundaciones alternas, según el estudio.
El llamado de la RPDC a conversar directamente con el
gobierno estadounidense para hablar sobre un pacto de no agresión y la
cuestión nuclear para reducir las tensiones ha sido rechazado repetidamente por
Washington. La administración de Bush ha insistido en “pláticas
multilaterales” con la participación de otros gobiernos de la región.
Discrepando con el planteamiento de Washington, el presidente
sudcoreano Roh le dijo al diario londinense Times, “En última
instancia este problema tiene que ser resuelto por el Presidente Bush y el
presidente de Corea del norte Kim Jong Il”.
Mientras tanto, el gobierno japonés ha anunciado que
proyecta lanzar sus primeros satélites espías a finales de marzo, dirigidos
hacia la región. Funcionarios japoneses también han “hablado de preparar un
‘ataque preventivo’ contra Corea del norte”, informó el número del 23 de
febrero del New York Times. “Nuestra nación usará la
fuerza militar como medida de defensa propia si empiezan a recurrir a las armas
contra Japón”, dijo el ministro de defensa japonés Shigeru Ishiba.
“La incesante demostración de poderío militar por Estados
Unidos” está “creando una situación sumamente tensa en la cual podría
lanzar un ataque preventivo” contra Corea del norte en cualquier momento, dijo
un portavoz del ministerio de asuntos exteriores de la RPDC.
“Esto obliga al ejército y al pueblo de la RPDC a
mantenerse siempre en plena disposición” defensiva.
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