“Nos hemos anotado una gran victoria”, dijo Humberto de la Cruz, al
referirse al fallo de un tribunal federal que exige que la Point Blank Body
Armor reinstaure a Isma Sadius, Carlos Briceño y Midho Cadet. La productora de
chalecos antibalas para agencias militares y policiacas estadounidenses, ubicada
al norte de Miami, los había despedido procurando intimidar a la fuerza
laboral, que busca ser representada por el sindicato de la costura UNITE. El
juez ordenó también la restitución de los 175 trabajadores que salieron en
huelga por casi seis meses para protestar los despidos. Su lucha pasó a ser
causa popular entre los trabajadores del área; los huelguistas respondieron
dando apoyo a otras luchas. El año pasado se unieron a las protestas contra la
encarcelación de inmigrantes haitianos. Arriba, Róger Calero dio su
respaldo a la huelga e intercambió experiencias con huelguistas cuando visitó
la línea de piquete en enero.
|