
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR febrero de 2003 Vol. 27 No. 2
Estados Unidos
Protestan contra registro por el INS
La migra interroga, vigila a residentes de EE.UU. nacidos en 20 naciones
Por Deborah Liatos
SAN FRANCISCO-Más de 800 personas se manifestaron aquí el 10 de enero para
protestar contra el proceso de “registro” impuesto por el Servicio de
Inmigración y Naturalización (INS) a los residentes temporales de 20 naciones
que Washington pretende asociar con el “terrorismo”.
“No a las detenciones” corearon muchos, en referencia al arresto de
cientos de personas que han acatado las órdenes del INS. El gobierno exige que
una cierta categoría de inmigrantes -muchachos y hombres mayores de 16 años,
residentes temporales, de una lista de países principalmente del Medio Oriente-
se reporten a las oficinas de la migra para que les tomen las huellas digitales,
les tomen fotos y los interroguen para dar información particular sobre su
residencia, su empleo y a veces otros datos privados tales como sus creencias
religiosas.
Asimismo, en Nueva York se manifestaron 300 personas frente a las oficinas
del INS el 10 de enero. Esa fecha era el plazo para los residentes oriundos de
Afganistán, Argelia, Bahrein, Eritrea, Líbano, Marruecos, Omán, Qatar,
Somalia, Emiratos Arabes Unidos, Yemen y corea del Norte.
La fecha límite es el 21 de febrero para las personas nacidas en Pakistán y
Arabia Saudita.
Cientos detenidos en Los Angeles
El 16 de diciembre fue la fecha límite decretada para las personas de Irán,
Siria, Sudán, Iraq y Libia. Ese día y los días previos, miles de personas
habían acudido a las oficinas del INS para cumplir con el requisito. En Los
Angeles la policía de inmigración arrestó a cientos de personas -entre 500 y
700- en el propio edificio del INS. Sin previo aviso, fueron esposados y
encerrados en centros de detención, en muchos casos sin camas para dormir.
El 18 de diciembre, miles de personas, principalmente iraníes, se
manifestaron iracundas frente al edificio del INS. Llevaban carteles que decían
“Detención inconstitucional = Racismo” y “¿Ahora qué? ¿Campos de
concentración?” Los carteles se referían a los miles de residentes de origen
japonés que fueron encerrados en campos de concentración por el gobierno de
Roosevelt en 1942 cuando Washington le declaró la guerra a Japón.
Muchos de los arrestados eran personas con solicitudes pendientes de la
tarjeta verde (residencia permanente) que habían pensado que estarían
cobijadas por la ley mientras esperaban que el INS procesara sus documentos.
Al defender el nuevo sistema de registro, decretado por el fiscal general
John Ashcroft, el gobierno afirma que pretende ampliar el requisito para que
abarque a todos los residentes temporales de todos los países para el año
2005.
En la manifestación en San Francisco, hablaron representantes del Comité
Americano-Arabe Contra la Discriminación (ADC), Filipinos por la Acción
Afirmativa, la Sociedad Islámica de San Francisco, el Consejo Sindical de San
Francisco y la Iglesia Memorial Glide.
“No debemos permitir que el gobierno nos amordace ahora”, dijo Chizu
Iiyama, de 81 años, quien estuvo recluido en uno de los campos de
concentración del gobierno norteamericano durante la Segunda Guerra Mundial.
John Tateishi de la Liga de Ciudadanos Japoneses-Americanos, dijo, “Hace 60
años este gobierno promulgó la Ley de Registro Federal de Extranjeros de 1940,
para el registro de las personas de Japón, Alemania e Italia. Esto llevó al
encarcelamiento de 120 mil japoneses-americanos. Fue el peor caso de ‘perfil
racial’ “.
Renee Saucedo de La Raza Centro Legal, dijo, “Cuando detienen a algunos,
nos detienen a todos; cuando aterrorizan a algunos, aterrorizan a cada uno de
nosotros. ¡Ningún ser humano es ilegal!”
Interrogados por el INS
Durante la protesta, había hombres que iban al INS para cumplir con el
registro. Los que salían de las oficinas dijeron que tardaba cuatro horas el
proceso de tomarles las huellas digitales, fotografiarlos e interrogarlos. Los
agentes de la migra les hacían preguntas sobre dónde vivían y trabajaban,
como también sobre sus familias y su país de origen.
“Yo he visto a personas que entran y no salen. Es cuestión de suerte si
uno tiene que quedarse o no”, dijo Alí, un residente de Marin que acababa de
ser cuestionado.
En la manifestación de Nueva York, muchos eran de Asia del Sur. “Cientos
de taxistas están siendo deportados” en Nueva York, dijo Farooq Bhatti,
presidente de la Unión de Choferes de Taxis Amarillos “Hermanos Pak”, uno
de los oradores de la comunidad paquistaní. Bhatti describió el caso de un
chofer con el cual había trabajado nueve años y que hace poco había sido
detenido. “Ahora está encarcelado en Nueva Jersey y su famila está en
Brooklyn”, dijo.
Muchos de los manifestantes estaban haciendo campaña en defensa de los
cientos de inmigrantes que fueron detenidos sin cargos por el INS después del
11 de septiembre de 2001. Supriya David, del grupo DRUM, que defiende a
inmigrantes de Asia del Sur, dijo que su grupo ha estado trabajando con los
detenidos y sus familiares. “Hay grupos de personas que simplemente
desaparecen” de sus comunidades, dijo. En las cárceles del INS “no reciben
buena atención médica o comida. Tienen a 15 personas en una celda”.
Jeanette Gabriel, de la Unión Nacional de Escritores en Nueva Jersey, dijo
que su organización exige la excarcelación de todos los detenidos, muchos de
los cuales están encerrados en cárceles en Nueva Jersey. “Las condiciones en
las cárceles son tan horribles que muchos aceptan voluntariamente ser
deportados”, dijo.
Al cierre de esta edición, un grupo de seis reos en la cárcel del condado
de Passaic han estado en huelga de hambre desde el 14 de enero. Todos están
presos sin cargos. Uno de ellos, el activista palestino Farouk Abdel-Muhti,
lleva nueve meses encerrado. Sus partidarios están haciendo campaña para que
sea puesto en libertad. El Comité por la Libertad de Farouk Abdel-Muhti
convocó a una protesta para el 20 de enero frente a la cárcel. Han estado
realizando líneas de piquetes todos los viernes frente a las oficinas del INS
en Nueva York.
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