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EDITORIAL

Fraude de crisis presupuestaria


UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR
diciembre de 2002 Vol. 26 No. 11

Editorial

Fraude de crisis presupuestaria

El gobierno de Nueva York ha lanzado una ofensiva contra los empleados públicos y servicios esenciales. El alcalde Michael Bloomberg ha congelado la contratación de empleados y ha recortado fondos para servicios sociales. También proyecta despidos y recortes de salarios y beneficios médicos. Y esto es nada más el comienzo. Los políticos capitalistas alegan un "déficit presupuestario" para convencer a los trabajadores de que aceptemos estos ataques a nuestro nivel de vida. Quieren que nos preocupemos de cómo el gobierno va a "reducir el déficit".

Bloomberg declara que "todo está sobre el tapete" en cuanto a posibles cortes como pretexto para arremeter contra los trabajadores del transporte, los maestros y demás empleados municipales. Desde luego, nunca se le ocurriría poner en el tapete los miles de millones en pagos de intereses a los dueños ricos de bonos. Al contrario, ellos son los primeros en ser pagados.

La Autoridad Metropolitana del Transporte (MTA) exige "sacrificios". Pero los transportistas, que han realizado grandes manifestaciones en los últimos meses, no se tragan la propaganda. Sientan un ejemplo al defender sus conquistas . Su lucha destaca la necesidad de partir de los intereses de nuestra clase, y no de las ganancias de los explotadores.

Los políticos burgueses argumentan que existe un "pastel" fijo de fondos --el "presupuesto"-- y que cuando hay un déficit tienen que recortar. Pero hay recursos de sobra. Los trabajadores y agricultores producimos toda la riqueza de la sociedad, la cual se la apropian directamente las familias multimillonarias.

Detrás de la crisis económica hay un problema inherente en el capitalismo: la tendencia de las tasas de ganancia de bajar, lo cual atiza más competencia entre los patrones, a nivel nacional e internacional. Intentan apuntalar sus tasas de ganancia atacando los empleos y el salario social del pueblo trabajador, al tiempo que desatan guerras por el control de los recursos naturales.

Los intereses del pueblo trabajador y los de las familias gobernantes son antagónicos. Lo que les beneficia a ellos es a expensa nuestra. Y cuando los trabajadores luchamos y logramos mejores condiciones, salarios o atención médica, significa que los patrones van a recibir un poco menos de ganancias. Es problema suyo. Es su gobierno y su presupuesto, no el nuestro.

Una de las demandas de los transportistas de Nueva York es la defensa de sus beneficios médicos. Esta lucha plantea un problema social para todo el pueblo trabajador: la necesidad de un sistema nacional, universal y gratuito de salud pública.

Ante la amenaza de despidos, el movimiento obrero debe organizar una lucha para garantizar empleos para todos reduciendo la semana laboral sin reducir los salarios. Un masivo programa de obras públicas financiado por el gobierno crearía empleos construyendo viviendas, escuelas, parques y otras necesidades.

En vez de un sistema regresivo de impuestos que recae sobre los trabajadores, el movimiento obrero debe abogar por un fuerte impuesto progresivo a los ingresos que se derivan de las ganancias, los dividendos, intereses y alquileres de los ricos.

En vez de tener que resistir constantemente al gobierno patronal y su policía, sus cortes y sus fuerzas armadas, necesitamos un gobierno propio: un gobierno de trabajadores y agricultores. Para lograrlo habrá que forjar un movimiento revolucionario de millones que pueda reemplazar el dominio de la clase multimillonaria con el poder en manos del pueblo trabajador, sumándose a la lucha mundial por el socialismo.


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