Perspectiva Mundial
numeros anterioresbusqueda de articulosdistribuidores localescomo contactarnossuscribase


El Militant, un semanario socialista en inglés

en este numero

PORTADA

¡No a las acciones bélicas imperialistas contra Iraq!

Obreros de la carne en Minnesota ganan primer contrato sindical

Venezuela: movilizaciones se oponen a planes golpistas

Líder revolucionario cubano Victor Dreke habla sobre 'Cuba y Africa'v

BRASIL

Comicios reflejan radicalización

ESTADOS UNIDOS

¿Detenciones por tiempo indefinido?

La lucha contra el imperialismo hoy y la respuesta comunista

La obra de Che en Africa

Mineros: patrones y gobierno ocultan causas de desastre

Funcionarios del sindicato portuario ILWU y los patrones de las compañías de carga y estiba anunciaron una propuesta de acuerdo

REINO UNIDO

Bomberos organizan serie de paros

EDITORIAL PATHFINDER

Sexto capítulo del libro de Pathfinder 'La rebelión de los camioneros'

EDITORIAL

Fraude de crisis presupuestaria


UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR
diciembre de 2002 Vol. 26 No. 11

Estados Unidos

Estudiantes, agricultores escuchan a revolucionario cubano Víctor Dreke

Dreke
Eric Simpson/Perspectiva Mundial
Víctor Dreke (al micrófono) y Ana Morales (2da. de la izq.) habla en mitin en el recinto norte de la Universidad Internacional de la Florida en Miami.

Por Martín Koppel

El dirigente revolucionario cubano Víctor Dreke realizó una exitosa gira de conferencias en ocho ciudades de Estados Unidos en octubre y noviembre. Junto con Ana Morales, quien ha dirigido misiones médicas en cubanas varios países africanos, habló ante cientos de estudiantes y otras personas interesadas en el tema de su charla, "Cuba y Africa: de 1959 hasta el presente". La gira fue auspiciada por profesores, departamentos universitarios y organizaciones estudiantiles en distintas universidades.

Dreke y Morales hablaron en Washington; Atlanta y Valdosta, Georgia; Birmingham, Alabama; Miami y Tampa, Florida; Boston; y Providence, Rhode Island.

Dreke habló desde la óptica de un comandante de la Revolución Cubana que por casi cuatro décadas ha sido uno de los dirigentes de la solidaridad internacionalista de Cuba con Africa. A principios de los años 50, siendo un adolescente en la provincia central de Las Villas, él se incorporó a la lucha popular contra la dictadura de Batista, y luego al Ejército Rebelde. Después del triunfo de la revolución asumió varios cargos, incluido como uno de los comandantes de las fuerzas que combatieron a las bandas contrarrevolucionarias, las cuales asesinaron a cientos de campesinos y trabajadores durante una guerra sucia organizada por Washington, sobre todo en la sierra del Escambray entre 1959 hasta 1965.

En 1965 Dreke fue el segundo al mando de Ernesto Che Guevara en una misión cubana de combate que fue al Congo en 1965 a solicitud de las fuerzas de liberación nacional que eran seguidoras de Patricio Lumumba, el asesinado líder de la lucha independentista en el Congo. En 1966 Dreke volvió a Africa al frente de la misión militar cubana para entrenar a soldados leales a Amílcar Cabral, principal dirigente de la lucha contra el colonialismo portugués. En la última década ha contribuido a dirigir el trabajo cubano de apoyo a proyectos de desarrollo en Africa, y ha sido uno de los dirigentes de la Asociación de Combatientes de la Revolución.

Mitin de más de 250 en Miami

En Miami, 250 personas colmaron un salón el 13 de noviembre en el recinto norte de la Florida International University. El mitin fue apoyado por varios profesores y departamentos académicos, así como grupos estudiantiles, la organización cubanoamericana Alianza Martiana y la Coalición de Miami contra el Bloqueo a Cuba.

El público, principalmente estudiantes, recibió a los oradores con una ovación. Carole Boyce Davies, directora de Estudios Africanos y del Nuevo Mundo, les dio la bienvenida a los dos invitados cubanos. Dijo que su departamento los había invitado "por el papel cubano en la lucha contra el colonialismo en Africa, por el hecho que Cuba tiene significado simbólico en América Latina, el Caribe y Africa por su capacidad de desafiar la dominación norteamericana", y por "el interés entre los estudiantes en la experiencia afrocubana".

Marlene Bastiene of Fanm Ayisyen na Miami (Mujeres Haitianas en Miami) condenó la política de Washington de deportar masivamente a los inmigrantes haitianos e invitó al público a participar en una manifestación el 21 de noviembre para exigir la libertad de los cientos de haitianos detenidos en la prisión de inmigrantes Krome.

Mientras Bastiene hablaba, un puñado de derechistas trató de desbaratar el evento gritándole "asesino" a Víctor Dreke. Dos de ellos trataron de alcanzar la tribuna pero les salió el tiro por la culata. Los estudiantes que estaban protegiendo el mitin les cerraron el paso. Los derechistas gritaron por unos minutos y, al negarse a respetar la solicitud del moderador, el profesor James Sweet, de permitir que hablaran los oradores, fueron removidos por policías vestidos de civil. Tras dos intentos más, el pequeño grupo de desbaratadores, principalmente cubanoamericanos de mayor edad, no logró su objetivo, y finalmente el mitin continuó sin más incidentes.

Los derechistas apenas habían logrado movilizar unas pocas decenas de personas, a pesar de que durante dos días seguidos las radioemisoras ultraderechistas de Miami habían promovido una protesta y que dos congresistas de Miami, Ileana Ros y Lincoln Díaz-Balart, habían pedido al Departamento de Estado que le revocara la visa a Dreke, calificándolo como "criminal de guerra". Al día siguiente, el Miami Herald publicó un artículo favorable sobre el mitin.

En los días previos al mitin, las fuerzas ultraderechistas habían presionado a las autoridades universitarias para que lo cancelaran. Unas horas antes del evento, el presidente de la FIU, Modesto Maidique, un cubanoamericano, emitió una declaración diciendo que la universidad debe respetar el derecho de los profesores que habían invitado a Dreke para hablar en el foro. "Llamo a todos los miembros de la comunidad a que comprendan y respeten las libertades que nos ofrece este país", dijo.

En su presentación, Dreke condenó la guerra económica de Washington y llamó a la normalización de las relaciones entre los dos países. Destacó el voto abrumador en la ONU, el día antes, a favor de una resolución que le pide al gobierno norteamericano que levante el embargo contra Cuba.

Dreke explicó los lazos históricos entre los pueblos de Cuba y de Africa, y el papel de la Revolución Cubana en apoyo a las luchas anticoloniales y antiimperialistas en Africa. Los magníficos edificios antiguos de Habana Vieja y de la ciudad de Trinidad "fueron construidos con el sudor y la sangre de esclavos africanos. Eso es lo que nos une a Africa." Durante la lucha contra el coloniaje español, dijo, muchos de los combatientes mambises eran negros.

En 1902 la dominación de Cuba pasó de los colonialistas españoles al imperialismo norteamericano. "Sólo con el triunfo de la revolución el 1 de enero de 1959, fue que Cuba llegó a ser verdaderamente libre, independiente y soberana", afirmó Dreke.

Desde entonces, destacó, cientos de miles de voluntarios cubanos se han sumado a las luchas de liberación nacional en Africa, desde Argelia hasta el Congo y Guinea-Bissau. En Angola 300 mil combatientes, a lo largo de 13 años, acudieron a la solicitud de ayuda del nuevo gobierno independiente para repeler los ataques del ejército del régimen del apartheid, el cual fue derrotado definitivamente en la batalla de Cuito Cuanavale en 1988.

"De Africa no nos llevamos ni tierra ni petróleo ni diamantes", apuntó. "Sólo nos llevamos nuestros muertos y heridos y el amor de los pueblos africanos".

Ana Morales describió los logros de la Revolución Cubana en la medicina, así como las misiones médicas en Africa y el Caribe. Cuba ha contribuido con la construcción de escuelas de medicina en varios países. "Lo hicimos no porque seamos un país con muchas riquezas naturales sino porque tenemos mucha riqueza humana con hombres y mujeres que quieren hacer algo para cambiar el mundo", dijo Morales.

¿Por qué pelearon cubanos en Angola?

Luego hubo un periodo de discusión. Un hombre negro que dijo que trabajaba para Radio Martí, una emisora de propaganda anticubana del gobierno norteamericana, preguntó si la participación de cientos de miles de cubanos en la defensa de Angola contra las invasiones del régimen sudafricano del apartheid había obedecido a la Guerra Fría y las relaciones entre Cuba y la Unión Soviética. ¿Cuáles fueron los beneficios para los cubanos, y sobre todo para los cubanos negros?

"La solidaridad cubana en Angola y el resto de Africa no tuvo nada que ver con nuestras relaciones con la Unión Soviética", contestó Dreke. "El beneficio para nuestro pueblo fue que nos hicimos millones de amigos nuevos y saldamos parte de nuestra deuda con la humanidad".

Dreke también respondió a las acusaciones de unos pocos individuos en el público de que el gobierno cubano había cometido crímenes durante la lucha contra las bandas contrarrevolucionarias en el Escambray a principios de los años 60. Describió los asesinatos y las violaciones cometidos contra alfabetizadores, trabajadores y campesinos por estas bandas financiadas y organizadas por Washington. Describió la llamada Operación Mangosta, un programa de asesinatos y sabotaje desarrollado por la administración Kennedy a fin de sentar las bases para derrocar la revolución. Desde el triunfo de la revolución, dijo, "unos 3 500 compañeros fueron asesinados y 2 mil fueron heridos por estas bandas terroristas. Tuvimos que aplicar leyes y justicia revolucionarias contra estos crímenes", dijo.

En respuesta a una pregunta de si los médicos cubanos que van en misiones extranjeras se pueden quedar en esos países si desean, Morales contestó que la participación es "completamente voluntaria". Asimismo, todo el que quiera irse de Cuba está libre de hacerlo con tal que tenga una visa para visitar otro país, dijo.

Varios de los jóvenes que asistieron al mitin en Miami habían llegado de Tampa, donde habían ayudado a organizar un evento similar en el recinto de la University of South Florida el día antes. Ahí también fue auspiciado por varios departamentos de la universidad y grupos de estudiantes negros. En Tampa además hicieron un recorrido por Ybor City y Ana Morales fue invitada por el departamento de antropología a dar un seminario sobre las misiones cubanas en Africa y conocer al director del centro de investigaciones del SIDA.

En el mitin en Tampa, la Decana de Asuntos Internacionales, Joanne McCarthy, dio inicio a la actividad, diciendo, "Es una tarde muy especial porque no siempre tenemos la oportunidad de dar la bienvenida a oradores que pueden hablar con autoridad sobre Africa y la Diáspora y también sobre Cuba y el Caribe".

El moderador fue el doctor Trevor Purcell, jefe del departamento de estudios africanos. Patrick Sandji, presidente de la Asociación de Estudiantes Africanos, dio la bienvenida a Dreke y Morales, destacando el papel cubano en Africa en la lucha contra el SIDA. Benouchka Charite, miembro del Club de Estudios Africanos y uno de los estudiantes que habían organizado el mitin, habló sobre el trato discriminatorio de los refugiados haitianos por el gobierno norteamericano. "Hay que pronunciarse contra la injusticia", dijo.

A Dreke lo presentó el Doctor Earl Conteh-Morgan, profesor de asuntos internacionales. "Para los que vivimos en torres de marfil es una oportunidad inusitada poder escuchar a un estudioso y combatiente revolucionario que ha militado por más de 50 años, que luchó al lado de Che Guevara. Un activista estudiantil y combatiente libertario que representó a la Revolución Cubana en Africa. Luchando al lado de Amílcar Cabral contra los colonialistas portugueses, contribuyó a conquistar la libertad para Guinea-Bissau". El instó a todos a comprar el libro de Dreke, De la sierra del Escambray al Congo: en la vorágine de la Revolución Cubana.

Dreke habló sobre cómo se hizo la revolución y las transformaciones sociales que produjo. Invitó al público a un diálogo.

Una decena de las 125 personas presentes pretendieron desbaratar el evento. Muchos miembros del público ayudaron al moderador y a los organizadores estudiantiles a insistir que todos debían sentarse y esperar que se les reconociera para poder tomar la palabra. La mayoría de los desbaratadores se fueron frustrados por su derrota.

Un hombre negro de 64 años se levantó y dijo que se había criado en la misma ciudad --Holguín-- que el primer individuo que había interrumpido al orador alegando que no había existido discriminación racial antes de la revolución. Explicó que en esa ciudad, debido a la segregación racial, él y su familia vivían del otro lado de la línea que los separaba de donde vivía el desbaratador antes de la revolución. "Esa es la verdadera historia de Cuba antes de la Revolución", dijo. "No mientan acerca de su pasado o del pasado de Cuba", advirtió, agradeciendo a Dreke y a Morales por venir a Tampa a decir la verdad sobre Cuba.

Después del evento, Diego Negrao Guerra, un cubanoamericano de 19 años de edad, comentó: "Es importante que la gente tenga la oportunidad de escuchar algo positivo sobre Cuba. Yo aprendí mucho sobre Cuba y sobre mí mismo, sobre la historia de mi pueblo".

En Washington

En la primera ciudad que visitaron, Washington, Dreke y Morales fueron invitados a hablar en la Universidad Howard, un recinto predominantemente negro, por el gobierno estudiantil, el grupo pro derechos civiles NAACP en la universidad, y otras organizaciones y departamentos. El salón se llenó y tuvieron que cambiar de lugar para que cupieran las 300 personas presentes.

A la pregunta de un estudiante del futuro de Cuba dentro de 40 años, Dreke contestó: "Te puedo decir lo que no haremos en Cuba dentro de 40 años. Los capitalistas no van a tomar el poder y jamás vamos a volver a poner la soga que separaba a los negros de los blancos en las plazas de muchos pueblos cubanos antes de la revolución".

Acerca del papel de la nueva generación, Dreke dijo que los jóvenes ya están asumiendo responsabilidades directivas en Cuba. Un ejemplo que dio fue el caso de los cinco revolucionarios cubanos que están presos en prisiones norteamericanas bajo cargos fabricados de espionaje; su verdadero delito era obtener información sobre grupos contrarrevolucionarios que tienen una historia de lanzar ataques contra Cuba.

Dreke y Morales también hablaron en otras universidades de la zona: ante 30 estudiantes en el College of Notre Dame, 70 en la Universidad de Maryland en el Condado de Baltimore y unas 100 personas en American University. Dieron una presentación en la escuela secundaria Banneker y en el Writers Roundtable del grupo TransAfrica, y conversaron con un grupo de seis trabajadores ferroviarios.

Invitados por granjeros en Georgia

Hablando en el pueblo rural de Valdosta en el sur de Georgia, Dreke dijo, "La revolución que triunfó en Cuba el 1 de enero de 1959 se hizo para dar tierra al que la trabajaba. Logramos salud pública gratuita para todos. Llevamos a cabo una campaña de alfabetización para que todos aprendieran a leer y escribir. Pusimos fin a la discriminación contra los negros.

Dreke y Morales fueron bien recibidos por el público de 50 personas en el mitin, auspiciado por el Tribunal Popular. Antes del mitin fueron invitados a visitar dos fincas, acompañados de unas 30 personas. Willie Head los recibió en su finca. También estuvo presente Gladys Williams, del Tribunal Popular. Williams habló sobre la visita que ella, Head y otros agricultores norteamericanos hicieron a Cuba en febrero del 2000.

"Al andar por el campo uno nota que algunas fincas están en mejores condiciones que otras", comentó Head. Es una señal, dijo, "que el gobierno norteamericano discrimina contra los granjeros negros. Los agricultores negros han llevado a cabo una larga lucha para mantener su tierra. El gobierno, por sus prácticas, "conscientemente no nos brinda las oportunidades para cultivar la tierra", dijo. Al quedar endeudados, "perdemos la tierra y nos convertimos en campesinos sin tierra".

Head agregó, "Necesitamos una revolución en este país. Sabemos que ustedes hicieron una revolución en Cuba y que necesitamos aprender cómo lo hicieron.

Luego viajaron en una caravana de 10 vehículos a la finca de Rosa Lee Murphy, de 88 años, quien les dio a Dreke y Morales una reseña histórica de la finca y cómo la población negra batalló contra la discriminación institucionalizada.

Varios de los jóvenes que participaron en estas actividades habían llegado de Miami, donde se enteraron de la visita de Dreke a Georgia. Nils Arrington, estudiante de la Universidad de Miami, comentó, "He aprendido más en las últimas dos horas que en los últimos dos años de la universidad".

Un total de más de 700 personas asistieron a eventos públicos para Dreke y Morales en Georgia. En Atlanta, 300 jóvenes entusiastas colmaron un auditorio en la universidad Spelman College, donde Ana Morales habló sobre los médicos internacionalistas cubanos en Africa.

"En Africa 28 millones de personas están infectadas con VIH", dijo Morales. "Cuba está dispuesta a ayudar a Africa. Si otros países también ayudan, Cuba ofrece enviar a 4 mil médicos, personal médico y maestros para crear 20 escuelas de medicina en el continente africano que puedan formar a mil médicos por año. También hemos ofrecido enviar especialistas para dirigir una campaña de prevención de SIDA, y equipo diagnóstico para 30 mil pacientes".

"¿Cómo puede Cuba ofrecer esta solidaridad? Lo esencial es el capital humano: el nivel cultural que Cuba ha alcanzado con nuestra revolución, el alto nivel de conciencia y la confianza de la población".

Durante la visita a Atlanta, un grupo de activistas de solidaridad con Cuba auspiciaron una cena y reunión, donde discutieron la próxima etapa de la campaña de defensa para los cinco revolucionarios cubanos presos. En Atlanta se realizará la próxima serie de iniciativas jurídicas a favor de los cinco, incluida la solicitud de un nuevo juicio.

Acompañados de un grupo de estudiantes y trabajadores, los dos revolucionarios cubanos visitaron el sitio histórico Martin Luther King para ver una exposición de fotos sobre la historia de linchamientos racistas en Estados Unidos. Asimismo, Tyronne Brooks, presidente de la Asociación de Funcionarios Electos Negros de Georgia, invitó a Dreke y Morales a un almuerzo con veteranos activistas pro derechos civiles.

En la Universidad Clark Atlanta, un centenar de estudiantes escucharon absortos la presentación de Dreke sobre su experiencia como comandante de la Revolución Cubana y combatiente en Africa.

Unas 90 personas asistieron a un mitin en el Centro Teológico Interdenominacional. Mack Jones, recientemente jefe del departamento de ciencia política en la universidad Clark Atlanta, presentó a Dreke y Morales. "La acción internacional más importante y destacada del último medio siglo fue el triunfo y la consolidación de la Revolución Cubana, dijo Jones. "La Revolución Cubana le mostró al mundo, y especialmente a los países pobres del mundo, que existe un camino alternativo de desarrollo. Y en segundo lugar, la afrenta más ultrajante a la humanidad en los últimos 50 años ha sido la arremetida implacable del gobierno norteamericano contra la Revolución Cubana".

En la reunión, tres estudiantes --Martha Ramírez, Pearl Dorga y Claressa Dubbery-- instaron a los jóvenes presentes a que asistieran al congreso de la Organización Continental de Estudiantes Latinoamericanos y del Caribe, a celebrarse en Guadalajara del 29 de noviembre al 2 de diciembre.

En Birmingham, Alabama, los dos revolucionarios hablaron ante 100 personas en la Universidad de Alabama. Entre el público, que contaba con jóvenes y viejos, estudiantes y trabajadores, y personas de diferentes nacionalidades, había un grupo de cuatro estudiantes de la Universidad A&M de Alabama. Los cuatro, miembros de la Alianza Panafricana, habían viajado 90 millas de Huntsville para asistir al evento.

Además, Dreke y Morales fueron invitados al pueblo rural de Epes, Alabama, por la Federación de Cooperativas del Sur; visitaron el museo del Instituto de Derechos Civiles de Birmingham; y hablaron en la Universidad de Alabama en Tuscaloosa. Morales habló en la Facultad de Servicios de Salud Comunitaria, donde un grupo de médicos y trabajadores de la salud enfrentan la escasez de personal médico en las zonas rurales de Alabama.

Se pudo escuchar caer un alfiler cuando Morales explicó: "En Cuba, después de completar sus estudios, todos los médicos trabajan en la comunidad por dos años. Creemos que todos los seres humanos en Cuba tienen los mismos derechos, y que la gente no se debe hacer médico por el dinero sino para estar al servicio de la comunidad".

Víctor Dreke y Ana Morales completaron su exitosa gira con una visita a Boston y a Providence, Rhode Island. Hablaron ante públicos estudiantiles en la Universidad de Massachusetts y en la Universidad Brown, respectivamente.


Portada | Portada este número