
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR noviembre de 2002 Vol. 26 No. 10
España
Vascos condenan proscripción
Miles protestan contra prohibición de partido independentista Batasuna
Por Laura Garza
MADRID-Decenas de miles de personas salieron a las calles de la ciudad vasca
de Bilbao el 14 de septiembre para condenar al gobierno español por proscribir
al partido político Batasuna, que aboga por la independencia del pueblo vasco.
"Estamos protestando contra la pérdida de libertades políticas
fundamentales en el país vasco" afirmó Unai, un estudiante. "Esta
protesta muestra que la gente se opone a las medidas autoritarias del gobierno
español." Los manifestantes marcharon detrás de la bandera vasca y una
pancarta que decía, "Gora Euskal Herria" (Viva el pueblo vasco).
La lucha por la independencia de la región vasca, que abarca territorio en
el sur de Francia y el norte de España, goza de un apoyo amplio en esta
región. La intransigente lucha de los vascos ha sido un obstáculo para el
gobierno capitalista de España, que se opone a esta demanda.
La protesta tuvo lugar unas semanas después de un fallo emitido el 26 de
agosto por Baltasar Garzón, juez de la Corte Suprema española, que declaró
proscrito a Batasuna por tres años, mientras se lleva a cabo una investigación
para justificar su prohibición permanente vinculando a simpatizantes de
Batasuna con el grupo independentista ETA (Tierra y Libertad Vasca), que está
proscrito. Garzón emitió órdenes de cerrar las oficinas del partido, congelar
sus cuentas bancarias, y cerrar tabernas y otros negocios en la región vasca.
La orden también prohíbe las protestas de los simpatizantes de Batasuna.
Policía ataca marcha
La marcha del 14 de septiembre, a la cual concurrieron por lo menos 30 mil
personas, sobrepasó por mucho a los centenares de policías que pretendían
desbaratarla. Los policías pusieron una barricada en la calle en medio del
recorrido. Cuando los manifestantes llegaron hasta la barricada, los agentes les
ordenaron que se dispersaran. Poco después la policía atacó a la multitud con
mangueras de alta presión, gases lacrimógenos y balas de goma.
Los dirigentes de la marcha lograron hablarle a la multitud y luego la
mayoría se dispersó. Arnoldo Otegi, uno de los dirigentes de Batasuna a
quienes se les había prohibido hablar en público, declaró, "Hoy hemos
visto quiénes defienden los derechos humanos. Habrá nuevas manifestaciones y
nuevas oportunidades. Pedimos que esto termine pacíficamente".
La semana anterior, cientos protestaron en Guernica contra la política del
gobierno de transferir a los prisioneros políticos vascos a cárceles alejadas
de la región vasca. Al siguiente día, en San Sebastián, miles marcharon
detrás de una pancarta que rezaba, "El país vasco necesita
libertad". Funcionarios del gobierno español se quejaron de que la
Ertzaintza, la policía local vasca, no había interrumpido estos eventos. Antes
de la acción del 14 de septiembre, las autoridades regionales vascas acordaron
entregar una copia de las órdenes de Garzón a los manifestantes. Sin embargo,
el gobierno de Madrid exigió que Ertzaintza cumpliera la orden del juez, y las
autoridades vascas la acataron.
Estas protestas han profundizado una división entre los partidos
capitalistas que gobiernan el estado español y el partido independentista
burgués que gobierna la región autónoma vasca. Las autoridades en Madrid
pidieron una explicación de por qué se permitió la marcha del 14 de
septiembre. Un vocero del gobernante Partido Popular del primer ministro
español José María Aznar, en la región vasca se quejó diciendo, "ETA y
Batasuna lograron sus objetivos: trajeron más de 70 ómnibus a Bilbao,
reunieron a su gente, ocuparon las calles de Bilbao por más de media hora, e
hicieron un acto político donde habló nada menos que Arnal Otegi".
En respuesta, el Partido Nacional Vasco, el partido gobernante en la región
vasca, acusó al juez Garzón de limitar la libertad de expresión, y amenazó
con entablar cargos contra el juez por usurpar el poder que pertenece a las
autoridades regionales vascas. Funcionarios vascos también rehusaron obedecer
una orden de disolver el grupo de representantes de Batasuna en el parlamento,
donde mantienen 7 de los 75 escaños.
Las acciones de Madrid se realizan en el contexto de la campaña guerrerista
contra Iraq y las últimas medidas que el gobierno está tomando para justificar
leyes represivas en nombre de "combatir el terrorismo." El gobierno
propuso recientemente añadir 10 mil tropas en las calles bajo el pretexto de la
"lucha contra la delincuencia", y ha propuesto una enmienda a la ley
contra extranjeros que permitiría la deportación de todo inmigrante que sea
declarado culpable de delitos menores. En los días antes de la marcha en
Bilbao, el primer ministro Aznar le dijo al presidente George Bush que el
gobierno de España tenía buenas razones para apoyar a Washington en sus
acciones bélicas contra Iraq.
Madrid está tratando de usar la campaña guerrerista para promover más
medidas para limitar los derechos de los nacionalistas vascos. Las autoridades
españolas hasta ahora no han logrado que Batasuna sea calificado oficialmente
como "grupo terrorista", dándole así a los gobiernos de Francia y
Bélgica un pretexto para clausurar las oficinas del partido en esos países.
Pretenden reintroducir esta propuesta ahora que el grupo ha sido proscrito en
España.
Mientras tanto, las autoridades francesas han llevado a cabo una serie de
arrestos de personas acusadas de ser miembros de la ETA.
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