
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR noviembre de 2002 Vol. 26 No. 10
Cuba
Conferencia sobre crisis de los 'missiles' de octubre de 1962
Rusos, cubanos, norteamericanos repasan sucesos 40 años después
Por Mary-Alice Waters
LA HABANA-Una conferencia internacional tripartita de tres días sobre
"La crisis de octubre: una visión política 40 años después"
concluyó el 13 de octubre con una visita de los conferencistas a uno de los
sitios en la provincia de Pinar del Río donde en octubre de 1962 se estaba
construyendo un emplazamiento de missiles balísticos de mediano alcance.
Cerca de 200 cubanos, norteamericanos y rusos en total -muchos de los cuales
estuvieron involucrados directamente hace 40 años en lo que se conoce
comúnmente como la crisis de los "missiles"- intercambiaron criterios
sobre el origen y las consecuencias de estos acontecimientos. La administración
norteamericana de John F. Kennedy llegó a pocos pasos de lanzar un ataque
contra Cuba que probablemente se habría convertido rápidamente en una guerra
nuclear con la Unión Soviética.
En la conferencia, el ex secretario de defensa Robert McNamara, quien ocupó
ese cargo durante la crisis de los "missiles" así como la masiva
escalada de fuerzas estadounidenses en Vietnam, argumentó que la Operación
Mangosta de la administración Kennedy había sido "estúpida". No fue
más que un acontecimiento secundario, dijo McNamara.
La Operación Mangosta fue un extenso programa de asesinatos, sabotajes y
subversión, dirigido personalmente desde la Casa Blanca por el procurador
general Robert Kennedy a nombre de su hermano, el presidente. Se había iniciado
después de la aplastante derrota que, en abril de 1961, las fuerzas armadas y
milicias cubanas le asestaron a una invasión de mercenarios cubanos organizada
por Washington por la Bahía de Cochinos. El objetivo de la invasión era el de
preparar el camino para el uso directo de fuerzas militares estadounidenses para
derrocar al gobierno revolucionario de Cuba.
Con su plena dosis de arrogancia imperialista, Arthur Schlesinger, en aquel
entonces ayudante especial de Kennedy, calificó la Operación Mangosta como un
mero "alfilerazo", y se declaró "sorprendido" de que
hubiera causado tales "problemas para los cubanos". Los responsables
de la política norteamericana en realidad no estaban interesados en Cuba,
proclamó Schlesinger. El único asunto era la eliminación de potenciales bases
militares soviéticas en América Latina.
Cada una de estas mentiras, y otras más, fueron abordadas y rebatidas en el
transcurso del encuentro, especialmente por los conferencistas de Cuba. El
origen de la crisis "de los missiles" no fueron las armas soviéticas
sino el empeño de Washington en aplastar la Revolución Cubana. Lo que previno
una invasión norteamericana -para la cual ya existían planes muy adelantados-
no fue ni la "moderación" de Kennedy ni la decisión abrupta del
premier soviético Nikita Jhrushchov de retirar los missiles sin consultar con
la dirección cubana. Lo que frenó la mano de Washington fue su conocimiento de
que una invasión a Cuba significaría un precio político inaceptable debido a
la voluntad del pueblo cubano de defender su revolución socialista. En ese
entonces los planificadores del Pentágono calculaban que las bajas
estadounidenses hubieran sido increíblemente altas ya en los primeros días de
un ataque.
La delegación cubana, cuyos integrantes ayudaron a establecer la verdad
histórica acerca de la agresión de Washington, contó con el presidente Fidel
Castro, los vicepresidentes José Ramón Fernández y José Ramón Balaguer,
otros dirigentes del gobierno y del Partido Comunista de Cuba que protagonizaron
los sucesos de octubre de 1962, y varios autores e investigadores. Entre los que
iniciaron una sesión de la conferencia con una presentación estuvo Tomás Diez
Acosta, autor del nuevo libro Octubre de 1962: La crisis de los 'missiles' vista
desde Cuba, que se basa en una abundancia de información tomada de archivos
cubanos y entrevistas con protagonistas de estos acontecimientos.
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