
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR noviembre de 2002 Vol. 26 No. 10
Medio Oriente
Bombardeos de EE.UU., británicos escalan ataque imperialista a Iraq
Por Patrick O'Neill
Aviones de guerra estadounidenses y británicos bombardearon Iraq 10 veces
sólo en la última semana de septiembre. De las 50 incursiones efectuadas este
año, más de la mitad ocurrieron en agosto y septiembre, reflejando un marcado
aumento en estos ataques relámpago, muchos de ellos nocturnos.
"Aviones norteamericanos y británicos hostiles violaron nuestro espacio
aéreo a la 9:30 p.m. tiempo local, despegando desde bases aéreas en
Kuwait", dijo un vocero militar iraquí el 25 de septiembre. "El
enemigo atacó nuestras instalaciones civiles y de servicio en las provincias de
Dhi Qar y Meisan, lesionando a un civil". El Pentágono dijo que los
ataques habían golpeado sitios de missiles de tierra-aire cerca de Tallil y Al
Amarah, 170 millas al sureste de Bagdad.
Aviones de guerra estadounidenses y británicos atacaron nuevamente después
de la medianoche del siguiente día, bombardeando un centro de comunicaciones de
defensa aérea en Al Kufah, una ciudad en el centro sur de Iraq. Otras aeronaves
bombardearon sistemas móviles de radares de defensa aérea en un aeropuerto en
la sureña ciudad portuaria de Basora. Las autoridades iraquíes condenaron el
ataque señalando que el aeropuerto era una instalación civil.
Haciendo reconocimiento de que las fuerzas invasoras habían bombardeado
áreas civiles, funcionarios estadounidenses acusaron al gobierno iraquí de
colocar equipo militar en instalaciones civiles con "esperanzas de que las
fuerzas de la coalición no atacaran por miedo de lesionar a civiles",
informó la agencia noticiosa AP.
En la ultima década, los frecuentes ataques aéreos angloamericanos han
dejado muchos muertos y heridos civiles. En febrero del año pasado, el
columnista del Washington Post William Arkin, reveló que las fuerzas militares
estadounidenses han utilizado bombas antipersonal de racimo en sus ataques en
las zonas de "exclusión" impuestas por los imperialistas sobre
territorio iraquí. Las bombas "matarán y herirán a civiles inocentes por
muchos años", escribió.
Si bien los voceros militares estadounidenses alegan que los oficiales
ordenan los ataques en respuesta al fuego antiaéreo iraquí o a señales de que
los radares de defensa terrestre se han enfocado en uno de ellos, el secretario
de defensa norteamericano Donald Rumsfeld divulgó a mediados de septiembre que
los aviones ahora se están concentrando en la destrucción de las principales
instalaciones permanentes de defensa aérea, " en vez de radares o piezas
especificas usadas contra pilotos estadounidenses o británicos", informó
AP.
Los aviones norteamericanos y británicos se han concentrado en atacar sitios
a lo largo de un corredor aéreo en el sureste de Iraq, en la región fronteriza
con Kuwait. En comentarios públicos de funcionarios del Pentágono y de la Casa
Blanca sobre los planes de invasión, Kuwait ha sido mencionado frecuentemente
como posible punto de lanzamiento para una ofensiva de infantería hacia Bagdad.
Concentran tropas en Kuwait
La cantidad de tropas norteamericanas en Kuwait ha aumentado hasta 10 mil.
Fuerzas terrestres, aéreas y anfibias realizaron recientemente la
"Operation Eager Mace". Otro ejercicio militar, denominado "Operación
primavera del desierto", está por comenzar. Cerca de 4 mil marines
estadounidenses participarán en estas maniobras, más del doble de la cantidad
involucrada en ejercicios pasados.
"Tales maniobras han sido comunes durante cerca de una década,
brindándoles a las fuerzas estadounidenses experiencia en el desierto y
fortaleciendo los lazos militares con sus aliados en el Golfo", subrayó el
Union Tribune de San Diego.
Desde el fin de la guerra del Golfo, una década que ha abarcado tres
administraciones, Washington ha establecido varias bases en Kuwait y en otros
estados del Golfo y las ha usado para basar sus maniobras militares.
Washington también ha construido o ampliado instalaciones militares en Katar,
Bahrein, Omán y los Emiratos Árabes Unidos como refuerzos y alternativas a la
antigua base aérea del Príncipe Sultán y otras bases en Arabia Saudita.
Príncipe Sultán sigue sirviendo de cuartel de mando para los vuelos de
patrulla sobre la "zona de exclusión" en el sur de Iraq.
Al revisar las posturas oficiales de los vecinos de Iraq, el Wall Street
Journal del 1 de octubre calificó a los regímenes de Turquía, Kuwait, Bahrein
y Katar como dispuestos a "ayudar y apoyar" la guerra encabezada por
Washington.
Junto a Kuwait, se espera que el gobierno de Turquía sirva de trampolín
tanto aéreo como terrestre para el ataque encabezado por Washington. El 30 de
septiembre el gobierno de Turquía recibió por separado a funcionarios de
Washington y al ministro del exterior iraquí Tariq Aziz. De todas maneras,
"Turquía sabe que no puede detener a Estados Unidos", dijo un
periodista turco, "por lo tanto está tratando de obtener cierta
compensación, por lo menos en términos económicos, y en lo político está
tratando de obtener garantías contra un posible estado curdo".
Millones de curdos residen en el norte de Iraq y el sur de Turquía. Han
librado muchas luchas por su autodeterminación contra el gobierno de Turquía y
de otros de la región. Funcionarios estadounidenses están tratando de
presionar a los partidos capitalistas turcos para que colaboren con Washington
en su escalada belicista. El Journal nombró los gobiernos de Jordania, Omán,
Estados Árabes Unidos y Arabia Saudita en la categoría de los que "ayudan
pero [oficialmente] se oponen". Solo Irán y Siria fueron situados en la
categoría de "ni ayudan ni apoyan" en esta etapa de la campaña
belicista estadounidense. Washington ha criticado recientemente a ambos países
por supuestamente proveer missiles a Hizbolá, una organización que opera en el
sur del Líbano cerca de la frontera con Israel.
El Pentágono ha aumentado sus órdenes de bombas y otros armamentos para
usarlos en el ataque que se aproxima rápidamente. El diario Los Angeles Times
informó que en las plantas Ratheon en Tucson, Arizona, la "producción de
missiles cruceros Paveway y Tomahawk se ha triplicado en los últimos meses. El
Paveway puede cargar una ojiva destructora de bunkers que está diseñada para
matar tropas escondidas en profundas cámaras subterráneas fortificadas".
Boeing ha duplicado la producción de equipos electrónicos para guiar bombas.
"Los planificadores están arreglando detalles de lo que muchos expertos
militares esperan que sea un desplazamiento de fuerzas de alta velocidad y alta
intensidad listas para avanzar sobre territorio iraquí dentro de tres semanas
de una orden del Sr. Bush", informó el Sunday Times de Londres.
"Un número creciente de expertos militares cree que el cronograma
apunta hacia el Día de Acción de Gracias".
'Inspectores' de ONU: medida de guerra
En el debate sobre una ley que ratifica el curso belicista del presidente,
los políticos demócratas en el Congreso se plegaron a los preparativos
bélicos abogando por un ataque norteamericano "sólo" después de
enviar "inspectores" aprobados por Washington a Iraq bajo la bandera
de Naciones Unidas. El senador Edward Kennedy dio un discurso el 27 de
septiembre en que criticó a Bush siguiendo esa línea. "Kennedy dijo que
el uso de fuerza puede resultar inevitable si fracasan los inspectores de armas",
informó la agencia CNN.
Kennedy concluyó su discurso relatando con entusiasmo el papel de Washington
en la crisis de los 'missiles' de octubre de 1962. Dijo que su hermano "obtuvo
apoyo internacional antes de iniciar un bloqueo contra una isla-nación
comunista". En ese enfrentamiento, provocado por el empeño de Washington
en derrocar a la Revolución Cubana, la administración Kennedy llevó al mundo
al borde de una guerra nuclear pero se vio forzado a retroceder de una invasión
después de sopesar el precio político que habría significado el masivo
número de bajas que la población cubana movilizada les hubiera causado a los
invasores.
Washington también está buscando apoyo en el Consejo de Seguridad de la ONU.
Bajo una propuesta de resolución auspiciada por Washington y apoyada por
Londres, se les otorgaría a los "inspectores" de la ONU la autoridad
de declarar zonas de "exclusión" cerca de los supuestos sitios de
producción de armamentos dentro de Iraq, "respaldados por tropas de
seguridad o de estados miembros de la ONU". Estas unidades armadas serían
desplazadas en Bagdad, en Basra en el sur, en Mosul en el norte y en otras zonas.
Bagdad tendría 30 días para hacer una declaración sobre sus instalaciones
de armamentos. Si Washington considera que las autoridades iraquíes "atrasan,
obstruyen, o mienten acerca de cualquier cosa que ellos divulguen, entonces esto
provocaría acción", dijo un funcionario estadounidense.
Las potencias rivales de Washington en Europa han expresado sus
resentimientos del dominio político y militar de Washington, buscando cómo
promover sus propios intereses en el Medio Oriente.
Un representante del gobierno alemán, que actualmente ocupa un puesto
temporal en el Consejo de Seguridad, criticó a Washington y a Londres por
tratar de crear "toda una nueva estructura" de inspectores bajo su
control.
"No queremos dar carta blanca a la acción militar, porque queremos
asumir totalmente nuestras responsabilidades", dijo el ministro del
exterior francés.
Brutalidad israelí contra palestinos
Mientras tanto, un comando israelí ha estado operando en Iraq occidental
para "localizar" lanzamisiles iraquíes, informó el Jerusalem Post
del 29 de septiembre, citando a Jane's Foreign Report. Un artículo en esta
publicación británica, informó el Post, afirma que Israel había hecho un
pacto secreto con Jordania donde se le permitiría a aviones de Israel usar el
espacio aéreo jordano si fuera necesario".
El 26 de septiembre el primer ministro israelí Ariel Sharon planteó su
respuesta al pedido de Washington de contener a las fuerzas israelíes si
missiles iraquíes caen en territorio israelí. El gobierno de Estados Unidos ha
dicho que dará prioridad a la destrucción de silos de missiles iraquíes y
lanzadores móviles para que una respuesta israelí no sea necesaria.
Las fuerzas israelíes han hecho por lo menos dos intentos de asesinato
contra reconocidos líderes palestinos, con éxito en un caso. Muchos otros
palestinos han muerto en ataques israelíes contra manifestaciones y en redadas
militares con helicópteros Apache, tanques, bulldócers e infantería.
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