
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR octubre de 2002 Vol. 26 No. 09
Estados Unidos
¿Quiénes son los cinco revolucionarios cubanos encarcelados por Washington?
René González
Por Róger Calero
Cinco revolucionarios cubanos están cumpliendo condenas que
varían entre 15 años de cárcel y doble cadena perpetua. En junio de 2001
fueron declarados culpables bajo cargos fabricados en un tribunal federal.
Los cinco revolucionarios estaban en Estados Unidos
cumpliendo una misión internacionalista para defender la soberanía de su país
y la Revolución Cubana. Estaban juntando información sobre las actividades de
grupos contrarrevolucionarios en Florida que tienen una historia de lanzar
ataques violentos contra Cuba desde territorio cubano con la complicidad del
gobierno norteamericano.
Los fiscales federales no pudieron dar pruebas de ningún
acto ilegal por parte de los cinco, así que les formularon diversos cargos de
"conspiración": conspiración para actuar como agente no inscrito de
una potencia extranjera, conspiración para cometer espionaje y conspiración
para cometer homicidio. Los cinco son René González, Gerardo Hernández,
Ramón Labañino, Antonio Guerrero y Fernando González.
Se está librando una campaña internacional para explicar la
verdad sobre el caso de los cinco y exigir su libertad. Perspectiva Mundial
está publicando las biografías de los cinco patriotas cubanos. A continuación
está la biografía de René González, quien fue sentenciado a 15 años de
prisión. En la edición de julio publicamos la biografía de Gerardo
Hernández.
René González Sehwerert nació en Chicago el 13 de agosto
de 1956. Su padre, Cándido René González, había sido contratado como jugador
de béisbol profesional en Estados Unidos, pero nunca llegó a jugar en los
estadios estadounidenses. "Tuvimos tiempos duros, muy duros", recordó
recientemente. Su padre y su madre Irma se oponían a la dictadura de Batista y
se unieron al Movimiento 26 de julio en 1957. La familia González decidió
regresar a Cuba después de la masiva movilización de trabajadores y campesinos
en Cuba que derrotó la invasión mercenaria organizada por Washington en Bahía
de Cochinos en 1961.
René González fue a la escuela en Cuba y desde muy joven
aspiraba a ser piloto. Tuvo que aplazar repetidamente sus deseos personales por
su decisión de responder a los sucesos revolucionarios en Cuba y en el
extranjero.
La primera vez fue como cuadro de la Unión de Jóvenes
Comunistas. González fue al campo para participar en un contingente voluntario
de enseñanza. Poco después prestó servicio militar, algo que hizo de forma
voluntaria ya que era ciudadano estadounidense.
Después de cumplir el servicio militar con buenas
calificaciones como tanquista, González fue dado de baja para que pudiera
perseguir su meta de asistir a la escuela de aviación y ser piloto. Pero una
vez más intervinieron los acontecimientos mundiales. Al enterarse de que su
unidad de tanques iba rumbo a África para unirse a la misión internacionalista
cubana que combatía en Angola contra la invasión del ejército racista de
Sudáfrica, González decidió reintegrarse a las filas de sus camaradas.
Finalmente completó su entrenamiento como piloto después de
su regreso de Angola y luego trabajó como instructor de vuelo.
Militante de la Unión de Jóvenes Comunistas por mucho
tiempo, ingresó al Partido Comunista de Cuba en 1990. Pronto aceptó la tarea
de partir a Estados Unidos para su próxima misión en defensa de la
revolución. Como en el caso de los otros cuatro revolucionarios cubanos que
están presos, nadie en la familia de González sabía por qué se mudó a
Estados Unidos. Su hermano Roberto dijo que pensaba que René había muerto
cuando su avión no regresó, ya que no podía creer que se había ido para
Estados Unidos.
En su alegato ante la audiencia del 14 de diciembre de 2001,
González explicó las razones por las cuales los cinco estaban en Florida.
"Todo este asunto de los agentes de Cuba tiene fácil solución: Dejen a
Cuba tranquila. Hagan su trabajo. Respeten la soberanía del pueblo
cubano", dijo. "Yo despediría gustoso al último espía que se
regrese a la isla. Nosotros tenemos mejores cosas que hacer allí, todas más
constructivas que vigilar a los criminales que se pasean impunes en Miami".
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