Perspectiva Mundial
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El Militant, un semanario socialista en inglés

en este numero

PORTADA

¡No a la agresión imperialista contra Irak!

Obreros agrícolas luchan por sindicato, contratos

Candidatos socialistas ofrecen alternativa combativa para pueblo trabajador

Venezuela: Pescadores luchan por hacer valer sus derechos

Especial: Malcolm X habla a la juventud

EDITORIAL

¡No al belicismo imperialista en el Medio Oriente!

ESTADOS UNIDOS

Trabajadores de lavandería en Rockmart, Georgia, ganan derecho a elegir sindicato

¿Quiénes son los cinco revolucionarios cubanos en las prisiones de Washington? Biografía de René González

Sindicato exige investigación pública sobre desastre minero

Demandan arresto de policías asesinos en Downey, California

Ricos en NY sacan ganancias de bonos, cortan salarios y servicios

Trabajadores de hoteles en Chicago se movilizan, ganan aumento salarial

Organizan centro de distribución de Pathfinder en Atlanta, Georgia

PUERTO RICO

Protestan contra bombardeo de Vieques por marina yanqui


UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR
octubre de 2002 Vol. 26 No. 09

Editorial

¡No al belicismo imperialista en el Medio oriente!

Los medios noticiosos capitalistas presentan la imagen de un debate entre demócratas y republicanos sobre si el gobierno norteamericano lanzará una guerra contra Irak. Pero el aparato bélico de Washington ya está en marcha. Los recientes bombardeos contra Irak, y el enorme traslado de equipo bélico al Golfo Pérsico-Arábigo, subrayan la envergadura de las medidas guerreristas. Los gobernantes dan estos pasos a la vez que siguen haciendo campaña a favor de una guerra contra Irak.

No hay divisiones fundamentales sobre esta cuestión en la clase dominante norteamericana. El "debate" gira en torno a tácticas sobre cómo librar la guerra. Cuando comience la invasión, todos los políticos burgueses respaldarán a "nuestro comandante en jefe".

Una de las críticas liberales de la administración Bush es que persigue una guerra "preventiva". Pero todas las guerras imperialistas han sido "preventivas", no defensivas. Washington se va a la guerra por el carácter expansionista del imperialismo y su necesidad de conquistar mercados y elevar sus tasas de ganancia.

El objetivo de Washington no es un "cambio de régimen" en Irak. Se dirige a un sangriento ataque contra el pueblo de Irak: una invasión seguida de una ocupación militar. No se trata de Irak, ni mucho menos del 11 de septiembre. Si bien los primeros objetivos han sido Afganistán y ahora Irak, lo que se perfila es una serie de guerras imperialistas. Una invasión de Irak, el segundo país en reservas de petróleo, es un paso importante hacia su meta de tomar más control del Medio Oriente y sus recursos.

La lógica de la campaña bélica de Washington es una nueva redivisión de la región para poner gran parte de las fuentes de petróleo y gas bajo su control directo, incluso en Arabia Saudita.

Los gobernantes de Estados Unidos no lograron atizar un fervor patriotero en el aniversario del 11 de septiembre. Apenas están en las primeras etapas y aún no han desatado la fiebre de guerra. Aún se expresa mucho sentimiento pacifista entre la población del país. La idea que dicho sentimiento "antiguerra" va a "frenar la guerra antes de que comience" es una ilusión liberal.

Los gobernantes imperialistas se ven impulsados hacia guerras de conquista en un mundo donde se ha desbaratado el equilibrio del sistema capitalista establecido tras la Segunda Guerra Mundial. El reventar de la enorme burbuja especulativa y el inicio de una depresión son muestras de ese desequilibrio.

Este debilitamiento de su sistema también impulsa a los gobernantes multimillonarios a librar una ofensiva contra los salarios, condiciones de trabajo y beneficios sociales del pueblo trabajador en Estados Unidos. Anticipando resistencia obrera más amplia, buscan restringir los derechos de los trabajadores con detenciones secretas, más deportaciones, el mayor uso del FBI y el despliegue de soldados sobre suelo estadounidense.

Cuando los gobernantes yanquis usaron los atentados del 11 de septiembre para acelerar su campaña bélica y su ataque a los derechos obreros, los trabajadores y jóvenes socialistas salieron a las calles para explicar su oposición al imperialismo y sus guerras. Integraron más profundamente sus actividades a las luchas de los trabajadores. Salieron a vender libros que presentan la perspectiva de forjar un movimiento revolucionario que conduzca a los trabajadores y agricultores a arrebatarles el poder a los guerreristas y establecer un gobierno del pueblo trabajador. Y es lo que siguen haciendo hoy.


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