
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR septiembre de 2002 Vol. 26 No. 08
¡Liberen a Róger Calero, detenido por el INS!
¡Alto al proceso de exclusión!
Hoja informativa y petición por la excarcelación de Róger Calero,
subdirector de Perspectiva Mundial, detenido por el INS
Hoja informativa
Petición |
Estados Unidos
Estibadores: 'No a la intervención antisindical del gobierno federal' Por Frank Forrestal LONG BEACH, California--Unos dos mil trabajadores portuarios marcharon por el centro de esta ciudad el 12 de agosto, coreando, "¡Contrato sí! ¡Intervención del gobierno no!" Ese mismo día, se manifestaron mil trabajadores en San Francisco y 1500 en Seattle, así como centenares de otros sindicalistas en puertos a lo largo de la Costa del Pacífico. La jornada de movilizaciones fue organizada por el sindicato portuario ILWU y la central obrera nacional AFL-CIO. El volante que anunciaba la jornada declaraba, "¡Gobierno fuera de las negociaciones!" y "¡No al antisindicalismo del gobierno!" Los miembros del ILWU mandaron un claro mensaje a los patrones de la Asociación Marítima del Pacifico (PMA) de que se oponen a la campaña antisindical de las compañías, las cuales pretenden extraer concesiones de la fuerza laboral. La PMA representa a las compañías de carga y estiba en la Costa del Pacífico. Con sus protestas el sindicato también le envió un mensaje a la administración Bush. Funcionarios de la administración han dicho en público que están contemplando la aplicación de la ley antisindical Taft-Hartley y otras medidas contra el sindicato portuario. Además de la gran concurrencia de los estibadores, también participaron en las manifestaciones varios pequeños contingentes de otros sindicatos. Con las amenazas de la Casa Blanca de invocar la ley Taft-Hartley, crece la importancia del desenlace de este conflicto de clases. De acuerdo al diario Los Angeles Times, funcionarios del gobierno dijeron al comité negociador del ILWU que la Casa Blanca además está contemplando la posibilidad de "tomar medidas para disgregar la estructura del sindicato que negocia para toda la región costera, o de apoyar una ley que restringiría la capacidad del sindicato de convocar a una huelga". El gobierno no ha recurrido a la ley Taft-Hartley desde la huelga nacional del sindicato de mineros del carbón en 1977-78, cuando el entonces presidente James Carter fracasó en su intento de romper la huelga, que duró 110 días y terminó con la victoria de los mineros. "¿Por qué va a querer la PMA llegar a un acuerdo con nosotros si tiene a las tropas federales apoyándolos?" preguntó Roxanne Lawrence, una miembro del ILWU. "No es ni justo ni correcto". "Exigimos que Bush y la PMA dejen de usar la 'seguridad interna' como excusa para militarizar o federalizar nuestros puertos a fin de debilitar al movimiento obrero norteamericano", afirma un volante del ILWU. Los 10500 miembros del ILWU en la Costa del Pacífico manejan la mitad de la carga oceánica que entra y sale de Estados Unidos en contenedores, con un valor de casi 300 mil millones de dólares al año. Los patrones afirman que una huelga ocasionaría pérdidas de 100 mil millones de dólares diarios. Los puertos de Long Beach y Los Angeles son los más grandes de la Costa Oeste. En las últimas dos decadas, el comercio marítimo por los puertos del Pacífico se ha multiplicado por cinco veces, representando una parte importante del volumen total de comercio de Estados Unidos. Después de que venció el contrato el 1 de julio, el sindicato acordó extenderlo día por día. Los miembros del ILWU que trabajan en los puertos del Pacífico le han dado al comité negociador la autorización para convocar a una huelga si las negociaciones fracasan. Papel rompehuelga del gobierno En las últimas semanas, los obreros portuarios se han ido enterando del grado de involucramiento del gobierno en este conflicto y el apoyo que el gobierno le está dando a la patronal. A mediados de mayo, la Casa Blanca creó un comité de alto nivel para intervenir "agresivamente" en el conflicto laboral en los muelles. El comité incluye a funcionarios de los departamentos del Trabajo, comercio y transporte, y de la nueva Oficina de Seguridad Interna. Washington está justificando su intervención bajo el manto de la seguridad nacional en tiempos de guerra. El sindicato ha rebatido las acusaciones de la PMA de que el ILWU está "haciendo peligrar la seguridad nacional". El ILWU declaró en un volante "que las empresas están usando la tragedia del 11 de septiembre como pretexto para atacar a los sindicatos. Quieren que la gente tenga miedo de luchar por sus derechos". Lamentablemente, los funcionarios del sindicato emitieron un afiche que debilita su propia lucha. El póster lleva la consigna, "Combatir el terrorismo, y no a los trabajadores americanos". Dicha consigna justifica la política reaccionaria del gobierno norteamericano de lanzar ataques militares contra los pueblos de Afganistán y apoyar la guerra de Israel contra el pueblo palestino, barbaridades que se llevan a cabo en nombre de "combatir el terrorismo". Patrones buscan debilitar al ILWU En julio los funcionarios del sindicato propusieron una concesión que eliminaría 600 empleos y permitiría a los operadores de los muelles ahorrarse 100 millones de dólares al año mediante una reducción de la fuerza laboral y medidas para aumentar la eficiencia. La PMA rechazó esta oferta, argumentando que no era suficiente. Un miembro del ILWU dijo que "cada propuesta anterior para aumentar la eficiencia no ha hecho más que eliminar trabajos y debilitar al sindicato". |