
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR septiembre de 2002 Vol. 26 No. 08
Estados Unidos
Granjeros exigen ayuda por crisis
Luchan por mantener su tierra, combaten discriminación por el gobierno
Por James Harris
y Sam Manuel
ATLANTA--Más de 200 agricultores, provenientes de todas partes del Sur, ocuparon las oficinas de una agencia del gobierno federal, la Agencia de Servicios Agrícolas (FSA), en Brownsville, Tennessee, a principios de julio. La protesta se enmarca en la lucha para frenar las ventas hipotecarias de sus fincas y combatir la discriminación por parte del gobierno.
Los granjeros dijeron que no abandonarían las oficinas hasta que la secretaria del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), Ann Veneman, acordara reunirse con ellos. Después de cinco días, Veneman acordó reunirse con ellos en Washington.
"El gobierno pensaba que podría agotarnos y que nos rendiríamos", dijo Charlie Lee, productor de maní y algodón en Montezuma, Georgia. "Pero esta lucha recién comienza. No vamos a dejar que nos quiten lo poco que tenemos".
Anteriormente un grupo de agricultores negros entabló una demanda judicial que obligó al gobierno a reconocer las prácticas discriminatorias que el USDA ha utilizado durante décadas al otorgar préstamos y otros servicios. En 1999 el USDA firmó un acuerdo para resolver esta demanda, en la cual participan 22 mil granjeros negros. El gobierno les dijo a los agricultores que si cumplían los requisitos mínimos para demostrar que habían sido víctimas de discriminación, recibirían 50 mil dólares del gobierno.
En Brownsville, la Asociación de Granjeros y Agriculturistas Negros (BFAA) emitió una declaración diciendo, "En momentos en que el maíz está casi listo para cosechar, las plantas de algodón están floreciendo y los cultivos de vegetales están maduros, muchos granjeros negros que solicitaron préstamos para sembrar sus cultivos del año 2002 aún no han recibido sus préstamos en los condados de Haywood y Hardeman, Tennessee".
Después de un encuentro de cientos de pequeños agricultores y sus partidarios, la BFAA planteó nueve demandas al gobierno. Además de la reunión con Veneman, exigieron una moratoria a todas las ventas hipotecarias por parte del USDA y el despido de todos los funcionarios del USDA que son culpables de discriminación. Además exigieron el despido de Alexander Pires y Phillip Fraas, los principales abogados de los agricultores en su demanda judicial. De acuerdo a un fallo judicial el mes anterior, los abogados --a pesar de recibir pagos del gobierno de 14 millones de dólares-- no han cumplido con las fechas límites para tramitar los casos individuales de los granjeros demandantes.
Miles aún no reciben indemnización
Muchos agricultores no han recibido indemnización alguna, según el fallo judicial. Los funcionarios del Departamento de Agricultura "en la práctica han desmantelado la Oficina de Implementación de los Derechos Civiles" que debe ocuparse de casos de discriminación", afirmó la corte. Agregó que debido a la pesadilla burocrática del USDA, muchos granjeros negros "han perdido una cantidad importante de tierra e ingreso agropecuario a raíz de la discriminación en los programas" del USDA.
Tres años después del acuerdo suscrito con los granjeros, el USDA ha pagado indemnizaciones a menos de la mitad de los 22 mil demandantes.
Tom Burrell, dirigente de la BFAA en Tennessee, dijo que el acuerdo suscrito por el USDA es "un embuste". Dijo que "organizamos la protesta en Brownsville para destacar el hecho que los granjeros negros ahí aún esperaban que se procesara su solicitud de préstamos cuando ya se había terminada la temporada de la siembra".
Eddie Slaughter, vicepresidente de la BFAA, dijo que el éxito de la protesta se debió "al apoyo comunitario. Nuestros partidarios trajeron comida. El 4 de julio hicimos un picnic. Dejamos el lugar más limpio que cuando lo ocupamos".
Slaughter agregó que la nueva ley agrícola aprobada por el gobierno federal "no tiene nada para el agricultor negro, ni tampoco tiene nada para los agricultores de otras minorías, ni para las mujeres agricultoras. No tiene nada para los pequeños agricultores, que están ausentes en todo este proceso. Esta ley es para los mega-agricultores, para el agricultor empresarial: ese es el que logró todo".
La ley agrícola, aprobada por los demócratas y republicanos, ofrece 180 mil millones de dólares en subsidios durante 10 años a grandes agroempresas y granjeros capitalistas. Entre 1996 y el 2000, los 1290 agricultores más ricos recibieron más de un millón de dólares en subsidios, mientras que los pequeños agricultores, que representan el 80 por ciento de las ventas agropecuarias, recibieron apenas un promedio de 5 830 dólares.
Mientras tanto, el presidente de la Asociación Nacional de Granjeros Negros, John Boyd, anunció que se realizará un tractorazo en Washington a partir del 22 de agosto.
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