
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR septiembre de 2002 Vol. 26 No. 08
Paraguay
Crece efervescencia política
Luchas generan sed de ideas revolucionarias entre más jóvenes y trabajadores
Por Martín Koppel
y Romina Green
ASUNCIÓN, Paraguay-- "Los estudiantes en Paraguay hemos participado en algunas de las movilizaciones políticas más importantes en los últimos meses. Hemos ido al campo a participar en las manifestaciones campesinas. Nos opusimos a la ley 'antiterrorista' que era una copia de la ley USA-Patriot'", dijo Aureliano Servín, un estudiante universitario de 21 años de edad. Tomando la palabra durante un foro celebrado aquí en la Facultad de Filosofía de la Universidad Nacional, preguntó a los oradores invitados cómo los estudiantes y otros en Estados Unidos respondían a las acciones guerreristas de Washington en el Medio Oriente y el sur de Asia.
En el foro, auspiciado el 8 de julio por el centro de estudiantes de la facultad, hablaron los autores de este artículo, un miembro del Partido Socialista de los Trabajadores y una militante de la Juventud Socialista en Estados Unidos que estaban visitando Paraguay a invitación de la Casa de la Juventud. Se les pidió que hablaran sobre la labor que realizan los comunistas en Estados Unidos entre el pueblo trabajador y los estudiantes, y que trajeran libros revolucionarios publicados por la editorial Pathfinder. Muchos estudiantes se congregaron alrededor de una mesa de libros antes y después del evento para comprar libros sobre diversos temas, desde el movimiento obrero en Estados Unidos hasta la Revolución Cubana y la Guerra del Golfo de 1991.
La amplitud de la discusión política en este foro, y el interés que manifestaron los jóvenes presentes en conocer un programa comunista internacional, fueron expresiones de la efervescencia que ha ido creciendo en Paraguay, a medida que los trabajadores, los campesinos y la juventud buscan soluciones para hacer frente a la crisis económica y social que sacude este país sudamericano.
Impacto de movilizaciones campesinas
En mayo y junio, miles de campesinos cerraron rutas y marcharon hacia Asunción para protestar contra medidas del gobierno que representaban un grave ataque contra el nivel de vida y los derechos políticos del pueblo trabajador. El gobierno había propuesto leyes, exigidas por el Fondo Monetario Internacional y otras instituciones financieras imperialistas, que permitirían la venta del banco nacional, la compañía telefónica y otras empresas estatales, así como un impuesto de valor agregado a los productos agrícolas, el cual habría sido devastador para los pequeños productores. Asimismo, los campesinos protestaron contra una medida "antiterrorista" presentada en el parlamento --y promovida por el gobierno norteamericano-- que le habría dado al gobierno rienda suelta para detener arbitrariamente a opositores del régimen.
Frente a estas movilizaciones y a la amenaza de una huelga general por los sindicatos, el gobierno dió marcha atrás y abandonó o suspendió todas estas medidas, una victoria que le infundió mayor confianza al pueblo trabajador.
"Cuando vi por televisión a esa enorme multitud de campesinos en la carretera que hacía retroceder a los policías con sus macanas, fue emocionante. Para nosotros fue un momento muy importante en Paraguay", dijo Guillermo Verón, un estudiante de 21 años de edad y miembro de la Casa de la Juventud.
Lucha contra represión
Estas luchas sociales se han entrelazado con una lucha contra la tortura, detención y fabricación de cargos contra varios activistas políticos del Movimiento Patria Libre (MPL). En enero, dos dirigentes del MPL --Juan Arrom, uno de sus dirigentes más conocidos, y el periodista Anuncio Martí-- fueron secuestrados por la policía y torturados. Los policías trataron de obligar a los dos militantes a firmar una "confesión" de que ellos eran responsables del supuesto secuestro --bajo circunstancias turbias-- de María Edith Debernardi, miembro de una conocida familia burguesa. Se lanzó una amplia campaña internacional para exigir su libertad, y Arrom y Martí fueron descubiertos y puestos en libertad. Varios altos funcionarios del gobierno, implicados en el secuestro de los dos militantes, se vieron obligados a renunciar.
Los partidarios de Arrom y Martí están presionando para que sean enjuiciados los policías torturadores; sin embargo, el gobierno continúa su campaña de cargos fabricados contra Arrom, tratando de enjuiciarlo en relación al caso Debernardi. Por otra parte, se logró una victoria cuando tres miembros o simpatizantes del MPL fueron excarcelados tras estar presos por varios meses.
Estas luchas son puntos focales de una lucha de clases que se ha acelerado en los últimos años. Los medios noticiosos aquí informan diariamente sobre diversas luchas sociales. En la segunda semana de julio, por ejemplo, empleados estatales protestaron por el pago de salarios atrasados, jóvenes universitarios en el este de Paraguay realizaron un paro contra el aumento de las matrículas, y trabajadores sin techo se manifestaron exigiendo viviendas.
La crisis social que estremece a Paraguay y la resistencia que está provocando entre trabajadores y campesinos está creando más sed de conocer una perspectiva revolucionaria para impulsar las luchas del pueblo trabajador, de leer libros que contienen las lecciones de anteriores batallas de clases, y una explicación comunista de la evolución de la política mundial en la actualidad.
Intercambio en foro universitario
Antes del foro en la Universidad Nacional, los dos trabajadores socialistas de Estados Unidos colocaron una mesa con libros de Pathfinder en el recinto. La mesa se convirtió en un imán para estudiantes que se vieron atraídos a los títulos de Marx, Engels y Lenin así como a libros y folletos sobre la política en Estados Unidos desde una óptica comunista.
Uno de los títulos más populares fue La clase trabajadora y la transformación de la educación, por Jack Barnes, secretario nacional del PST. Algunos estudiantes compraron un ejemplar para adquirir una perspectiva de clase sobre el tema de la educación. Un estudiante que hojeó el folleto dijo, "Necesito esto porque tiene datos sobre las verdaderas condiciones en Estados Unidos, por ejemplo el número de trabajadores lesionados en el trabajo y el número de ejecuciones. Son buenos argumentos para mis debates con mis compañeros de clase sobre el capitalismo en Estados Unidos".
Los estudiantes se asombraron de ver a comunistas de Estados Unidos que visitaban su recinto y que vendían libros sobre la política revolucionaria. "No sabía que había revolucionarios en Estados Unidos" fue un comentario típico. La decana de la Facultad de Filosofía, que pasó por la mesa con una pequeña delegación, les dio la bienvenida a los visitantes.
Unos 35 estudiantes y un par de profesores asistieron al foro en la universidad, moderado por Gustavo Torres Grössling, presidente del centro de estudiantes. Martín Koppel y Romina Green dieron presentaciones describiendo la lucha de clases en Estados Unidos y la labor del Partido Socialista de los Trabajadores y de la Juventud Socialista entre otros trabajadores y jóvenes. Los estudiantes se interesaron en aprender acerca de la creciente resistencia, por ejemplo la popularidad de las enormes ratas inflables que los obreros de la construcción colocan por todo Nueva York para ganar apoyo a sus luchas sindicales contra patrones "rateros".
Interés en lucha de clases en EE.UU.
"¿No hay represión contra los comunistas en Estados Unidos?" preguntó un estudiante. Esta fue una de las preguntas más comunes durante el viaje. Green explicó que a pesar de sus presiones contra los derechos de los trabajadores, los gobernantes norteamericanos no han logrado estrechar el espacio político que los trabajadores han conquistado con sus luchas. Green, una obrera de la costura, describió cómo los trabajadores comunistas realizan una labor política abierta en sus centros de trabajo y cómo se ganan el respeto de sus compañeros de trabajo por sus ideas.
Koppel explicó cómo los socialistas han hecho campaña contra el guerrerismo de los gobernantes norteamericanos a nivel tanto nacional como internacional, una campaña guerrerista que se ha acelerado desde el 11 de septiembre. Koppel, quien es candidato a gobernador de Nueva York por el Partido Socialista de los Trabajadores, aprovechó la oportunidad, como parte de la campaña electoral, para visitar a Paraguay y Argentina a fin de conocer a trabajadores y jóvenes de disposición revolucionaria.
"Los políticos capitalistas dirían que Paraguay no tiene nada que ver con las elecciones de Nueva York, pero esta visita a Paraguay para aprender acerca de la creciente lucha de clases en este país es un aspecto de la tarea de presentar una perspectiva internacionalista para el pueblo trabajador en Estados Unidos", dijo.
Otra estudiante, al señalar que se trataba de la primera visita de comunistas de Estados Unidos a Paraguay en mucho tiempo, preguntó: "¿Por qué no pudo hacerse antes este encuentro?" Koppel señaló la creciente resistencia obrera y campesina --desde Perú hasta Argentina-- en respuesta a la catástrofe económica capitalista, así como el derrumbe de los regímenes estalinistas en la Unión Soviética y Europa oriental, un proceso que ha eliminado enormes obstáculos políticos que durante décadas habían separado a los luchadores revolucionarios entre sí. En Cuba los Jóvenes Socialistas conocieron a miembros de la Casa de la Juventud en Cuba, en una actividad auspiciada hace unos años por la Federación Mundial de la Juventud Democrática, y el actual viaje a Paraguay formaba parte del esfuerzo por reconstruir un movimiento comunista a escala mundial.
Entre otras preguntas plantearon: ¿Por qué Washington está preparando una guerra contra Iraq? ¿Cómo pudieron los comunistas enfrentar las presiones patrioteras durante la Guerra Fría? ¿Hay un movimiento estudiantil en Estados Unidos?"
Después del foro, los estudiantes volvieron a acercarse a la mesa de libros para examinar los títulos de Pathfinder recomendados por los oradores y otros títulos. Compraron diversos títulos, desde "El imperialismo norteamericano ha perdido la Guerra Fría" por Jack Barnes hasta La emancipación de la mujer y la lucha africana por la libertad por Thomas Sankara, y Che Guevara habla a la juventud.
El estallido de protestas de masas ha tenido un efecto politizador entre muchos jóvenes.
Varios miembros de la Casa de la Juventud han estado leyendo "Su Trotsky y el nuestro" por Jack Barnes, así como "El ascenso y el ocaso de la revolución nicaragüense" en el número 5 de Nueva Internacional, y debatiendo algunos de los principales problemas de estrategia revolucionaria abordados en estos títulos. Entre éstos: ¿Qué es un gobierno de trabajadores y agricultores? ¿Cómo pueden los trabajadores y agricultores forman una alianza combativa? ¿Cuál es el papel de la lucha por la liberación nacional dentro de la lucha por una revolución anticapitalista?
Se realizó un foro parecido, al que asistieron unos 20 jóvenes, el 14 de julio en la Casa de la Juventud.
35 años de dictadura
La actual efervescencia es un ejemplo de cómo se ha ido abriendo la política en este país desde el fin, en 1989, de la dictadura de Stroessner, una de las dictaduras más largas y brutales en América Latina. Para apreciar los cambios actuales, vale la pena repasar la historia singular de Paraguay.
Por más de un siglo Paraguay ha sido marcado por el aislamiento, la baja población, el subdesarrollo y la dictadura. En la Guerra de la Triple Alianza de 1865-70, los gobiernos de Argentina, Brasil y Uruguay derrotaron a Paraguay --hasta entonces la nación latinoamericana más avanzada en cuanto a política social-- en un sangriento conflicto, en el cual la gran mayoría de la población masculina fue exterminada, el país perdió gran parte de su territorio, y el imperialismo británico reforzó su dominación de la región. En la "Guerra del Chaco de 1932-35 con Bolivia, Paraguay recuperó un poco de su territorio pero quedó aún más devastado.
Tras años de inestabilidad luego de una guerra civil en 1947 entre facciones burguesas, el general Alfredo Stroessner tomó el poder en un golpe de estado en 1954. Durante 35 años, el régimen suprimió salvajemente a los sindicatos y organizaciones políticas. Stroessner y su Partido Colorado se mantuvieron en el poder mediante una combinación de represión y clientilismo.
Hoy día Paraguay sigue siendo uno de los países latinoamericanos menos industrializados y más agrícolas, un país donde aún en los años 60 había pocos teléfonos y poco servicio eléctrico en la ciudad capital. A diferencia de otros países del continente, la mayoría de la población habla tanto español como un idioma indígena, el guaraní, aunque es una población mayormente mestiza. En las zonas rurales, muchos campesinos hablan principalmente el guaraní.
En los años 70 y 80, se aceleró el desarrollo capitalista en Paraguay. Ya en los años 80 se empezó a sentir con más fuerza la crisis económica mundial, provocando más y más olas de protestas contra la dictadura. Al final, los gobernantes capitalistas, incluido Washington, decidieron que Stroessner había agotado su utilidad y éste fue derrocado en un golpe de estado en 1989 por el general Andrés Rodríguez, quien asumió la presidencia. Sin embargo, debido a la debilidad de la burguesía, ambos partidos gobernantes --el Colorado y el Liberal-- siguen plagados de divisiones internas. Por ejemplo, el 15 de julio, el gobierno del presidente Luis González Macchi impuso un estado de sitio de cinco días por una serie de enfrentamientos violentos entre la policía y partidarios del general retirado Lino Oviedo, un político de una facción rival del Partido Colorado que ha movilizado a sus simpatizantes para exigir la renuncia del presidente.
Se acelera lucha de clases
La lucha de clases se ha agudizado en el campo y las ciudades. Si bien la cúpula del movimiento sindical se ha fragmentado desde la caída de Stroessner, el movimiento campesino ha crecido notablemente frente a los efectos de la crisis económica y los reclamos de tierra de los campesinos.
En la época post-Stroessner han surgido generaciones de jóvenes sobre las cuales no pesan las derrotas del pasado y que se van radicalizando. Al acabarse la dictadura y a medida que el pueblo trabajador luchó por abrirse espacio político, el pequeño Partido Comunista entró en crisis y continuó decayendo. A pesar de que muchos jóvenes admiran la valentía individual de viejos dirigentes del PC paraguayo por sobrevivir la salvaje represión stronista, ese partido continúa la perspectiva estalinista de buscar a un sector "patriótico" y "no corrupto" de la burguesía que pueda "democratizar" al ejército y a la policía y reformar al estado capitalista. La desintegración del estalinismo significa un obstáculo menos --a nivel nacional e internacional-- para los jóvenes paraguayos que buscan un camino revolucionario.
Debido al legado de la dictadura, a los trabajadores y jóvenes de disposición revolucionaria aún les resulta difícil obtener libros en Paraguay sobre política comunista. Un miembro de la Casa de la Juventud describió cómo él había buscado por mucho tiempo las obras completas de Lenin en español, pero no las había encontrado ni en librerías ni en bibliotecas ni en las colecciones privadas de viejos miembros del PC. Finalmente, hace dos años, se alegró al hallar las obras de Lenin en una tienda de libros usados y las compró a plazos; el mes pasado hizo su último pago.
El estallido de masivas protestas campesinas ha tenido un efecto politizador entre muchos jóvenes que buscan una perspectiva de lucha. La respuesta positiva a la delegación del PST y de la Juventud Socialista, y a los libros de Pathfinder, fue un pequeño indicio de esta búsqueda de explicaciones revolucionarias.
Varios miembros de la Casa de la Juventud relataron que han estado leyendo "Su Trotsky y el nuestro" por Jack Barnes o "El ascenso y el ocaso de la revolución nicaragüense" en la revista Nueva Internacional, y debatiendo algunos de los problemas fundamentales de estrategia revolucionaria que plantean estos documentos. Entre estas cuestiones están las siguientes: ¿Qué es un gobierno de trabajadores y agricultores? ¿Cómo pueden los trabajadores y agricultores forjar una alianza combativa? ¿Qué papel ocupa la lucha por la liberación nacional en una revolución anticapitalista?
Miembros de la Casa de la Juventud y del Movimiento Patria Libre llevaron a los socialistas de Estados Unidos al pueblo rural de Caaguazú, uno de los centros de las recientes movilizaciones campesinas, y a Ciudad del Este --una ciudad sobre la frontera con Brasil en la zona denominada la Triple Frontera, donde Washington ha llevado su campaña "antiterrorista" para hostigar a miembros de la extensa comunidad libanesa-paraguaya e incrementar la presencia militar norteamericana en la región.
En cada uno de estos lugares, grupos de campesinos, sindicalistas y activistas políticos dieron una calurosa bienvenida a los comunistas de Estados Unidos. Se mostraron interesados en conocer más sobre los sucesos políticos en Estados Unidos, intercambiar experiencias y comprar libros de Pathfinder.
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