Perspectiva Mundial
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El Militant, un semanario socialista en inglés

en este numero

PORTADA

Editorial: No a las amenazas de EE.UU. contra Iraq

Detienen a ciudadanos de EE.UU. sin cargos

Obreros de la carne luchan por dignidad

Cuba: Defenderemos nuestra revolución

Paraguay: denuncian secuestros políticos

Introducción a "Su Trotsky y el nuestro"

ESTADOS UNIDOS

Carpinteros en Florida apoyan lucha por derechos de inmigrantes

Raíces de la crisis de la iglesia católica

Defienden a inmigrante etíope en Pittsburgh abusado por policía bajo cargo de 'terorismo'

Choferes de NY en huelga por plan médico

Huelguistas en la Hershey Foods frenan alza de pagos por seguro mÚdico

ASIA DEL SUR

Editorial: Detrás del conflicto India-Pakistán

HAITI

Realizan foro de jóvenes socialistas

PUERTO RICO

Por qué la independencia es necesaria

PERU

Perú: se movilizan miles de trabajadores, frenan venta de empresas eléctricas

CANADA

Mitin en Montreal celebra edición en francés de 'La historia del trotskismo americano'

EDITORIAL PATHFINDER

Prefacio a 'Historia del trotskismo americano' en español

Tercer capítulo de 'La rebelión de los camioneros'

Libro de Cannon 'abrirá nuevos horizontes'

EDITORIAL

Liberen a 5 revolucionarios cubanos presos en EE.UU.


UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR
julio-agosto de 2002 Vol. 26 No. 07

Editorial

No a las amenazas de EE.UU. contra Iraq
Alto al ataque 'preventivo' bipartidista contra los derechos de los trabajadores

El gobierno imperialista de Estados Unidos está preparando una nueva aventura destinada a crear un incidente provocador contra Iraq. Pretende fabricar una justificación para lanzar una acción militar más amplia con miras a derrocar el gobierno de Saddam Hussein en Bagdad, un objetivo que Washington ha mantenido desde su fallido ataque contra Iraq hace 11 años.

La Casa Blanca decretó una orden presidencial para que la CIA amplíe sus operativos contra Iraq, planteando también la posibilidad de desplazar unidades de las Fuerzas Especiales norteamericanas en el norte de Iraq. Pero estas tácticas no podrán tumbar al gobierno iraquí, un hecho reconocido por altos funcionarios norteamericanas. Se trata de una nueva provocación y una intervención imperialista contra una nación soberana.

La campaña de Washington tiene cierta urgencia ya que sus rivales imperialistas en Europa están ampliando sus relaciones económicas con Iraq y el vecino país de Irán. La administración Bush ha declarado que ambos países forman parte de su llamado "eje del mal" junto con el estado obrero en Corea del norte.

Uno de los objetivos de los gobernantes norteamericanos durante su agresión brutal a Iraq en 1990 y 1991 consistía en asestar golpes contra sus competidores imperialistas y reforzar su dominio de los recursos petroleros en el Medio Oriente. Pero a menos que Washington realmente avance hacia su meta de derrocar al gobierno de Iraq y reemplazarlo con uno que sea de su agrado, Francia, Alemania y otras potencias aumentarán su propia influencia en la región.

Se arrogan 'derecho' de agredir

Los gobernantes capitalistas de Estados Unidos hablan completamente en serio sobre su "derecho" de tomar "acción preventiva" contra cualquier país en el mundo que según ellos esté proyectando construir o desplegar "armas de destrucción masiva".

El 12 de junio el presidente George Bush dijo en una reunión del Consejo Asesor de la Oficina de la Seguridad del Territorio Nacional que Washington "simplemente va a tener que hacer valer la doctrina de 'o bien están con nosotros o bien están contra nosotros'. O bien se unen a la coalición de la libertad, o bien están del otro lado de las vías de ferrocarril". A los que se encuentren del lado equivocado de las vías del tren, Washington dice que sus fuerzas "los perseguirá, donde sea que traten de esconderse, y los llevaremos a la justicia". Se jactó de que "nuestra coalición ha cogido a unos 2 400 de estos terroristas, de estos asesinos".

Calabozo yanqui en Guantánamo

Continúa creciendo el número de personas encarceladas en los campos de concentración imperialistas en Afganistán y en Guantánamo, territorio cubano ocupado. Sin embargo, el gobierno norteamericano sólo ha formulado cargos criminales contra una persona arrestada fuera de Estados Unidos: John Walker Lindh, y sólo porque es ciudadano estadounidense. A los demás los han "ajusticiado" amenazándolos con encarcelarlos permanentemente o ejecutarlos después de un amañado juicio militar.

Los gobernantes de Estados Unidos sí tienen un problema. Existen varios países que tienen la capacidad de construir y desplazar misiles de largo alcance con la capacidad de llevar ojivas que pueden alcanzar Estados Unidos o amenazar bases militares norteamericanas. Sin haber perfeccionado un escudo antimisil, Washington se ve obligado a buscar y atacar a cualquier país donde el gobierno no sea de su agrado y existan indicios de que se está construyendo o preparando dichas armas. Debe hacerlo para proteger su dominio de gran parte del mundo. Es probable que los ataques "preventivos" vayan dirigidos contra objetivos militares, como en el caso del bombardeo israelí de un reactor nuclear en Iraq en 1985.

Al mismo tiempo, Washington continúa su ocupación militar de Afganistán. Para mantener una fachada de "democracia", las fuerzas de ocupación orquestaron unas elecciones el 13 de junio a través de la asamblea loya jirga en las cuales participaron unas 1 600 personas. El resultado fue predecible: salió "electo" el candidato escogido por Washington, Hamid Karzai.

Medidas 'pre-criminales'

Sobre el plano nacional, tomando medidas paralelas a su política exterior, el gobierno de Bush, con apoyo bipartidista, ha declarado una política de efectuar arrestos "preventivos" y "pre-criminales", así como el encarcelamiento de ciudadanos norteamericanos sin cargos, audiencias secretas de inmigrantes detenidos por el gobierno, y deportaciones sumarias. El Departamento de Justicia ha realizado múltiples violaciones de los derechos constitucionales contra el ciudadano estadounidense José Padilla, también conocido por su nombre musulmán Abdullah al-Muhajir. Lo han encarcelado sin cargos, le han prohibido ver a su abogado, y han dicho que no podrá enfrentar a su acusador en el tribunal.

A pesar de que un tribunal federal dictaminó que las audiencias secretas de la "migra" sobre los casos de inmigrantes encarcelados en Nueva Jersey eran ilegales, la policía de inmigración aún rehusa abrir las audiencias al público según dictó el tribunal.

Al seguir esta política, enfrentarán resistencia entre el pueblo trabajador a sus intentos de lanzar agresiones militares a nivel internacional y socavar los derechos de los trabajadores dentro de Estados Unidos. Las palabras bravas y acciones brutales de los políticos demócratas y republicanos no son una fase pasajera. Son rasgos del verdadero rostro del imperialismo norteamericano y un indicio del futuro que le depara a la humanidad.

Es un mundo donde un millonario petrolero de Texas que ocupa la presidencia se pone a hablar de personas que están "del lado equivocado de las vías". En Estados Unidos, estar "del lado equivocado de las vías significa tradicionalmente que uno es un trabajador, en muchos casos negro, y que por lo tanto no encaja en el mundo de los ricos, quienes viven "del lado correcto de las vías". Los discursos sobre cazar a personas y ajusticiarlas huelen a algo que no le agrada a sectores grandes del pueblo trabajador y de los negros y chicanos en Estados Unidos.

Tanto en otros países como en éste, el pueblo trabajador es el blanco fundamental de la agresión imperialista. Ante esta ofensiva, hace falta sumarse a las luchas de los trabajadores y agricultores que siguen brotando frente a la brutalidad y a los ataques de los patrones y la pandilla bipartidista en Washington. Hace falta ampliar la difusión de Perspectiva Mundial, el Militant y los libros de Pathfinder como armas políticas entre trabajadores y jóvenes. Y es imprescindible construir un partido obrero revolucionario, lo cual es el objetivo del Partido Socialista de los Trabajadores en Estados Unidos. Hacer esto ahora es irremplazable como preparativos para las futuras batallas sociales que está engendrando el desorden mundial del imperialismo.


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