
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR julio-agosto de 2002 Vol. 26 No. 07
Puerto Rico
Por qué la independencia es una necesidad
Lucha anticolonial beneficia intereses del pueblo trabajador en EE.UU.
A continuación reproducimos el texto de la declaración que presentó Róger Calero, a nombre del Partido Socialista de los Trabajadores en Estados Unidos, ante el Comité Especial de Descolonización de Naciones Unidas, que celebró una audiencia sobre el caso colonial de Puerto Rico el 11 de junio. Calero fue una de las 28 personas que presentaron testimonio en representación de diversas organizaciones, en su gran mayoría a favor de la independencia de Puerto Rico.
Me sumo a los otros presentes que exigimos el retiro inmediato de las fuerzas militares norteamericanas de Vieques y la excarcelación de todos los que han sido encarcelados por protestar contra el uso de esa isla puertorriqueña por la Marina de Guerra estadounidense para prácticas de bombardeo y ejercicios bélicos. La continua actividad militar norteamericana en esta isla, desafiando arrogantemente la voluntad del pueblo puertorriqueño, pone de relieve el hecho que Puerto Rico es una colonia de Washington.
La independencia beneficia los intereses no sólo del pueblo puertorriqueño, sino de la enorme mayoría del pueblo de Estados Unidos. Una lucha exitosa por la libertad de Puerto Rico le asestará un golpe contundente a nuestros explotadores y opresores comunes: la minúscula clase de familias multimillonarias que gobierna a Estados Unidos. Demostrará que es posible hacerle frente a la potencia imperialista más poderosa y más brutal del mundo y liberarse de su dominación. Mientras Puerto Rico siga bajo la bota colonial, nuestro enemigo en Washington y Wall Street se verá reforzado, y la capacidad de lucha y solidaridad del pueblo trabajador en Estados Unidos se verá debilitada.
Por más de un siglo, los gobernantes de Estados Unidos han mantenido a Puerto Rico como su colonia, una realidad que han tratado en vano de encubrir. Millones consideran esta nación latinoamericana, y con razón, como uno de los últimos países subyugados directamente por una gran potencia imperialista. Hoy día, sin embargo, Washington no sólo no se ha retirado de Vieques, y mucho menos está aflojando su dominio sobre Puerto Rico, sino que está multiplicando sus cuarteles militares por todo el mundo, imponiéndolos en países donde el gobierno nacional es prácticamente impotente y una administración extranjera tiene la última palabra en las decisiones.
Desde Bosnia y Kosova hasta Afganistán y la guerra que pretenden lanzar contra Iraq, los gobernantes estadounidenses están recurriendo cada vez más a su poderío militar para tratar de imponer sus intereses y salvar el orden mundial imperialista en decadencia. La creación de un protectorado dominado por Washington en Afganistán expone el hecho que la "guerra antiterrorista" norteamericana es simplemente una fachada para librar una guerra contra otras naciones y otros pueblos, así como una guerra contra el pueblo trabajador en Estados Unidos: una trayectoria política que comenzó mucho antes del 11 de septiembre.
Las acciones de Washington en el mundo arrastrarán a mayores números de trabajadores y agricultores uniformados hacia más agresiones contra sus hermanos y hermanas de clase en todo el mundo, convirtiendo a Estados Unidos más y más en una trampa mortal para todos los que viven aquí conforme los gobernantes imperialistas hunden sus odiados tentáculos en un país tras otro.
Guerra contra derechos de trabajadores
Esta guerra es una extensión de la ofensiva contra los trabajadores y agricultores en Estados Unidos. El gobierno norteamericano está dando pasos para militarizar al país, tratando de hacer que aceptemos la presencia de tropas en los aeropuertos, las estaciones de tren, los puentes y túneles y otros sitios. La creación de una estructura de comando militar nacional para Estados Unidos, proceso que comenzó bajo la administración de Clinton, forma parte de los preparativos de los gobernantes norteamericanos para enfrentarse a la resistencia obrera más amplia que ellos saben que se aproxima.
La detención masiva desde septiembre de cientos de inmigrantes del Medio Oriente y de Asia forma parte de la arremetida patronal contra los derechos de los trabajadores. También lo es la detención por tiempo indefinido de más de 460 hombres que fueron secuestrados de diversos países y encerrados --sin formularles cargos, y bajo condiciones infrahumanas-- en un campo de concentración en la base naval yanqui en Guantánamo, que es territorio ocupado contra la voluntad del pueblo cubano.
Igualmente, el gobierno norteamericano ensaya las posibilidades de aflojar las restricciones a los poderes del FBI y de otras agencias de la policía política y ampliar el uso de soplones, la interceptación de líneas telefónicas y los operativos de interferencia. Estos métodos se usarán contra sindicatos, organizaciones por los derechos de los negros, grupos de protesta de los agricultores y otros que resistan a los patrones o se opongan a la política del gobierno estadounidense.
Los independentistas, los sindicalistas y otros puertorriqueños han librado sus propias batallas contra estos métodos represivos y los conocen muy bien. Durante muchas décadas, ellos también han sido difamados como "terroristas" para justificar el acoso y la represión por parte del gobierno norteamericano.
Patriotas boricuas presos en EE.UU.
En la actualidad, aún hay cinco presos políticos boricuas encerrados en los calabozos de Washington: Oscar López, Haydée Beltrán, Juan Segarra Palmer, José Solís y Carlos Alberto Torres. Se encuentran entre rejas por sus ideas y sus acciones a favor de la independencia de Puerto Rico. Algunos llevan más de 20 años presos, estando entre los prisioneros políticos más antiguos del mundo. Nos sumamos a la demanda de que el gobierno de Estados Unidos libere inmediatamente a estos patriotas puertorriqueños. También celebramos la victoria reciente de la excarcelación del independentista Antonio Camacho Negrón, quien estuvo más de una década en las mazmorras norteamericanas bajo cargos fabricados.
Asimismo, Washington les ha fabricado un caso a cinco revolucionarios cubanos, quienes actualmente cumplen sentencias que varían entre 15 años y cadena perpetua. ¿Cuál fue su "crimen"? Obtener información para Cuba sobre los grupos contrarrevolucionarios que operan en territorio norteamericano --con el conocimiento y la complicidad del gobierno de Estados Unidos-- y que tienen una larga historia de ataques violentos contra Cuba.
Resistencia del pueblo trabajador
Pero la ofensiva de los patrones norteamericanos y su gobierno contra los salarios, las condiciones de vida y los derechos de los trabajadores y agricultores está topándose con resistencia. Cientos de obreros empacadores de carne lograron una victoria importante hace apenas unas semanas cuando votaron por un margen decisivo a favor de tener representación sindical en la empresa ConAgra. Los mineros del carbón en Pennsylvania, tras una batalla de siete años contra una campaña patronal antisindical, obligaron a la empresa Maple Creek a firmar un contrato nacional. Y aquí en Nueva York, se ha dado una serie de protestas obreras, desde los 20 mil maestros y estudiantes que se manifestaron la semana pasada contra los recortes a la educación, hasta los trabajadores de lavandería en el Bronx que salieron en huelga por cinco meses y ganaron el derecho a un sindicato.
Estas luchas obreras en Estados Unidos sacan fuerza de los trabajadores, pescadores y jóvenes en Puerto Rico que están luchando por expulsar a la Marina de Guerra norteamericana de Vieques. Ellos dan un ejemplo al rehusar subordinar su lucha a la campaña bélica que los gobernantes imperialistas llevan a cabo bajo la bandera de la "lucha contra el terrorismo".
Los 2.7 millones de puertorriqueños que viven en Estados Unidos representan un componente importante de la clase trabajadora en este país, y forman parte de esta resistencia. Ellos se ven sometidos a la discriminación sistemática y a una condición de segunda clase, como también lo son los negros, los chicanos y otras nacionalidades oprimidas aquí. El dominio colonial norteamericano de Puerto Rico refuerza los prejuicios racistas y toda fuerza reaccionaria en Estados Unidos.
Ejemplo de la Revolución Cubana
Señor presidente:
Desde que Washington invadió a Puerto Rico hace más de un siglo, ha usado esta nación caribeña --incluido Vieques-- como base para preparar y lanzar agresiones militares por todo el mundo: desde Granada hasta Cuba y el Medio Oriente. Miles de soldados norteamericanos están emplazados actualmente en bases militares a lo largo de Puerto Rico, que es la sede de partes importantes del Comando Sur estadounidense. La militarización de Puerto Rico refuerza los pasos que está dando el gobierno norteamericano para acelerar su intervención militar y la construcción de bases en Colombia, Ecuador y otros países sudamericanos.
Por otra parte, se ha usado como carne de cañón a jóvenes boricuas en todas las guerras imperialistas: desde la Primera Guerra Mundial hasta Corea, Vietnam, Iraq, Yugoslavia y ahora Afganistán.
Para Puerto Rico, el dominio colonial norteamericano ha significado altos niveles de desempleo, bajos salarios y el saqueo de su riqueza y recursos naturales. Ese es el futuro que el coloniaje norteamericano le ofrece al pueblo puertorriqueño.
Al mismo tiempo, los gobernantes de Estados Unidos --quienes sobreviven y prosperan únicamente al extraer riqueza de la mano de obra y los recursos de los pueblos del planeta-- tienen la arrogancia de decirle al pueblo de Puerto Rico que no pueden sobrevivir solos, que la independencia sólo los llevará a la ruina, que están destinados a quedar sometidos al imperialismo.
Pero el camino socialista que han emprendido los trabajadores y campesinos de Cuba destruye este mito. La Revolución Cubana muestra que es posible luchar y conquistar la verdadera independencia del dominio norteamericano. Los gobernantes de Estados Unidos jamás han perdonado al pueblo cubano por tener la audacia de convertir a su nación en el primer territorio libre de América desde hace cuatro décadas y brindarle un ejemplo al pueblo trabajador en todas partes. Cuba ha defendido consecuentemente la lucha puertorriqueña por la independencia. Un Puerto Rico libre podrá contar con la solidaridad abnegada e incondicional de Cuba revolucionaria.
La condena por este comité del dominio colonial de Washington sobre Puerto Rico beneficiará los intereses de la abrumadora mayoría del pueblo de Estados Unidos y de aquellos que luchan en todas partes por el derecho a la autodeterminación y el futuro de la humanidad.
Gracias, señor presidente y miembros de este comité, por la oportunidad de presentarles hoy estos criterios.
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