
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR julio-agosto de 2002 Vol. 26 No. 07
Estados Unidos
Carpinteros en Florida respaldan lucha por derechos de inmigrantes
Por Karl Butts
y Henry Hillenbrand
ORLANDO, Florida-- "¡Alto a la explotación de los inmigrantes!" fue la consigna central de una concentración auspiciada por el Consejo Regional de Carpinteros en el Centro/Norte de Florida, celebrada aquí el 17 de mayo. Al evento concurrieron unas 100 personas. Hablaron funcionarios y organizadores sindicales, representantes y miembros de organizaciones defensoras de los inmigrantes, y políticos del Partido Demócrata, así como un cantante folclórico. Entre ellos habló la presidenta de la central obrera AFL-CIO de Florida, Deborah Booth. El mismo día se realizó un mitin similar en Tampa, al que asistieron unas 40 personas.
Casi todas las presentaciones fueron bilingües, a veces con oradores que hablaban en inglés y español, a veces con intérpretes. La tercera parte de los participantes eran miembros de tres organizaciones de trabajadores agrícolas --la Coalición de Trabajadores de Immokalee, la Asociación Campesina de Florida y Ayuda Propia para Trabajadores Agrícolas en Dade City. Hablaron en el mitin representantes de estas tres organizaciones así como del Consejo Sindical Para el Avance del Trabajador Latinoamericano (LCLAA) y de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC).
Fernando Cuevas, ex trabajador del campo y ahora organizador del sindicato de carpinteros, dijo que a los 15 años le pegó a un supervisor que había golpeado a su padre. Dijo que el padre le dio una golpiza porque "no había que enfrentarse al patrón".
'Las cosas son diferentes ahora'
"Bueno, las cosas son diferentes ahora", exclamó, reflejando el tono combativo de la manifestación. Cuevas dijo que hace poco le dijeron que fuera a otro pueblo para revisar su situación legal antes de renovar su licencia de manejo. "¿Por qué a los latinos se nos acusa de ser terroristas, se nos abusa, se nos explota? Sólo estamos pidiendo nuestros derechos humanos y laborales fundamentales", dijo.
Marty Bearry, gerente de negocios del sindicato regional de carpinteros, destacó el apoyo que le ha brindado el sindicato a los derechos de los inmigrantes y a los esfuerzos por otorgarles status legal. Uno de cada cuatro trabajadores que ingresan a la fuerza laboral en Estados Unidos nació en el exterior, señaló. "Creemos que ningún ser humano es ilegal", dijo Bearry. "Todos los trabajadores tienen derecho a la seguridad y dignidad en el trabajo y la jubilación".
Este evento se enmarcaba en la campaña de sindicalización impulsada por el sindicato nacional de carpinteros, que busca incluir a trabajadores inmigrantes. Según los organizadores sindicales en el mitin, los inmigrantes actualmente representan la mitad de los obreros de la construcción en Florida. Miguel Oropeza, organizador del local de Tampa, dijo que de acuerdo a sus experiencias, el 85 por ciento de los trabajadores del hormigón son latinos, en su mayoría de México y muchos de ellos indocumentados.
Oropeza dijo que el mayor número de trabajadores inmigrantes se debe al método que usan las grandes empresas constructoras, las cuales han instituido el mismo sistema de jefes de cuadrilla que utilizan las empresas de frutas y vegetales en Florida. Bajo este sistema, el jefe de cuadrilla tiene que encontrar, supervisar y pagar a los trabajadores que necesita, lo cual le quita a los dueños la responsabilidad directa al tiempo que les reduce bastante los costos.
Estos trabajadores se ven sometidos a cada vez más explotación a manos de las compañías de la construcción, así como mayores índices de lesiones comparados a sus homólogos nacidos en Estados Unidos. Oropeza explicó que en muchos casos los trabajadores no sabían que tenían derecho al programa de indemnización por lesiones profesionales (workers compensation) y a veces los patrones obligan a los trabajadores a seguir trabajando a pesar de estar lesionados.
Según uno de los organizadores, el sindicato de carpinteros recientemente cambió sus reglamentos para permitir que los trabajadores inmigrantes se unan a la hermandad de carpinteros mientras solicitan la residencia legal. Asimismo, Oropeza dijo que en algunas partes del país el sindicato ha obtenido beneficios médicos para familiares lejanos aún si viven en México.
Karl Butts es un agricultor en Florida.
|