
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR julio-agosto de 2002 Vol. 26 No. 07
Cuba
'Defenderemos nuestra revolución'
Millones de cubanos se movilizan contra campaña hostil de Washington
Por Greg McCartan
Millones de cubanos participaron en marchas por toda la isla el 12 de junio para condenar la política hostil de Washington contra su país y apoyar su revolución. Respaldaron una enmienda constitucional que afirma que "el régimen económico, político y social consagrado en la Constitución de la República es intocable". La enmienda también declara que "Cuba es un Estado socialista de trabajadores, independiente y soberano, organizado con todos y para el bien de todos, como República unitaria y democrática, para el disfrute de la libertad política, la justicia social, el bienestar individual y colectivo y la solidaridad humana".
Más de un millón de personas, muchas con camisetas rojas y ondeando banderas cubanas, marcharon por el Malecón frente a la oficina de intereses de Estados Unidos coreando consignas contra la administración del presidente norteamericano George Bush. "Viva el socialismo, abajo las mentiras", exclamaban miles de manifestantes.
Teresita Afefet, una trabajadora que anduvo en bicicleta cinco millas para llegar a la marcha con su esposo, dijo a la agencia de noticias Reuters que "la inmensa mayoría de los cubanos apoyamos a Fidel y a la revolución. Es voluntario. Estamos aquí por voluntad propia".
Juan Antonio González, trabajador del turismo, expresó: "Venimos a decirle a Bush que deje de interferir en Cuba. Que nos dejen en paz".
Respuesta a crisis económica
Por otro lado, el gobierno revolucionario de Cuba ha anunciado medidas para responder a los efectos en la isla de la crisis del mercado capitalista. La economía cubana ha sido golpeada durante el último año por un severo ciclón, el colapso del precio del azúcar en el mercado mundial, la suspensión de suministros de petróleo de Venezuela a precios preferenciales y la disminución de 14 por ciento en el turismo extranjero al país, una importante fuente de divisas convertibles y de empleos.
Ante esta situación el gobierno ha rebajado los precios de ciertos artículos de la canasta básica, al tiempo que ha subido el costo de muchos artículos disponibles en las tiendas de dólares. Estas medidas amortiguan un poco el impacto de las dificultades económicas para muchos trabajadores y campesinos, y equivalen a un impuesto que recae en gran medida sobre sectores de la clase media en Cuba. Estas capas han aumentado en número y en ambiciones en los últimos años a raíz de las medidas adoptadas por el gobierno, incluida la despenalización de la tenencia del dólar y la creación de empresas mixtas para atraer capital extranjero, lo cual ha sido necesario para el desarrollo del turismo e industrias tales como la exploración de petróleo.
A mediados de junio el ministro del azúcar cubano, Ulises Rosales del Toro, confirmó la decisión del gobierno de cerrar el 50 por ciento de los centrales azucareros del país, la mayoría de los cuales fueron construidos hace más de medio siglo --y algunos mucho antes-- y son ineficientes. Asimismo, se reducirá en un 60 por ciento la tierra dedicada al cultivo de caña.
"Tenemos la capacidad de producir 10 millones de toneladas de caña de azúcar por año, pero hemos producido un promedio de 4 millones de toneladas", dijo Rosales en una conferencia de prensa en La Habana. Actualmente en la industria del azúcar hay unos 400 mil trabajadores, para quienes el estado se dedicará a facilitarles otros empleos productivos.
La suspensión de suministros de petróleo de Venezuela comenzó con el fugaz régimen que se impuso durante el fallido golpe de estado contra el presidente Hugo Chávez. El diario cubano Granma informó que esta pérdida ha significado graves daños a la economía del país. Cuba había recibido más de 50 mil barriles diarios de Venezuela, casi un tercio de la cantidad que necesita. El gobierno ha tenido que gastar decenas de millones de dólares más de lo anticipado en el mercado spot para compensar por el pérdida de petróleo venezolano.
Además de las marchas, más de 8 millones de cubanos han firmado peticiones a favor del referéndum sobre la enmienda constitucional que reafirma el carácter socialista de la revolución. Estas peticiones y las movilizaciones de masas son una respuesta a la más reciente campaña de calumnias de la administración Bush. También representan una respuesta a las declaraciones del ex presidente norteamericano James Carter, quien visitó Cuba en mayo.
En un discurso pronunciado el 20 de mayo, Bush reafirmó el embargo económico de Washington contra de Cuba y declaró que la normalización de relaciones, "el reconocimiento diplomático y el comercio abierto y un robusto programa de ayuda serán posibles únicamente cuando Cuba tenga un nuevo gobierno que sea plenamente democrático". La clase dominante norteamericana --bajo administraciones tanto demócratas como republicanas-- ha mantenido este brutal embargo y otras medidas agresivas contra Cuba por más de 40 años porque considera la Revolución Cubana un ejemplo "peligroso" para los trabajadores y campesinos de toda América Latina y el resto del mundo.
Bush pronunció su discurso después de que Richard Bolton, subsecretario de estado norteamericano para el control de armas, acusara al gobierno cubano de realizar "un esfuerzo de desarrollo de investigaciones sobre guerra biológica" y de proporcionar "tecnología biológica de doble uso a otros estados delincuentes" (rogue states). Más tarde, funcionarios norteamericano reconocieron en público que no tenían prueba alguna de que Cuba tuviera armas químicas o biológicas o que las estuviera desarrollando.
Bolton dio su discurso justo antes de la visita de Carter a la isla, donde éste promovió la propaganda de Washington contra la revolución cubana en un discurso televisado a nivel nacional desde la Universidad de La Habana. Carter elogió una petición a favor del llamado Proyecto Varela. Este proyecto, respaldado por el gobierno norteamericano, cuenta con 11 mil firmas, supuestamente recogidas por pequeños grupos opositores de la revolución que dependen del apoyo de Washington. La petición llama a un referéndum nacional sobre el sistema electoral nacional, a una amnistía de los prisioneros encarcelados por cometer actos criminales contra la revolución, y eliminar las restricciones a los negocios privados.
En su discurso, que fue recibido en Cuba con mucha cortesía, Carter le dijo al pueblo cubano que necesitaban democracia. El millonario agroempresario no dijo si un ejemplo de su democracia es el nuevo régimen de Afganistán --tan elogiado por políticos liberales como Carter-- cuyo nuevo presidente Hamid Karzai fue electo por 1600 personas en un país ocupado por tropas norteamericanas.
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