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El Militant, un semanario socialista en inglés

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Detienen a ciudadanos de EE.UU. sin cargos

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Cuba: Defenderemos nuestra revolución

Paraguay: denuncian secuestros políticos

Introducción a "Su Trotsky y el nuestro"

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Carpinteros en Florida apoyan lucha por derechos de inmigrantes

Raíces de la crisis de la iglesia católica

Defienden a inmigrante etíope en Pittsburgh abusado por policía bajo cargo de 'terorismo'

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Por qué la independencia es necesaria

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Perú: se movilizan miles de trabajadores, frenan venta de empresas eléctricas

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Mitin en Montreal celebra edición en francés de 'La historia del trotskismo americano'

EDITORIAL PATHFINDER

Prefacio a 'Historia del trotskismo americano' en español

Tercer capítulo de 'La rebelión de los camioneros'

Libro de Cannon 'abrirá nuevos horizontes'

EDITORIAL

Liberen a 5 revolucionarios cubanos presos en EE.UU.


UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR
julio-agosto de 2002 Vol. 26 No. 07

Estados Unidos

Detienen a ciudadanos sin cargos
Primeros frutos de 'acciones preventivas' dentro de EE.UU. y en el extranjero

Por Greg McCartan y Maurice Williams

El gobierno norteamericano ha comenzado a encarcelar a ciudadanos sin formularles cargos. Esto se reveló cuando el fiscal general John Ashcroft anunció el 10 de junio que José Padilla, también conocido como Abdullah al-Muhajir, había sido detenido desde el 8 de mayo en una prisión de alta seguridad en Nueva York y luego transferido a una prisión militar en Charleston, Carolina del Sur.

En una conferencia de prensa sensacionalista desde Moscú, el jefe del Departamento de Justicia afirmó que Washington había capturado a un terrorista conocido que exploraba un plan para construir y hacer estallar una "bomba sucia" en Estados Unidos.

Más tarde, funcionarios del gobierno admitieron que Padilla no había sido arrestado por algún acto ilegal. Reconocieron que no tenía ni plan ni materiales para hacer un arma de ningún tipo. Afirmaron que había conversado con dirigentes de Al Qaeda sobre una supuesta propuesta vaga.

Donna Newman, la abogada de Padilla, presentó una petición de habeas corpus ante un juez federal en Manhattan, buscando una orden para que las autoridades presentaran a su cliente en el tribunal y se pudiera formular argumentos ante un juez sobre la legalidad de su detención.

No le formulan cargos a José Padilla

"Mi cliente es un ciudadano", dijo la abogada después de la audiencia. "Aun tiene derechos constitucionales, el derecho a un abogado, el derecho a que se presenten los cargos ante un gran jurado. Y a él no se le han formulado ningún cargo".

Asimismo, Washington ha mantenido encarcelado a Yasser Esam Hamdi y ha resistido los intentos de que un abogado se reúna con él. Hamdi fue detenido en Afganistán y junto con otros 300 hombres fue puesto en una jaula en la base norteamericana en Guantánamo, Cuba, territorio ocupado ilegalmente. El explicó repetidamente que era ciudadano estadounidense porque nació en Estados Unidos. Finalmente fue transferido a la base militar en Norfolk, Virginia. El secretario de defensa norteamericano Donald Rumsfeld declaró el 15 de abril que el gobierno "tiene todo el derecho" de mantener a Hamdi sin cargos.

El encarcelamiento sin cargos de ciudadanos norteamericanos es el primer fruto de una política presentada por el presidente norteamericano George Bush el 1 de junio en la ceremonia de graduación en la academia militar West Point.

Bush dijo que la "defensa del territorio nacional y los misiles de defensa son parte de una seguridad más fuerte, y son prioridades esenciales para Estados Unidos. Pero la guerra contra el terror no se va a ganar a la defensiva. Debemos darle batalla al enemigo, desbaratar sus planes y enfrentar las peores amenazas antes que surjan".

Borrando la división entre las acciones en el exterior y dentro de Estados Unidos, Bush dijo, "Nuestra seguridad va a exigir la mejor inteligencia para revelar las amenazas que se esconden en las cuevas y que se cultivan en los laboratorios. Nuestra seguridad va a exigir la modernización de agencias nacionales tales como el FBI, de manera que estén preparadas para actuar, y actuar rápidamente, contra el peligro... estar listas para acciones preventivas cuando sean necesarias para defender nuestra libertad y nuestras vidas".

Seis días después el presidente anunció una propuesta para reorganizar ciertas secciones del gobierno federal y crear el Departamento de Seguridad del Territorio Nacional. El departamento tendría bajo su mando las fuerzas policiales y las unidades federales armadas del Servicio de Aduanas, la Guardia Costera, el Servicio de Inmigración y Naturalización (INS), y el Servicio Secreto. Bush propuso crear una división que analice datos obtenidos por el FBI, la CIA y otras agencias espías del gobierno.

"Este nuevo departamento revisará inteligencia e información sobre el cumplimiento de la ley de parte de todas las agencias del gobierno", dijo Bush. "Los analistas serán responsables de imaginar lo peor y hacer planes para contrarrestarlo".

El anuncio de administración de Bush obtuvo un amplio apoyo bipartidista. En el Congreso ya se habían elaborado planes similares, tales como la decisión de un comité senatorial presidido por el demócrata Joseph Lieberman de crear un Departamento de Seguridad del Territorio Nacional.

El nuevo departamento tendría un presupuesto de 37 mil millones de dólares y casi 170 mil empleados. Su jefe ocuparía un puesto en el gabinete presidencial.

Política bipartidista

La política bipartidista de la administración Bush de librar más guerras, continuar la militarización de Estados Unidos y establecer medidas represivas --que al principio van dirigidas contra inmigrantes pero que en última instancia apuntan contra todos los trabajadores-- se basa en lo que hizo la administración Clinton. Durante esa presidencia demócrata, Clinton puso a 100 mil policías más en las calles, mientras la población carcelaria en Estados Unidos se duplicó, alcanzando 2 millones de reos.

Durante los años de Clinton la clase dominante escaló sus ataques contra los trabajadores inmigrantes. El INS, que creció hasta convertirse en la mayor agencia policiaca federal, desplegó a 15 mil agentes armados, acelerando las redadas de fábricas y aumentando las deportaciones hasta cifras récord.

Clinton promulgó en 1996 la Ley de Reforma de la Inmigración Ilegal y de Responsabilidad del Inmigrante así como la Ley de Antiterrorismo y de Pena de Muerte Eficaz. Estas medidas ampliaron los poderes del INS para detener y deportar a inmigrantes indocumentados sin que éstos tengan derecho a la revisión judicial o a la apelación. Las leyes autorizan que el INS encarcele a los no ciudadanos en base a "pruebas secretas" y sin derecho a fianza.

A principios de 1999, Clinton propuso gastar 2.8 mil millones de dólares para establecer un comando militar nacional.

Las autoridades federales dijeron que arrestaron a José Padilla cuando éste llegó al aeropuerto O'Hare de Chicago en un vuelo desde Zurich. Padilla, de 31 años, es un puertorriqueño que nació en Brooklyn y se crió en Chicago. Fue detenido como "testigo material", una táctica predilecta del gobierno desde el 11 de septiembre para mantener encarceladas a personas por tiempo indefinido y sin cargos.

Padilla fue llevado a una prisión de alta seguridad en Nueva York. Fue arrastrado a la corte en cadenas y no se le permitió ver a su familia. Ahora ha sido entregado a las autoridades militares y trasladado a un calabozo militar en Carolina de Sur.

La administración Bush declaró a Padilla "enemigo combatiente", categoría bajo la cual el gobierno afirma que puede mantener a un individuo --aunque sea ciudadano-- encarcelado por tiempo indefinido sin llevarlo a juicio.

El secretario de defensa norteamericano Rumsfeld dijo que la administración "no está interesada en procesarlo en este momento", añadiendo que más bien quería seguir interrogándolo.

"Funcionarios del Departamento de Justicia llegaron a la conclusión que no podrían presentar un caso que pudiesen ganar ante una corte, en gran medida porque las pruebas en contra [de Padilla] se derivan de fuentes de inteligencia y otros testigos que el gobierno no puede o no quiere presentar en el tribunal", informó el New York Times.

Un funcionario policial advirtió "que no se había definido una ciudad específica como blanco de ataque ni la forma de efectuar el bombardeo", dijo el rotativo. "No existen indicios de que él haya tenido los medios para efectuarlo o la autoridad para llevarlo a cabo".


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