
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR mayo de 2002 Vol. 26 No. 05
Editorial
Ataque a derechos obreros
Todos los trabajadores somos el blanco de ataque de una decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos que prohibe el pago de salarios atrasados a trabajadores inmigrantes que fueron despedidos ilegalmente durante campañas de sindicalización. Todos los sindicatos deben sumarse a la denuncia hecha por el sindicato de trabajadores agrícolas UFW.
El fallo judicial será un arma más que usarán los patrones para amenazar a millones de trabajadores que no tengan los documentos "correctos".
La clase gobernante capitalista en Estados Unidos --ese puñado de familias multimillonarias que vive de la explotación y la opresión del pueblo trabajador de todo el mundo-- ha atraído a decenas de millones de trabajadores y campesinos de otros países hacia las minas, las fábricas y las granjas de Estados Unidos. El gobierno les niega documentos de empleo y residencia a millones de estos trabajadores porque así los puede mantener como capa superexplotada de la clase trabajadora. Los capitalistas les pagan menos, les niegan el derecho a la paga por horas extras, al seguro por desempleo y otros beneficios sociales, al tiempo que los someten a largas horas y condiciones brutales de trabajo.
Esta discriminación tiene un motivo. Los patrones desean mantener dividida y debilitada a la clase trabajadora en su conjunto: que los trabajadores nacidos aquí consideran a los nacidos en el exterior como competidores en vez de compañeros de trabajo y de lucha.
Sin embargo, la clase gobernante de Estados Unidos está fracasando en sus intentos de silenciar y aislar a los trabajadores inmigrantes. Estos siguen integrándose más y más a las luchas de la clase obrera por los sindicatos, contra los ataques a los derechos de los trabajadores, y en defensa de la acción afirmativa y otras conquistas.
La reciente decisión de la Corte Suprema coincide con la intensificada campaña antiinmigrante que se libra bajo el manto de la "guerra antiterrorista". En los últimos meses el gobierno ha detenido a unas 1 200 personas de origen del Medio Oriente o del sur de Asia, ha incrementado el uso de "pruebas secretas" en juicios contra inmigrantes acusados de "terrorismo", ha puesto bajo detención permanente a cientos de hombres que están presos en la base naval norteamericana de Guantánamo --el Alcatraz yanqui en el Caribe--, y a realizado una inquisición contra cientos de estudiantes provenientes del Medio Oriente.
La decisión de la Corte Suprema no va a hacer que los trabajadores dejen de resistir los ataques patronales o dejen de sindicalizarse. Más bien, plantea la necesidad de que los sindicatos se unan a la lucha para impedir que los patrones y su gobierno convierta una capa tras otra de la clase obrera en parias excluidos de las protecciones jurídicas y de los derechos conquistados por el pueblo trabajador.n
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